Capítulo 27

988 89 69
                                        

Neón se levantó sin responder, arreglo su vestido y camino hacia la salida.

—¡No te vayas maldita! ¡Te dije que te iba cortar la lengua!— exclamó Bisky y pasó hasta encima de la barra para dirigirse hasta Neón, pero Kurapika rápidamente se puso en frente de ella para detenerla.
—¿¡Que haces rubia!? ¡Mueve tu trasero!

—¡Calmate Bisky! Ella no vale la pena...— trato de tranquilizarla el menor.

La mayor fue calmandose cuando Neón desapareció por la puerta.

—¡Es que no sabes que rabia me da cuando hablan mal de ti! ¡No lo tolero! Trate de ser razonable con ella pero creo que no entiende, es una caprichosa, es otra persona y no a cambiado para bien, si no que ahora es una villana más en esta historia.

—Bisky, ya deja wattpad... agradezco que me defiendas y es tierno de tu parte pero... en parte Neón tiene razón. Hago mal en engañar a Leorio...

—Sólo elige. Ambos te aman pero ¿Tú a quien amas?

El rubio bajo la mirada.

—Había pensado antes en eso y... tome ya la decisión...

Bisky lo miro con más atención.

—¿Y bien? ¡Quien es el afortunado!

—Leorio.— contestó firmemente, y la sonrisa de Bisky desapareció.

—¿¡Leorio!? ¡Oh mi Dios! ¿¡Leorio!?

Kurapika la rodeó ignorando su cara de asombro, se dirigió hacia la barra, no era bueno estar cerca de Bisky cuando tenía un cuchillo en la mano.

—No puedo simplemente decirle; "Oh cariño canceló la boda que tanto esperas porque sigo enamorado de mi ex" ¡Él no merece eso!

—¡Tampoco merece una relación hipócrita! ¿Vas a casarte con él sólo por lástima? ¿Cada ves que te bese vas a imaginar que es Kuroro? Piensa las cosas bien niño, si te comprometes sólo por no querer lastimarlo, lo vas a lastimar más. Él se va dar cuenta de que tu "amor" es falso, va saber que algo anda mal... No va ser feliz, y tu tampoco.

El rubio se quedó sin argumentos, y decidió callar. Odiaba admitir que Bisky tenía toda la razón.

—Sólo no quiero que Leorio sufra, no quiero perderlo, lo necesito... él además de mi novio es como mi mejor amigo, una persona en la que puedo confiar ciegamente...— murmuró el menor y revolvió su cabello con frustración.
—¡Dios! ¡No quiero que se aleje de mí!

—¡Sólo dile la verdad! Es por su felicidad, ¿No quieres que sufra? Dile la verdad y sólo sufrirá por unos días ¡Pero tú quieres mentirle toda la vida! Va a sufrir en ves de ser feliz, porque tú no lo amas... o si?

—No lo se... ¡No lo sé!— exclamó frustrado.
—¡Pero tú ganas! Voy terminar con él... quiero que sea feliz, y si yo no voy a hacerlo feliz lo mejor será que terminemos.

Bisky sonrió.
—¡Buena decisión mi niño! Ahora ve a lavarte la cara, los clientes no tardan en llegar.

✽⚘ ✿ ⚘✽

Ya casi era hora del almuerzo, Kurapika al fin pudo sentarse y tomar un descanso, suspiro pesadamente y segundos después Bisky llegó hacia él, muy sonriente.

—¡Tienes visita!

El rubio alzó una ceja, de sólo pensar que era Leorio su estómago se revolvia.

Pero se calmó al ver que era alguien totalmente diferente.

—¡Kuroro!— exclamó con emoción, salió de la barra y se lanzó a los brazos del pelinegro.

—Hola cariño.— susurro el mayor en su oreja estremeciendolo, Kurapika sonrió feliz y se separó un poco para darle un beso corto.

—¿Te preparo algo? ¿Tienes hambre? ¿Sed?

Kuroro río suavemente y depósito otro beso en la frente del rubio.
—Estoy bien así, sólo quería verte.

Bisky sonrió ante tal escena, y más al ver como Kurapika se sonrojaba y ocultaba su rostro en el pecho del pelinegro.

Sintió nostalgia al recordar que en el Instituto ella y Neón los shipeaban a morir, en ese entonces la peliazul dejo de lado sus sentimientos por Kuroro y apoyo su relación con Kurapika. Neón siempre fue tan buena, tan comprensiva y razonable, llegó a ser su mejor amiga y le dolió un montón saber que después del Instituto no iban a volver a verse.

Su padre se la llevó a otro país. Bisky trato de mantener contacto con ella, pero un día se llevó una gran sorpresa; Neón la había bloqueado.

Después no supo más de ella, hasta entonces. Cuando la vio en el restaurante y no reaccionó bien al verla con Kuroro.

Lo único que la rubia pensó fue "traidora".

Kurapika y Kuroro estaban en su burbuja, apartados en una mesa, repartiéndose caricias y besos.

El rubio estaba sentado en las piernas del pelinegro, quien besaba su nuca haciéndole cosquillas, y disimuladamente acariciaba sus muslos suavemente, el menor volteó su rostro y juntaron sus labios con dulzura.

Se sentian bien, cómodos, felices y llenos. Los demás a su alrededor no importaban, sólo estaban ellos dos, compartiendo un dulce momento.

Pero toda alegría llega a su final.

A Bisky casi se le salen los ojos al ver quien entraba por la puerta tranquilamente.

«¡Mierda, mierda, mierda, mierda!»

Miro a Kurapika y Kuroro, quienes seguían besándose bastante cómodos y tranquilos, la mayor rogaba por que el rubio la volterara a ver, tenía que avisarle pero si gritaba iba a llamar la atención.

Quería que se enterara de la verdad pero no así, lo menos que quería era verlo triste, él no se lo merecía.

Demasiado tarde.

Ya los había visto.

Bisky sintió un escalofrío recorrerle todo el cuerpo, un nudo de formó en su garganta y sus manos se acalambraron.

«¿¡Y ahora que mierda debo hacer!?»

Estaba pasando lo peor, lo que todos querían evitar; Leorio estaba en el bar, observando como su novio y Kuroro se estaban besando.

La expresión de Leorio cambio abruptamente, sus ojos se abrieron levemente al igual que sus labios; no podía creer lo que estaba viendo, parecía asustado y confundido.

Bisky estaba inmóvil, hasta que supo que tenía que hacer algo. Agarró una enorme copa de cerveza y con impulso se la hecho encima a los dos enamorados, que ni cuenta se habían dado de la presencia de Leorio.

Kurapika fue el primero en reaccionar, levantándose de golpe listo para insultar a la rubia.

—¿¡Que te pasa maldita loca mata pasiones!?

—Tu pasión va tener que esperar...— murmuró Bisky y señalo a Leorio.

El rubio volteo a verlo y abrió los ojos, su corazón se detuvo por un instante y hasta dejo de respirar.

—L-Leorio... que haces...aquí?

El nombrado sólo lo miro incrédulo, sin saber que responder o como reaccionar. Simplemente no se esperaba encontrar a su prometido besándose con otro. No tenía reacción.

Y no era el único sin saber cómo reaccionar.

Mi Idiota (KuroKura)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora