Capítulo 14

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Para Kuroro las clases no eran más que una pérdida de tiempo, no les prestaba atención y tal ves por eso no pasaba el año. La única razón por la cual asistía al instituto era por diversión, le gustaba el respeto y el miedo que le tenían, se sentía poderoso e importante.

Y lo era. Aún más para las chicas.

Pero también asistía por Kurapika. Aunque sea de lejos, le gustaba observar al rubio. Y especialmente lo vería hoy a la salida, después del timbre.

El cual no tardo en sonar, haciendo que el pelinegro sonriera.

"Al fin" pensó y guardó sus cosas rápidamente ganándose una mirada curiosa por parte de Hizoka, quien se sentaba a su lado.

Kuroro noto que el pelirrojo lo miraba fijamente divertido, así que decidió hablar;
—Hoy no me esperen, tengo planes. Y deja de mirarme así, me incomoda.

—¿Con qué zorra te irás a ver?— pregunto Hizoka sonriente.

El pelinegro al escucharlo fruncio el ceño y lo miro seriamente.
—Zorra eres tú, no él.

Hizoka soltó una carcajada burlona, se cruzó de brazos y sonrió maliciosamente.
—¿"Él"?

Kuroro rápidamente tomo sus cosas y se apresuró a salir, pero...

—Oh, me pregunto que dirá el director si le dijeran que el chico abusador y la víctima se miran a escondidas.— mencionó Hizoka haciéndose el pensativo.

Kuroro sonrió cínicamente y se dio la vuelta encarando al pelirrojo.
—No diría nada, porque nunca se enterara...

—¿Y si le digo yo?— pregunto Hizoka sonriente.

El pelinegro sonrió más amplio, se acercó lentamente al pelirrojo sin perder el contacto visual y sin quitar su perturbadora sonrisa.
—No lo harías.— agrego Kuroro con voz amenazante.

Hizoka arrastró la silla hacia atrás con sus pies alejándose del pelinegro, el cual tenía los ojos más oscuros. Le gustaba provocar a Kuroro, pero enfrentarlo cuando se enojaba era otra cosa...

—Oye tranquilo viejo.— dijo levantándose y tomando sus cosas para irse de ahí lo antes posible.

El pelinegro solo suspiro con cansancio aún dedicándole miradas asesinas a Hizoka mientras salía y se iba.

El salón quedó completamente vacío y él se apresuró a salir. Hoy por fin tendría su primera cita con Kurapika. Quería empezar de nuevo desde ya, dejar de ser un idiota y demostrarle al rubio que también podía ser bueno.

Esta ves no lo arruinaria.

Tal y como acordaron, lo espero a la salida. Los demás estudiantes salían emocionados, algunos planeando salidas entre amigos, otros decaídos y por último las parejas de manos entrelazadas.

Espero por unos minutos más, Kurapika estaba tardando mucho y el Instituto casi quedaba vacío.

"Tal ves olvidó algo y regreso por eso, o es precavido y espera a que el Instituto quede vacío para que nadie nos vea juntos." Pensó Kuroro.

Escucho un escándalo a pocos metros de donde él se estaba, alzó una ceja y comenzó a caminar hacia el alboroto, pero se detuvo en seco y abrió los ojos contemplando una escena no muy bonita a su parecer...

Era la persona a quien estaba esperando tanto, en los brazos de otro.

—¡Sii, ya volvieron!— chillo un niño de piel morena.

"¿Ya... volvieron?" .Se pregunto el pelinegro internamente deseando que no fuese cierto lo que pensaba.

Lo que más le dolió, fue ver como Kurapika se iba tranquilamente con ese tipo. El rubio con una enorme sonrisa que hacía más enorme el dolor de Kuroro.

Mi Idiota (KuroKura)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora