Alicia estaba de pie en la entrada a los baños con Fawkes en su hombro cuando vio a Snape aproximarse. Ambos al verse asintieron en silencio, y cuando fueron a entrar, escucharon otros pasos, y una voz que siseaba. Ambos se escondieron en las sombras de una esquina y Alicia se asomó con cuidado y sus ojos casi se salieron de sus órbitas al ver que tenía enfrente.
Aleyna Drummond hablando parcel frente a uno de los lavamanos del baño.
Snape y ella intercambiaron miradas. Severus dio un paso adelante para detenerla cuando de pronto, el lavamanos se alzó, se movió y se podía observar una entrada hacia un lugar subterráneo, Alicia lo detuvo y vieron como la chica se deslizó hacia abajo en lo que parecía ser un tobogan.
Severus y Alicia la siguieron en silencio, esperando por lo menos un minuto para ir detrás de ella y que esta no se diera cuenta. Aterrizaron en una fosa llena de huesos de todo tipo. Alicia tragó saliva con una cara asqueada y vio a Severus.
-¿Para que trajiste al pajarraco?- le susurró.
Alicia le lanzó una mirada asesina. -Fawkes es un fenix, Severus.-
La chica con delicadeza lo bajó de su hombro y le susurro: -Fawkes, sigue a Aleyna, y si ves al basilisco, debes dejarlo ciego, picotéale los ojos. Si Aleyna o Nathalie están heridas, sánalas. -
El fenix asintió y alzó vuelo detrás de Aleyna.
Alicia vio a Severus.
-Tú guíame.-
Caminaron por un camino distinto, encharcado, por donde estaban alejados de Aleyna. Pronto llegaron a una amplia sala con una estructura de madera oscura en el centro. Alicia lo reconoció de inmediato.
-Un armario evanescente.- susurró.
Snape asintió lentamente, sacando su varita.
-¿Dónde está el otro?- inquirió ella.
-Borgins y Bukes- susurró Snape.
Alicia sacó su varita, ambos se vieron y asintieron a la vez.
-¡INCENDIO!-pronunciaron ambos.
Un león y una serpiente de fuego se entrelazaron, abrazando al Armario y este comenzó a quemarse.
-La idea era que los mortífagos vinieran por Borgins y Bukes hasta acá y salieran por el baño, entrando en Hogwarts de manera de directa.-
Alicia asintió con suavidad. -Y asi matarían a quien quisieran y culparían a la criatura.-
Snape suspiró, su silencio demostraba que estaba de acuerdo.
Minutos luego escucharon un chillido ensordecedor, que parecía venir una criatura gigante.
-El basilisco -susurraron ambos.
Luego se escuchó el grito de una chica y el chillido del fenix.
Ambos arrancaron a correr y cuando llegaron a la parte principal de la Cámara de los Secretos, no podían creer lo que estaban viendo.
Aleyna estaba en el suelo, con la ropa rasgada y manchada de sangre de heridas que Fawkes ya había curado. El basilisco muerto a un lado. Nathalie Fawn en el suelo, respirando pesadamente, pero con los ojos abiertos, hablando en susurros y viva. Y lo que más impactó a Alicia fue ver en el suelo al guardapelo de Salazar Slytherin destrozado, abierto, lleno de cenizas, y un colmillo de basilisco a su lado.
Cuando las dos chicas vieron a los profesores, sonrieron, aliviadas y los cuatro salieron de ahí.
