Todo se esfumó de mi sistema al escuchar la noticia que mamá me dio hacía segundos. Sólo bastaron un par de palabras para que mi corazón dejara de latir y mis ojos hicieran un charco entre mis dos mejillas rojizas.
—¡Esto no es verdad!— Exclamé, con todas las fuerzas que pude. —¿Por qué me dices eso? ¡Es mentira!
—No lo es, cariño— Dijo mamá con suavidad. Pasó sus manos por mi cuerpo y me pegó a ella. Mis sollozos chocaban contra su pecho y revotaban en mi interior.
Papá entró a la habitación cabizbajo. Se sentó con nosotras en la cama, al lado de mamá.
—Sabemos que es muy duro para ti asimilar todo esto— Dijo él. —Pero haremos todo lo que podamos hacer, hija.
—No es suficiente— Sentencié.
Los dos no dijeron nada, el silencio reinó junto con mis sollozos. Papá se puso de rodillas frente a mí y me limpió el rastro de lágrimas. Me sonrió con tristeza, para luego abrazarme. Él nunca mostraba muestras de afecto, por lo que me tensé y luego cedí a sus brazos.
Me acariciaba mi cabello, sabiendo que su hija estaba sufriendo.
—¿Cómo pasó?— Me atreví a preguntar.
—No lo sabemos— Respondió mamá.
Cada parte de mí se desvanecía mientras pasaba los minutos del reloj. Mis papás me dejaron en mi cama, tuve que rogarles para que me dejaran sola.
Las lágrimas seguían sin cesar. No tenía fuerzas para nada, todo era confuso, fue tan repentino. Seguía sin asimilarlo.
Con el dorso de mi mano, me limpié las lágrimas y me levanté de la cama, para luego caminar al balcón.
—¿Logan?— Llamé.
Nada.
—Logan— Repetí.
Nada, sólo silencio.
—¿Por qué te tuviste que ir?— Sollozé, quebrandome de nuevo. —¿Por qué no me llevaste contigo? ¡Logan!— Volví a sollozar. Todo era blanco y negro. Miré su ventana, estaba cerrada, sin señas de ser abierta por un chico pálido al que le encantaba el café y los cigarrillos.
Recordé las palabras que mamá me había dicho cuando entró a mi habitación con una expresión no muy propia de ella. Recordé sólo las palabras más importantes:
—Logan a desaparecido, Lindsey. Su madre ha dicho que la policía lo ha dado por muerto.
Desde ahí, empezó mi tortura interna y la busca del paradero de Logan.
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Lo que nos unía
Novela JuvenilEn un nuevo comienzo en una ciudad desconocida, Lindsey se encuentra en un mundo completamente ajeno. Sus padres se mudaron por trabajo, y mientras intenta adaptarse a esta vida llena de cambios, un inesperado vecino entra en escena. Logan, su enigm...
