La vida se me escapa o soy yo quien no la atrapa,
la he dejado irse, soy un pájaro sin alas.
La esperanza muere, y las fuerzas se agotan,
un punto de quiebre tiene mi alma rota.
Se me alteran los sentidos, y no es efecto de una droga,
es una aire denso que junto con mis lágrimas me ahoga.
Una luz tenue poco a poco se extingue,
eso no lo notas pues mi cara no lo expresa, finge.
Y por ahí voy, con un semblante pálido y la cabeza gacha,
dedicándome a sacar excusas cuando me preguntan "¿Qué pasa?"
Pues nada, esos son mis asuntos, y es gracias a mí orgullo
que aún no sucumbo.
Hoy volví sentir, hoy no fue rutina, hoy quise morir.
Hoy sentí que un gran peso se asentaba sobre mí,
hoy mi mente me jugó una mala pasada,
hoy me acordé de ti.
Y cuando hablo de ti, no eres tú,
cuando digo que no eres tú,
es porque es para ti,
tú que fuiste una parte de mí.
Pero no eras mía, así lo creímos,
solo porque alguna vez cruzamos nuestros caminos.
Tal vez no fue amor, tal vez solo fue
la llama de la pasión, así lo quisimos.
Ingenuos fuimos al intentar querer sin ver,
sin tocar ni sentir, sin oler ni probar,
prometiéndonos el cielo
sin saber volar.
Tal para cual, o bueno, eso pensamos,
eso creímos, y así nos amamos,
por días, por noches...
Por la efímera eternidad que nos juramos.
A este punto creo que la decisión
ya está tomada,
tú por tu lado
y yo como si nada.
Viendo cómo pasan las horas
de mi vida amargada,
cuando de existir
se me extinguen las ganas.
Ganas de hacerte mía,
como lo hice otras veces,
y aunque no sea del todo cierto,
en mis sueños si pude tenerte.
Imaginando tu figura desnuda,
delirando que llego a la cima de tu monte venus
me empieza a faltar la cordura.
En medio de una apodyopsis en la que te tocaba sin mesura.
Al verte me llenaba de alegría,
amaba tus ojos
y los hoyuelos de tus cachetes
cuando sonreías.
Pero todo el tiempo invertido
se ha ido por la cañería.
Y si alguna vez te dije mi vida,
he renunciado a ti, eso me convierte en suicida.
Ahora muero lento,
en completa agonía,
con otra derrota a cuestas
pero por fuera una mirada fría.
Con un nudo que me aprieta la garganta
haciéndome tragar saliva,
para así ablandar un poco
la dura melancolía.
Con una tristeza intensa y constante ira,
encerrado en mi cuarto no veo ni pasar los días.
Sumergido en los recuerdos
de cuando yo era tu vida.
ESTÁS LEYENDO
Poesía Bastarda
PoetryEsto es una compilación de varios de mis poemas hasta ahora, y se actualizará con nuevos poemas cuando yo lo crea necesario. El diseño de la portada es hecho por mí. La obra tratará de diversos temas y situaciones por las que he pasado y sé que much...
