Capítulo 28: El miedo de Rossbell.

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<<Tranquila, no mires el agua, tú puedes pasar esto. Sólo es un puente, nada te sucederá, no vas a caer>>.

Esas son las palabras que me digo a mi misma en un intento por alentarme a avanzar por aquel muelle.

Mi respiración es entre cortada y ni se diga de mis manos que se encuentran sudurozas y temblorosas. Tomo el oxígeno que mis pulmones me piden, pero no cambia el miedo que siento en estos momentos.

<<Voy a morir!!>>

<<No! Tú puedes lograrlo>>.

<<Pero esta vez el miedo es mucho más fuerte>>.

Pensamientos contradictorios pasan por mi cabeza y no sé que hacer con exactitud. Mis pulmones han comenzado a pedir oxígeno desesperadamente, por lo que he comenzado a dar bocanadas de aire, uno tras otro. Atrayendo la atención de Andrea que me mira de manera preocupada. Ya que una vez más había detenido mi andar.

一¿Estas bien?一 me pregunta con tono preocupado.

Me tomo mi tiempo para dar una inhalación profunda y poder esponderle a la chica que mantiene sus ojos azules fijos en mi. 一estoy bien.一 respondo dejando salir el oxígeno que reprimian mis pulmones.

Ella me mira no muy convencida de lo que le dije.

Hace años atrás había tenido ayuda de una terapeuta para superar mi miedo, el lograr entrar a una tina con agua fue mi mayor logró y mi madre al igual que mi terapeuta se sintieron orgullosas de ello que me llevo tiempo.
Para eso tuve que hacer cosas cómo la hipnosis, en la que siempre terminaba recordando mi pesadilla que resultó ser un pequeño fragmento de aquel accidente que desconocía.

<<"一Cuando tenía cuatro años se cayó a un lago, y desde entonces se generó su fobia.一 le dice mi mamá a la mujer que sería mi terapeuta>>.

A mis nueve años me había enterado de aquel accidente, y el único recuerdo era reflejado en una pesadilla. No fue fácil. A esa edad había muchas cosas de las que no comprendía.

A mis trece años había logrado entrar a esa tina.

<<"一Lograsté entrar a esa tina con agua y no te sucedió nada.一 me dijo mi terapeuta con cierto orgullo. 一cada que entrés intenta permanecer lo más que puedas, divierte con el agua, has que sea divertido.一 dijo mostrando una sonrisa a boca cerrada. Yo trato de corresponderle de la misma manera pero seguro me salió fatal a causa del miedo a intentar aquellas actividades. 一tendrás pensamientos negativos, así que cambialos por unos positivos, animaté a ti misma. Sal de esa profundidad, y poco a poco intenta meter todo tu cuerpo a la tina. Date la oportunidad de meter los pies a un lago, y cuando te sientas segura... entra, claro, tienes que tener a alguién vigilandote">>.

Luego de haber dado un buen progreso, dejé de ir a las demás seciones. Ya que mi madre no me quería someter más a aquellas actividades. Según ella, era una tortura para mi.

一Vamos.一 la voz aterciopelada y a la vez grave de Lawliet me hace entrar en sí. Arrebatandome las correas de Rubí para guiárnos a ambas hacia las puertas del castillo. 一por tú culpa vamos muy atrás.一 dice sacándome una vez más de mi trance.

No digo nada porque en estos momentos lo menos que quiero es iniciar una discusión con él. Dejándome ser guiada rumbo al castillo.

Al bajar de mi pegaso, acarició el pelaje de Rubí antes de que fuese llevada al establo.

El pelinegro a mi costado deja salir un suspiro que me sabe a cansancio. 一deberíamos entrar. Estoy muy agotado.一 confiesa. Y lo observo por el rabillo del ojo. El calor no tarda en invadir mis mejillas, al momento en que me encuentro con su mirada, la cuál desvió inmediatamente en un débil intento por recobrar mi color natural.

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