Gissella era una muy parlanchina chica, entendía bien porqué se llevaba muy bien con Jimin, cuando ambos subieron a la habitación del matrimonio para prepararme para la cita casi provocaron que me diera un mareo de tanto parloteo que hacían.
Ella era bastante agradable y bonita, abrazó a Jimin en forma de saludo cuando llegó a la casa y luego hizo lo mismo conmigo junto a una gran sonrisa y risitas bajas.
—Minie~, me dijiste que era adorable, no que también era muy atractivo —sus delgados dedos tomaron la punta de mi barbilla para mover mi rostro de lado a lado. Yo traté de darle una sonrisa avergonzada en respuesta.
—¿Verdad que sí lo es? —le siguió el juego Jimin después de cerrar la puerta—Imagina como lo mira Hoseok —bromeó, haciendo salir la dulce risa de la chica.
—Ese hombre es un- —se quedó callada mirándome con una sonrisa traviesa—¿Le has hablado hoy? —me pregunta meneando su mano con la palma hacia arriba. Negué, comprendí que si él no lo había hecho, era porque estaba ocupado.
Entonces sentí la mano de Jimin tomar mi celular para sacarlo de mi bolsillo. En ese momento me arrepentí de haberle dado mi contraseña algún día, pues cuando pude arrebatárselo, él ya había llamado a Hoseok y se podía escuchar que estaba timbrando.
—¿Estás bobo o qué? —dije entre chillidos mientras colgaba la llamada, ellos se rieron. Poco después de colgar, pegué mi celular a mi pecho y les miré con ganas de reírme.
Aún sonriendo, Gissella tomó de la muñeca a mí y a Jimin para subir las escaleras hacia la habitación matrimonial de los señores de la casa. Me hicieron sentarme en la silla que estaba en frente del tocador de Jimin.
—Ya verás que divino te vas a ver una vez terminemos contigo —me aseguró ella dándome un masaje cariñoso en mis hombros.
Jimin deja un neceser de su maquillaje enfrente mío el cual es tomado por las finas manos de Gissella para comenzar a sacar las cosas.
—¿Cómo lo conociste? —comienza una plática y Jimin se recarga en el borde de su tocador—¿Y tú no tienes trabajo? —le pregunta a Jimin al verlo tan tranquilo y merodeando por aquí.
—Lo hice desde casa, tengo la tarde libre —le responde, a lo que ella ríe.
—¿Y bueno? ¿Cómo conociste a Hoseok? —me vuelve a preguntar ya comenzando a maquillarme el rostro. Me quiero reír de pensar en la respuesta.
—Me golpeó con la puerta de su auto, y luego con la de un hotel —eso hace que los dos se rompan a reír.
—¡Vaya forma! —me rió junto a ella. Jimin entonces se mueve lejos de mi vista y lo escucho abrir el armario.
—Te voy a prestar algo para que te pongas, siento que te quedaría mejor de lo que me queda a mí —escucho su voz algo lejana, Gissella mueve la esponja con la que me aplicaba la base hacia mis mejillas.
—Oh, por favor, como si no todo te quedara bien —Jimin admite eso con una risa ligera—Pero quiero ver algo de tu estilo en Taehyung. Tiene un lindo cuerpo —estoy seguro de que mis mejillas están sonrojadas por el halago.
Pero entonces hay un ruido que nos distrae a todos. Es mi celular timbrando a lo lejos, todos nos detenemos de hacer lo que sea que estábamos haciendo para girar a vernos al celular. Jimin corre para tomarlo de su cama y mira la pantalla con algo de emoción.
—Hoseok siempre devuelve las llamadas en menos de quince minutos —me dice con una sonrisa caminando y mostrándome la pantalla de mi celular—Tu dios griego te llama —dice burlonamente. Quiero que la tierra me trague cuando escucho la risita de Gissella.
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Un simple camarero |HopeV|
Fan-Fiction"Él es un exitoso hombre, no ha pasado hambre y nunca ha sabido lo que significa verdaderamente la palabra necesidad, viste con trajes elegantes y maneja un auto que vale más que mi departamento. Somos totalmente distintos." "Y yo sólo soy un simpl...
