El tiempo lo cura todo,
o algo así es lo que me dijeron.
Que las heridas sanan;
las mías se terminaron pudriendo.
Me privé de la luz como si tuviera sarna,
porque las llagas del alma no se miran con el sol.
Mi rutina siempre fue estar al margen de todo,
contrario a los consejos que me brindó el doctor.
Si está es mi zona de confort,
no estoy para nada cómodo,
pero salir de ella
sería abandonarlo todo.
Me he acostumbrado
a esta sensación de nada,
quejarme por lo que no hago
estando todo el día en cama.
A jugar las mismas cartas sin trucos ni trampas,
siempre es la misma jugada, no hay as bajo la manga.
Quizá por eso el más mínimo cambio
me resulte la acción más arriesgada.
Me calcina el frío de esta oscura habitación,
pálido y callado como muerto en su cajón.
La enfermedad que sufro no tiene cura,
y si buscas ponerle un nombre, que sea resignación.
No hay nada más vago que llegar a la conclusión,
de que el motivo de mi mal es un simple desamor.
La monotonía y la apatía han hecho
que mi vida sea una total decepción.
Participé en grupos de ayuda,
buscando una rehabilitación,
pero es solo la escritura
quién evita que cometa una aberración.
Planeando mi suicidio desde hace casi una década,
un puñado de intentos cuando me lo fije como meta.
Vivo porque respiro, porque aún vale la pena,
sin embargo soy cautivo y no sé el porque de mi condena.
A la espera de un indulto, algo que me traiga paz,
y poder mirar al cielo recostado en un pastizal.
Pido tranquilidad, no me la quieren dar,
y más que inalcanzable se me ha vuelto fugaz.
Los pensamientos sombríos tardan,
pero no dejan de llegar.
Dan vueltas y vueltas, mi mente es su hogar.
Compré un .38 especial, y los pienso desalojar.
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Poesía Bastarda
PoetryEsto es una compilación de varios de mis poemas hasta ahora, y se actualizará con nuevos poemas cuando yo lo crea necesario. El diseño de la portada es hecho por mí. La obra tratará de diversos temas y situaciones por las que he pasado y sé que much...
