Aunque el tiempo nos separe cada vez más, siempre vas a ser mi único amor, porque amores como el nuestro son eternos.
Sólo te pido algo: RECUÉRDAME.
···
·Segunda parte de SHE IS MY MATE.
·Es NECESARIO haber leído la primera parte.
·Errores ortogr...
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SAVANNAH
— ¿Cómo que se ha escapado? — grité, tirando hacia la pared una de las lámparas.
Los cinco vampiros en frente mío me miraron nerviosos y algo asustados, no era para menos, estaba furiosa con esos ineptos, no pudieron detener a Maximus. La antigua Savannah ya les habría sacado la cabeza.
<<Aún estás a tiempo>>Susurró una voz en mi cabeza.
— Son unos inútiles — miré a cada uno de ellos, pasando una de mis manos por mi cabello — Tendrían que sentir vergüenza, cinco guardias, inútiles, no pudieron contra un sólo vampiro en mal estado.
Ninguno de los cinco fue capaz de contestar o si quiera, mirarme. Estaba frustrada, enojada y era inexplicable la cantidad de sentimientos que pasaban por mi cuerpo en cuestión de segundos.
Todo por lo que había luchado estos años y todo lo que había dejado atrás, se había esfumado de mis manos en cuestión de segundos.
Todo se había convertido en nada.
Y lloré de frustración, me sentí vacía al darme cuenta de todo lo que había perdido; Marcus, mi hija, mi familia y amigos.
Maximus acabaría con todo eso.
Fueron a penas pocos minutos en los que me dejé llevar por mis sentimientos, lo único que sentí después de derrumbarme fue toda la ira recorrer mi cuerpo; en un abrir y cerrar de ojos sentí mis colmillos salir y como un impulso involuntario me abalancé al cuerpo del primer guardia.
No me di cuenta que en menos de un minuto había matado a los cinco guardias, a tres de ellos le había quebrado el cuello y los últimos dos les había arrancado el corazón.
Limpié mi boca con la palma de mi mano y sin pensar dos veces tomé la decisión que debía haber tomado hace tiempo.
...
— ¿Entonces vuelves a casa? — Bestian me miraba asombrado a través de la pantalla de la portátil, mientras yo juntaba alguna de mis cosas.
— Necesito estar ahí, Maximus irá por ustedes, no se precisamente en qué momento, pero lo hará.
— Las cosas se complicarán por aquí, ¿lo sabes, no?
Dejé mi maleta abierta en la cama y me acerqué a la pantalla algo intrigada por el tono de sus palabras.
— Las niñas han visto tus cuadernos y fotos en el ático, no saben quién eres pero te reconocerán, no pasará mucho para que todos sepan lo que hiciste — hizo una pausa —. Sammy será la primera en saberlo, es muy inteligente, lo sabes.
Medité sus palabras unos minutos y volví a poner ropa en mi maleta, luego de pensarlo un poco más, agregué: — prefiero que me odien a que Maximus les haga algo, debo protegerlos. Si ella es lo suficientemente inteligente entenderá que lo hice para proteger a todos, que la dejé en buenas manos y que siempre puse su bienestar sobre el mío.