Esperaba ansiosa cómo todos los miércoles y viernes a las 7 PM. No tenía que esperar mucho. Tratándose de ella él siempre era puntual.
Así que cómo siempre, una moto se oyó desde su habitación un minuto antes de las siete.
Se levantó corriendo de la silla del escritorio en la que mataba el tiempo y se asomó por el ventanal dejando ver una sonrisa.
Estaba ahí. No se esperaba menos.
Bajó corriendo a recibirlo.
Todos los miércoles y viernes. Sin faltar ni uno, Raven desaparecía de siete hasta las tantas. Damian llevaba varias semanas intentando averiguarlo, pero no era un hecho que le importase a tal grado de hasta seguirla. ¿O no?
Se subió detrás de él mientras se abrochaba el casco negro. No podía evitar que la sonrisa se le escapase. Estaba impaciente.
-¿Nos vamos ya, princesa? - la miró de reojo con la voz amortiguada por el cristal del casco mientras apretaba las manos en los manillares.
-No sé a que esperas, Jason- río mientras el motor rugía bajo ella.
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PÁGINAS CORTAS
FanfictionPequeñas historias que algún día se olvidaron en mi cabeza One shots Damirae
