Me iré (2020)

4 0 0
                                        

La vida es una sala de espera,
nuestro destino es estar muertos.
Inevitablemente somos presa
de una enfermedad llamada tiempo.

Nacemos agonizando,
cada día es uno menos.
La vida es bella, si; pero también es perra,
no espero que puedas entenderlo.

¿Para que tanto? es cansado, aburrido;
decepcionante y trágico; el suplicio de estar vivo.
Evoco mi infancia en recuerdos coloridos,
buscando algún escape a un presente que no es mío.

Por no ser redundante irónicamente repito una frase,
estoy casi seguro de que he escrito esa mierda antes.
Con este talante de pocos ánimos,
me evito la fatiga de sostener una mentira,

su peso aumenta de manera constante,
mejor la basura, que ostentar un título de farsante.
¿De cuando acá el odio y el quejarse se ha vuelto arte?
¿Donde están quienes me dijeron que esto solo era una fase?

Solo veo gris, y no es que sea daltónico,
vivo por esta mierda y no recibo beneficios económicos.
El hambre por tranquilidad me tiene famélico,
me voy más por lo cómico, para no parecer histérico.

Cantos melancólicos ponen el ambiente denso,
el aire en la habitación es más pesado que mi cuerpo.
No logro levantarme, tal vez en el fondo no quiero,
déjenme aquí, solo necesito mirar al techo,

e imaginar que las cosas cambian,
que dejé de ser un vago que se queja desde su cama,
sin importar lo que ha de venir... ¡Reacciona tonto!
¿Que pasará si algún día mamá falta?

Me iré antes que ella, es lo que digo siempre,
prefiero morir antes de sentirla ausente.
Pero he dicho tantas cosas, cómo que no lo haré más;
cuando por mi culpa solloza a causa de la ira.

Ahí es dónde me entran ganas de agarrar un cuchillo
y perforar mi corazón por cada lágrima y cada grito.
Me faltan huevos o una decepción más grande,
el arrepentimiento es fuerte, cada vez aumentan más las ganas de matarme.

Quizá después de esto no haya más que decir,
no escribí para mostrar habilidad,
conseguir reconocimiento o ser digno de aplaudir.
No me creí con potestad de decirles como vivir,
tampoco pretendí ser un ejemplo o hacerme mártir.

Nunca fui bueno, siempre tuve fallas,
no fui tan malo, intenté arreglarlas.
Incontables mis fracasos, estancado me quedé,
algún día vencerá el cansancio, algún día me iré.

Poesía BastardaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora