___(ᴛ.ɴ)'ꜱ ᴘᴏᴠ
— ¿Qué estamos cocinando hoy Chef, Wolfhard? — Pregunté mientras grababa a Finn con una videocámara que me había regalado Sophia el día de mi cumpleaños, desde que la abrí no he dejado de usarla, incluso grabé a una hormiga en el balcón por diez minutos.
— Se llama Carlota.
— ¿Así? ¿Y como se prepara? — Sonrió desviando la mirada por un momento y luego respondió.
— Metemos en la licuadora una taza de leche condensada y otra de leche evaporada. — Explicó con una ceja levantada e intentando hacer un asentó francés. — El jugo de dos limones y un ingrediente secreto. — Fue a la nevera hundiendo la cabeza en ella para luego salir sosteniendo algo en su mano. — Queso Philadelphia. — Susurró pasando su mano libre por debajo de la que cargaba el queso con intensión de lucirlo.
— Recuerda que solo se echan tres cuartos ahm. — Aclaré mi garganta al mismo tiempo que él continuaba haciendo el postre. — Y digame Chef Wolfhard ¿usted dedujo la receta solo, lo encontró en internet o cómo?
— Oh pues me la enseñó una vieja compañera, bastante hermosa por cierto.
— ¿Qué tan hermosa? — Dije sonriendo de lado y bajando poco a poco la cámara.
— Tanto que las modelos de Victoria Secret están celosas. —Me sostuvo por la cintura pegando pecho con pecho, dejé el aparato sobre la encimera y recargue mis brazos en sus hombros.
— ¿Eso piensas de mí, lover?
— ¿Por qué no lo haría? Es la verdad.
— Exageras. — Me puse de puntillas para darle un beso pero él me lo impidió alzando su cabeza. — Hey ¿desde cuándo me rechazas?
— No lo hago, solo que no te besaré hasta que te retractes.
— Si yo lo dijera sería alardear, jamás diré eso. — Cambié de posición ahora cruzándome de brazos.
— Entonces jamás te besaré.
— Como quieras, eso no me detendrá a hacerlo yo. — Empecé a dar torpes besos en su pecho y hombros sobre la playera provocándole cosquillas, demostrándome esto con las expresiones en su rostro. Paré cuando sentí que apretó el agarre en mi cintura y subió un poco sus manos, luego atacó mi estómago con la misma táctica. — Ahhh, no por favor! Jajajajajajaj. — Intenté escapar dándome la vuelta y Finn lo aprovechó acorralándome entre las dos paredes de la encimera sin detener las cosquillas. — ¡Ya, sweetie! — Ignoró por completo mis suplicas y me torturó hasta que no pude más. Dejé caer mi cabeza chocando con él pero no me importó.
— Tendrás que conformarte con que yo te lo diga. — Tomó mi mano y me dio un pequeño besito en la muñeca. — Eres una cosa hermosa.
— Somos una cosa hermosa juntos. — Marcó una sonrisa en sus labios e hice lo mismo cortando el momento a la hora de separarme. — ¿Quieres que te ayude a poner las galletas?
— Yeah. — Me pasó un paquete y luego desprendió la licuadora de su base, comencé a poner capas de galletas y Finn iba echando poco a poco la mezcla. — Se está acabando, ¿quieres probarla antes de que sea tarde? — Asentí con la cabeza y él me dio con su dedo ya que yo tenía ambas manos ocupadas.
— Sabe mucho a queso ¿cuánto le pusiste?
— Todo.
— ¡Finn! Te dije que solo tres cuartos.
— ¡Lo lamento! Tú me distrajiste. — Rodé los ojos y sonreí para no preocuparlo.
— No importa, de todos modos sabe rico. — Pusimos la ultima capa y Finn lo llevó a la heladera, luego fuimos al living a ver algo en el televisor mientras esperábamos a que el postre se congelara. — ¿Será que los chicos se vayan temprano todos los días de descanso para que no vayamos? Creo que he salido más veces con Wyatt que con ellos a pesar de vivir en la misma casa.
ESTÁS LEYENDO
❥ ᴋɴᴏᴡ ᴍᴇ {ғɪɴɴ ᴡᴏʟғʜᴀʀᴅ & ᴛú}
Fanfiction____(t.n) Edwards. Es una chica latinoamericana de catorce años que tendrá que mudarse a Vancouver Canadá gracias a su nuevo padrastro, cosa que a primera impresión no le hizo muy feliz. Pero, esa mala perspectiva cambiará al conocer a un simpático...
