Cuando llegamos a su habitación, Jimin se quita su saco suspirando con cansancio, yo me apresuro por ayudarlo, pero él me detiene alzando una de sus manos.
—No, ahora eres mi amigo, no estás de turno —doy unos pasos hacia atrás un tanto avergonzado. Cuando por fin se deshace de su prenda, veo cómo se comienza a estirar y se desabrocha unos botones de su camisa—Ahh, estoy tan cansado —camina hacia la mesa, jala una de las sillas y se sienta. Con su mano me invita a hacer lo mismo.
Un poco avergonzado, acepto hacerlo. Una vez enfrente suya, sonríe y aplaude emocionado.
—Estoy tan contento de estar de vuelta aquí —chilla con una resplandeciente sonrisa, no puedo evitar sonreír también—Verás, Yoongi y yo fuimos donadores para el hospital que construyeron.
—¿El hospital de la misma calle que el jardín de niños? —asiente, en sus ojos puedo ver que está orgulloso. El brillo genuino de ellos me lo dice.
—Y del jardín de niños también fuimos donadores —sonrío, en ese mismo jardín de niños fue donde estudió Jungkook. Agradecía eso—Bueno, ayer fue la inauguración del hospital y como principales aportadores, nos invitaron a esta. No podíamos perdernos de ese momento, y aprovechando que mi marido estaba libre ese día, decidimos asistir —sube una de sus piernas encima de la otra, descansa sus manos en su regazo.
—El señor Yoongi es un hombre muy ocupado, ¿no? —pregunto con curiosidad, las veces que estaba en la habitación atendiendo a Jimin, su esposo siempre tenía que salir, vistiendo finos trajes y llevando un maletín con él, dejaba a su pareja conmigo, confiando en que le haría compañía en su ausencia.
Jimin asiente con la cabeza.
—Este mes ha cerrado muchos contratos con varios hoteles y restaurantes alrededor de casi toda la ciudad —se levanta para caminar hacia la nevera a un lado de la televisión.
De allí saca una botella de vino, cuando se endereza, toma una copa, pero se detiene y parece pensar algo. Se gira a verme por encima de su hombro.
—¿Gustas? —me pregunta alzando la copa y meneándola de lado a lado. Aprieto los labios.
—Nunca he probado el vino del hotel —le digo ya que no se me ocurre que más decirle. Él abre la boca en un gesto sorprendido y luego toma otra copa.
—Entonces tienes que hacerlo, el vino de este hotel es una de las razones por la que me gusta hospedarme aquí —regresa dando pequeños saltos emocionado. Deja una de las copas en frente mío, coloca la suya en su respectivo lugar y se sienta.
Abre la botella con maestría y entonces sirve el contenido en las copas. Deja a un lado del centro de mesa la botella. Ambos tomamos nuestras copas y brindamos como si fuéramos amigos de toda la vida, lo cual me hace sonreír tímido.
Doy un pequeño sorbo cuando veo a Jimin beber de su copa, degusto y siento un escalofrío de placer al poder disfrutar del buen sabor del vino. Mis labios se curvan antes de dar otro sorbo.
—¿Y? —escucho que me pregunta, es cuando me doy cuenta de que me estaba mirando atentamente, me sonrojo un poco antes de dejar mi copa en la mesa.
—Está bueno —limito mi respuesta a esas palabras, cosa que parece hacerle gracia al otro, ya que suelta una pequeña y corta carcajada.
—Exquisito —me dice con un tono que me hace fruncir mi ceño—Cuando se prueba algún vino y te piden tu opinión, puedes responder con ello y así tendrás la aprobación de esa gente de mal gusto —hace un ademán con su mano y bebe un poco más—Yo realmente odio los eventos elegantes, mi marido concuerda conmigo. Pero sólo vamos para guardar apariencias —se encoge de hombros.—Supongo que también seguimos asistiendo porque así fue como nos conocimos —sonríe instantáneamente.
ESTÁS LEYENDO
Un simple camarero |HopeV|
Fanfic"Él es un exitoso hombre, no ha pasado hambre y nunca ha sabido lo que significa verdaderamente la palabra necesidad, viste con trajes elegantes y maneja un auto que vale más que mi departamento. Somos totalmente distintos." "Y yo sólo soy un simpl...
