La verdadera navidad.
Los humanos, son extraños. Es algo que ha tenido en claro desde su primer encuentro con ellos.
La raza humana sin duda alguna ha sido la especie que más le ha costado entender hasta el momento, ya que otras que ha conocido solo basan su existencia en tres simples cosas; Dormir, comer y sobrevivir.
Claro que los humanos también podría decirse que se enfocan en esas cosas, pero... con la única diferencia de que para ellos, eso no es suficiente y deben complicar aún más esas simples acciones.
La diferencia entre los demonios y los seres humanos, es que ellos además su capacidad de razonamiento, poseen aquellas emociones que los vuelven totalmente inferiores a ellos, y las cuales los hacen aún más inentendibles para él.
Todo humano siempre debe sentir más allá de lo físico.
Quizá por eso había sido quemado en la hoguera en el pasado cuando se intentó camuflar para estudiarlos. Tal parecía que un humano normal no se cortaría "accidentalmente" su brazo y caminaría sangrando como si nada hubiese sucedido, además de reír mientras su piel se derretía como la cera una vela.
Definitivamente, ser un humano era más complicado de lo que esperaba.
No lo decía solamente por aquellas emociones que consideraba —y ahora no tanto— tan ridículas, sino por el hecho de que la vida de ellos era tan compleja que pensaba que lo que un demonio podía hacerle, era poco a lo que ellos mismos se imponían sin ningún motivo aparente.
No entendía por qué podían llegar a torturarse de aquella manera.
¿Quién quería trabajar como un esclavo todo el tiempo? ¿Por qué se esforzaban tanto por impresionar a otros humanos que a sí mismo?
¿Por qué ser amigo de otro humano o enamorarse de otro cuando sabían que esas emociones siempre cambiaban con el tiempo?
A pesar de conocer la respuesta a eso último, seguía preguntándose aquello. ¿Por qué sentir?
Las emociones terminarían destruyendo a los humanos en algún momento, de eso estaba seguro.
Por eso en el momento que comenzó a ver como varios humanos llegaban al bosque y sin piedad alguna cortaban a aquellos Pinos que sufrían silenciosamente, sintió más repudio al ver las sonrisas de satisfacción que estos humanos tenían. Otras inocentes víctimas de las emociones humanas.
Totalmente indignado por esos malditos al haber cortado aquellos árboles que eran sus favoritos, no dudo en preguntar, pues había prometido no asesinar a nadie sin antes saber el por qué.
—Pino.
El chico castaño bajó el libro que estaba leyendo, observando cómo frente a él estaba un guapísimo rubio, con el ceño totalmente fruncido. Él sonrió, pues el demonio era muy predecible al demostrar esas emociones que aún no sabía controlar bien.
—¿Qué sucede, Bill? —preguntó, dejando el libro a un lado y enfocándose en él.
El rubio juntó sus manos, removiéndolas desenfrenadamente, demostrando ante el menor que estaba intentando controlar el enojo que sentía. Después de todo lo conocía bastante, y había memorizado cada movimiento que hacía.
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El Intercambio || BillDip
Fanfiction⠀En el momento en el cual Mabel decidió no oprimir ese botón, no sabía que había sellado el destino de su hermano gemelo. Ya que cuando la cuenta regresiva llegó a cero y la luz los cegó a todos, apareció un gemelo, pero no era el gemelo que Mabel e...
