Capítulo 25: El Reino de Crynallae.

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Una ráfaga de viento helado corre por mi espina dorsal, y una serie de escenarios fatalistas inundan mi cabeza. El miedo ha comenzado a golpear mi estómago y no puedo evitar sentirme igual de impotente.

一Tenemos que ir a dónde están ésas brújas y salvar a esos niños,一 digo en un susurro ronco e inestable, 一mi madre también corre peligro, y yo estoy muy lejos de ella cómo para defenderla!一 paso ambas manos sobre mi cabello en un acto desesperado. Y mi mirada cae sobre los tres chicos que no hacen más que mirarse unos a otros. Buscando la forma de calmarme.

Lawliet es el primero que se digna a hablar. 一el arcángel se encargará de atrapar a Oberon tal y cómo lo describe la carta.一 dice utilizando un tono cuidadoso y suave, en un débil intento por tranquilizar mis nervios. 一si tu madre corre peligro, ten por seguro de qué aquél arcángel la protegera. Además, a tí es a la que busca. Lo más seguro es de que esté en Faerie, y tal vez lo único que trata es intimidarte. Sabe que irás en busca de tú madre y si regresas sólo le harás más fácil el trabajo de encontrarte. Y una vez estando ahí, le será sencillo acabar contigo.

一Lawliet tiene razón.一 interviene Andrea. Tomando de mi hombro, en un acto que pretende aminorar mi preocupación. 一ése arcángel cuidará de tu madre y dudo mucho que Oberon se enfrente a él. Todos saben que está en Faerie, así que es posible que Oberon esté aquí y no en el mundo mundano. Quién sabe, tal vez este refugiándose con las brújas.

一En ese caso tendremos que cambiar los planes.一 la voz grave y aterciopelada de Lawliet, hace que volquemos nuestra atención en él, quien mantiene una postura rígida y fría.

一Es posible que el ritual lo hagan el treinta y uno de octubre.一 comenta Andrew tocando su barbilla con el pulgar y dedo índice.

一El día de brújas?一 inquiero con incredulidad. Tomándome alrededor de unos segundos caer a la cuenta del día qué se supone que estamos. 一eso quiere decir que es en tres días.一 espeto, y los nervios e inquietud aumentan un poco más; esos son los días que tenemos para llegar hacia dónde están las brújas. Salvar a los niños e impedír el regreso de Ayme.

La preocupación es notoria en mis expresiones faciales, y en estos momentos me siento una masa hecha de nerviosismo e impotencia. Por una parte está mi madre que corre el riesgo de ser descubierta por Oberon, y por la otra, están los niños en peligro de muerte. Y para coronarlo todo, aún no tengo los cinco diamantes en mis manos. Si ellas logran traerla al mundo de las hadas... será más fuerte que yo.

Lawliet cierra el libro de golpe, sacándome una vez más de mi ensimismamiento.

El bosque tenebroso no está muy lejos.一 masculla el pelinegro, cruzado de brazos. 一si continuamos con nuestro recorrido toda lo noche, no tardaremos en llegar al reino de los mares.

一¿Qué?一 le ofrezco una mirada confundida, ya que se supone que tenemos que ir hacia dónde están los niños. No hacia al reino de Crynallanae. 一el primer lugar a dónde tenemos que ir es hacia dónde estan...

一Y lo haremos,一 me interrumpe, 一pero tú tendrás que estar con la reina Crynallae en lo que nosotros salvamos a esos niños y evitamos la llegada de Luzbell.

一Me estás diciendo que ustedes harán todo y que yo sólo estaré con Crynallae tomando el té?一 muestro indignación. Para ser honesta odio que me traten cómo la princesa que merece ser protegida en las murallas de un castillo; la incertidumbre del que sucederá no es lo mío.

一Es por tú seguridad.一 dice. Cómo si esas palabras fuesen las suficientes. 一es peligroso que vayas.

一No puedo quedarme con los brazos cruzados!一 replicó en contra de él. Mis manos se hacen puños a mis costados y tengo ganas de sacudirlo de los hombros para que comprenda que no estoy de acuerdo con su idea.

FAERIEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora