Capítulo 21

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-¡Feliz Navidad!- exclamó Draco, abrazando por detrás a Harriet. Ella rió con ganas, volteando a verlo y besando su mejilla.

-Feliz Navidad.- le susurró ella y ambos rieron nuevamente.

Draco se separó de ella y se acomodó un mechón rubio.

-Mi madre te esta buscando… te tiene una sorpresa -le guiña un ojo, divertido.

Harriet alzó una ceja. -¿Una sorpresa? ¿Para mi?-

El asintió. -Corre, en serio. -

 

Ella sonrió y corrió escaleras arriba hacia la habitación de los padres de Draco. Al estar frente a la puerta, carraspeó y con los nudillos golpeó esta.

-¿Señora Malfoy?-

Narcissa, con su cantarina voz, llamó desde adentro:

-¡Pasa!-

Harriet empujó la puerta y asomó la cabeza.

-¿Me llamaba, Señora Malfoy?-

-Querida, ya te he dicho que puedes llamarme Narcissa tranquilamente.- dijo la madre de Draco, sonriente.

Tomó la mano de la chica y la metió en la habitación, mostrándole una caja envuelta en la cama.

-Abrelo- susurró.

Harriet volteó a verla. -¿Es para mi?-

Narcissa asintió con una sonrisa en el rostro.

La chica abrió la caja, deshaciendo el lazo con cuidado y al destaparla, soltó un grito ahogado de emoción y sorpresa, sacando el vestido plateado que había en su interior. Se lo puso sobre la ropa, viéndose al espejo, sujetándolo al nivel de los hombros y le sonrió a Narcissa en el reflejo.

-¡Es hermoso, muchisimas gracias!-

Narcissa extendió los brazos para abrazarla y Harriet con una suave risa lo hizo.

-A Draco le va a encantar, ya verás.- susurró y juntas comenzaron a acomodarse para la cena.

Draco y Harriet reían bailando mientras las teclas del piano se tocaban solas en el gran salón de la casa. La chica lucía espectacular, su cabello liso suelto sobre sus hombros, y el vestido que Narcissa le regaló, plateado, le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas, con las mangas cortas. Llevaba unos tacones negros, y un hermoso collar que Draco le regaló. El chico también lucía muy guapo. De traje de etiqueta y el cabello rubio peinado hacia atrás, se veía muy bien. Narcissa conversaba con unas invitadas en la mesa del comedor y Lucius con los esposos de estas. Seguían esperando a otros invitados que estaban por llegar, mientras que Draco y Harriet, divertidos, no paraban de bailar.

-Has mejorado desde Halloween- le dijo Draco a Harriet.

La chica levantó una ceja.

-¿Disculpa? ¿Debo recordarte que él que me pisaba eras tú?-

Draco la hizo girar en sus brazos y la dejó caer, atrapándola a pocos palmos del suelo.

-Solo te pisé una vez.-

La volvió a levantar aún sujetando su cintura y siguieron bailando con ganas, aún riendo y conversando, mientras el árbol de Navidad en la esquina de aquella habitación brillaba, reluciente.

 

Pasaron los minutos, casi una hora, cuando Dobby llegó, seguido por un grupo de invitados.

-Es por aquí, señores.- les dijo con una reverencia.

Los cuatro invitados observaron el lugar y sonrieron.

Se Siente Bien Volver.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora