El matrimonio Min

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La primera semana estando al servicio de los Min no fue tan mala como pensé, aprendí que son un matrimonio que se quiere mutuamente. Y al parecer, están intentando tener un hijo.

Y también aprendí, que Jimin es un hombre muy parlanchín y Yoongi es muy paciente y amoroso con él. Lo consiente y complace hasta con el más ridículo capricho.

—Yo digo que es algo en los espermas de Yoongi, yo sé que puedo tener un bebé —mientras yo estoy acomodando las sábanas del matrimonio y –tratando de ignorar que es en estas mismas sábanas donde cada noche intentan tener un bebé– sacudiendo las almohadas, para hacerlas más cómodas, Jimin está sentado en la silla al lado de una mesa en el rincón de la habitación, bebiendo un poco de té y dibujando algo.

Sí, no era para menos que Namjoon les hubiera cedido una de las mejores habitaciones, Jimin era un famoso pintor que vendía sus pinturas a precios exorbitantes y Yoongi era dueño de una compañía financiera, el cual hace tratos con el hotel y las pinturas de Jimin estaban colgadas en las mejores habitaciones. Sí, eran importantes.

El esposo de Jimin soltó una sola carcajada ante el comentario desde el baño, yo reprimo una risa. Son un matrimonio muy especial.

—Me vas a negar que tu padre fue el motivo por el cual entre tu hermano y tú hayan tantos años de diferencia —responde Jimin, cuando yo me doy la vuelta para buscar una funda para una almohada, él me enseña su cuaderno de dibujo y yo veo que está dibujando a su esposo cargando a un bebé, yo sonrío y le asiento, dándole a entender que el dibujo está muy bello. Y no miento. Jimin tiene un talento inigualable.

—El problema no son mis genes, yo creo más bien que es el hecho de que siempre estés cansado —camino hasta donde está sentado Jimin y le sirvo otra taza de café animado, él acostumbra a tomar dos antes de irse a dormir. Veo por el rabillo de mi ojo como él abre la boca en un mohín de estar ofendido.

—¿Escuchaste eso, TaeTae? —sonrío ante el apodo que me dio los primeros días que comencé con mi servicio—El señor espera que yo no esté cansado después de que todas las noches me hace el amor como un loco —me ruborizo ante la falta de pudor que ambos tienen al hablar de sus intimidades, pero creo que me voy acostumbrando a que sean así.

Aunque me parece tierno que ambos digan que hacen el amor y no tienen simple sexo, eso me demuestra que se quieren el uno al otro.

Cuando escucho que el agua de la regadera se detiene, entonces tomo una de las batas nuevas y doy unos pasos para dárselo a Yoongi, pero entonces Jimin me detiene alzando una mano y levantándose de su lugar. Me quita la bata delicadamente y camina hasta el baño. Yoongi abre la puerta y saca una mano, esperando a que yo le de la bata, pero Jimin se queda parado con ella unos pasos lejos de él.

Entonces Yoongi se asoma y cuando ve que es su esposo quien está parado enfrente de él, sonríe.

—Hola, encanto, ¿hace mucho que trabajas aquí? —Jimin se ríe y le lanza la bata para después volver a caminar hacia su asiento. Yo sonrío a la vez que bajo la mirada.

—Si no me necesitan más, me retiro —anuncio mientras le hago una reverencia a Jimin y justo cuando me doy vuelta para salir de la habitación, una voz me detiene.

—Espera, no te vayas —me dice Jimin mientras rápidamente se para y camina hasta estar en medio de la habitación, cuando yo lo miro, él sonríe levemente—Es que, yo esperaba que me ayudaras a escoger un atuendo para la fiesta, sé que falta mucho tiempo pero ya sabes, no me gusta dejar nada para el último día —la verdad, es que al guardar las ropas que dejan en la lavandería, he visto que su armario está lleno de trajes y ropa de marca, así que creo que sería divertido. Muevo mi cabeza una sola vez para asentir.

Un simple camarero |HopeV|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora