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Alemania, Dresden 2018

Omnisciente

Han pasado dos meses desde la muerte de Chesna Gramont y el nacimiento oficial de Syra Carlson. En los dos meses Syra está aprendiendo a ocupar el lugar que por sangre le corresponde en el negocio de su padre biológico. Por su lado Nicolás y Samir se están encargando de Summer, están haciendo negocios se podría decir. Y Matthew esta viviendo el Karma en carne propia al lado de Summer, él tenía la idea de dejarla, pero su hija lo tiene atado a ella, la bebé sigue en la incubadora mas igual se ven los rasgos tan parecidos a su padre y la belleza de su madre.

-Syra, ya es hora - llama su padre en tono serio.

Syra baja las escaleras vestida con un vestido de seda china color rojo, el cabello suelto, tacones en punta dorados y el collar con el logo de los Carlson, una pistola hecha de rosas tallado en oro con diamantes en la hojas. Hoy tienen la fiesta de cumpleaños y regreso de Nicolás, su medio hermano, pero no será en la mansión, será en un hotel lujoso a las afueras de Dresden.

-Nico ya fue, dice que allá nos verá - anuncia mientras oculta su arma en su pierna y la tapa con el vestido.

-Tu hermano no sirve para esta familia, él parece uno de nuestros más bajo peones que expenden la droga o entregan las armas - se queja Gerald.

-El que sea humilde no me parece nada malo padre - menciona la castaña mientras sube a la limusina.

-No es malo, es terrible...Syra, yo creía que tú si lo entendias - ante la mirada dura de su padre ella se siente incomoda - tú siempre has sido mi favorita, tú entendias que en este negocio los sentimientos acaban sobrando - Syra cree en la palabras, ya que no tiene ningún argumento en contra por su pérdida de memoria.

Jonathan espera a Syra en la puerta del hotel. Él está con un traje plomo, camisa blanca y corbata color vino. Eso más su gran atractivo eran todo lo que una mujer buscaría, castaño ondulado su cabello, ojos miel, tez pálida, cuerpo formido, mandíbula masculina, voz ronca y su acento inglés (multimedia). Y para conveniencia de Gerald, Jonathan pertenece a su círculo de negocios, su familia trafica armas, ilegales obviamente, y también se dedica al tráfico de órganos.

Desde que Gerald Carlson se enteró que tenía una hija empezó a negociar a costa de ella, el mejor trato fue la unión de Jonathan y Syra, unir dos familias fuertes en el negocio alzaría su apellido y su imperio más. Sumando el hecho de que Jonathan no tardo en acceder a montar el teatro de su niñez junto a ella y el amor perfecto para la tranquilidad de Nicolás, todo le salió bien a Gerald.

Syra baja del auto con ayuda del empleado del hotel, el cual no tarda en querer coquetearle a tan hermosa mujer. Ese acto acciona el lado posesivo de Jonathan, él se acerca y toma la mano de la castaña, la besa y luego le planta un beso en los labios. Nicolás observa la escena, no le gusta que su media hermana sea engañaday utilizada de esa manera, pero no hay duda de que esta mejor así.

Syra

El beso de Jonathan me tomó por sorpresa. Una vez que me deja lo miro en busca de alguna aclaración, pero nada, solo me toma la mano y me dirige dentro del hotel.

Es bastante incomodo no recordar nada. Imagino que él me ve y ve los recuerdos desde niños, jóvenes y ahora junto a mí. Mas en mi cabeza no hay nada, lo veo y sé que es mi mejor amigo o algo así, que crecimos juntos, miro a mi padre y mi hermano...nada, pero ellos me miran con recuerdos de por medio, esperan que sea la que era sin que yo me acuerde nada y no me sale nada igual a la antigua yo tal parece. Sonrió como puedo cuando amigos de mi padre, tal parece, se acercan a saludarme con sorpresa.

-Señorita Syra, que hermosa está - comenta uno de ellos. Jonathan sólo presiona mi mano en signo de disgusto.

-Gracias - me limitó a responder.

Llega un señor pelirrojo que provoca una reacción defensiva en todos a mi alrededor. Jonathan me acomoda tras de él. La frustración se apodera de mí. Yo no sé quién putas es el señor pero no es amigo.

-Veo que Syra Carlson sigue viva - eso basta para que entienda que me quiere tres metros bajo tierra y quizá sea el culpable de mi perdida de memoria.

-Veo que te metes a la boca del lobo - comenta mi hermano llegando a la escena.

-No vine con intención de hacerle algo a la señorita - me mira con tanta atención que me molesta.

-Señor Peterson, será mejor que se retire - sugiere mi padre mostrando su arma y el celular con el número de alguien.

-Claro, y felicidades Chesna espero que estés bien al lado de tu padre biológico - dice eso mirándome, pero no entiendo nada. Él señor solo se va.

Entonces todos retoman sus posturas tranquilas. Pero mi padre llama al encargado de seguridad y le grita en alemán. Unos segundos después se oye el gatillo, el de seguridad está muerto. Asombrosamente no siento nada al ver su cadáver.

-Vayamos preciosa - me jala Jonathan.

Si era costumbre que me jalonee, no me gusta nada. Lo miro molesta, pero a él le importa poco.

Entramos a un gran salón, hay varias personas vestidas de gala. Pero un chico castaño de ojos verdes llama mi atención, no por su belleza, algo me dice que lo conocía. Así que lo miro durante unos minutos.

-Basta - ordena Jonathan. He ahí mi punto tope.

-¿Perdón? Qué sepa eres mi amigo no mi esposo, además que no me gusta que me trates como trapo. Si antes era así, pues te informo que no más - hablo firme y molesta.

-Sabes lo preocupado que me tenias. No dormir por buscarte, así que deja que mi mal humor se pase - antes de que le responda llega el chico que miraba delante mío.

-Hola Syra - saluda algo incomodo.

-Hola...perdón no recuerdo tu nombre, eres...-hablo lo más educada que me sale.

-Samir Beyer, soy tu medio hermano - mis ojos se abren como platos.

La Adoptada | En EdiciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora