Capítulo 15: La llave de Ross.

99 26 2
                                        

Algunas prefieren ocultar sus grandes y trágicas historias. Andrea era una de ellas. Para muchos Andrea es una chica alegre, tonta, divertida y con la mente un poco retorcida, pero más allá de eso, es una chica que ha vivido uno de los peores actos. Y a pesar de lo difícil que pudo haber sido, decidió salir de aquel hoyo por su cuenta.

El hablar con ella aminoró un poco la inquietud que tenía guardada para mis adentros, pero lo sucedido, ha creado una pesadilla en la que escucho los gritos por parte de los niños y de pronto las palmas de mis manos se pintan de un color carmesí. Haciendo aún más complicado el poder dormir.





A la mañana siguiente, avanzo por los estrechos pasillos hasta llegar a la puerta de la habitación, en la que se encuentran hospedados Tere y los niños.

一Hola.一 digo una vez que abro la puerta de la habitación. Las miradas tristes de los niños se posan sobre mí, y era de esperarse. Perder el lugar al qué llamas hogar y saber que has perdido a personas con las cuales has compartido una agradable infancia; no es algo que se tome a la ligera.
Mis ojos rápidamente viajan por toda la estancia en busca de Teresa. 一y mamá Tere?一 pregunté cruzando el marco de la puerta.

一Se fue a traer algo de ropa para nosotros.一 responde uno de los niños con la mirada baja y la voz entre cortada. En sus ojos se nota que le fue difícil conciliar el sueño, el aspecto triste y furibundo en cada niño trae enormes oleadas de preocupación.

一Ah...一 digo eso porqué no se que más decir. 一tienen hambre?一 preguntó sin siquiera pensarlo mucho y quiero golpearme por la pregunta ignorante que acabo de hacer. Ellos se miran unos a otros, lo más seguro es que ni apetito tengan pero tampoco pueden saltarse las comidas. 一vamos, la comida ya esta servida y es mucha. No puedo terminarmela toda yo sola.一 intento levantarles el ánimo pero tal parece que no está funcionando como esperaba. 一ya sé!一 doy un chasquido con los dedos, como si la mejor idea del mundo hubiese rondado por mi cabeza. 一si comen bien, vamos a jugar al jardín.

En la mirada triste de los niños se refleja un particular brillo de emoción. 一y también Lawliet?一 comentó una de las niñas; haciendo que el resto pose su mirada en mí de forma ansiosa.

一Eh... no sé, si él...一 rasco mi cabeza. Para ser honesta lo quiero lejos de mí, cada qué lo tengo cerca me irrita pero al momento de ver el cómo se apaga aquél brillo poco a poco, me pone en aprietos. <<Rayos!>> 一deacuerdo.一 resoplo no muy contenta con la idea.

Los niños un tanto emocionados con mi respuesta, se dirigen a toda prisa hacia dónde esta el almuerzo servido sobre la inmensa mesa. Un banquete completo que al verlo te hace agua la boca. Y una parte de mí se alegra de lograr llenar la mesa de niños.

Una vez terminado, tomamos camino rumbo al jardín con la intención de jugar pero Emily permanece sentada. Su mirada parece estar acompañada de tristeza, lo cuál era de esperarse, pues el presenciar en dos ocaciones un incendio debe ser algo traumante. Era cómo volver a abrir esa herida para hacerle otra más.

Lentamente, me encaminó hacia dónde ella se encuentra. 一vamos.一 le digo con voz suave.

Ella permanece en silencio y con la cabeza baja, para después dignarse a hablar. 一a los seres oscuros, los odio.一 sisea. En su voz hay cómo una especie de corriente fría y sus nudillos se habían vuelto blancuzcos al momento de ejercer presión contra su vestido color vintage.

一Aún eres pequeña cómo para decir esas cosas.一 le digo con algo de preocupación. El escuchar semejantes palabras en una niña hacen que tus sentidos se alarmen.

一Sí, soy una pequeña a la qué le han arrebatado todo los seres oscuros. Todo por su ambición y crúeldad. No son dignos de estar en Faerie, princesa,一 se gira para verme a la cara y sus ojos muestran ira cruda. 一consiga los cinco diamantes, por favor, no quiero volver a...一 su voz se quiebra, haciendo que me alarme aún más. 一perder personas importantes.一 concluyó.

FAERIEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora