"Dícese del momento en el que las nubes adquieren un color rojizo al ser iluminados por los últimos rayos de sol"
Aitana camina de un lado a otro, completamente exhausta mece contra su pecho a una de sus alumnas que lleva llorando mas tiempo del que ahora mismo puede calcular. Observa su reflejo en uno de los cristales del aula y la mirada se le agua al instante, no reconoce a esa mujer con los cabellos completamente desordenados de su coleta y un mandilón repleto de manchas de cuestionable origen.
Carlota comienza a cerrar los ojos apoyando la cabecita contra el hombro de su profesora que suelta una bocanada de aire al intuir que está a punto de caer rendida, entre hipidos y temblores de la pequeña Aitana es capaz de posarla en una de las cunas sin interrumpir su sueño.
Regresa a clase con la esperanza de que el resto de niños estén lo suficiente calmados como para realizar una actividad en conjunto, la pintura de dedos sobre una de las mesas le da una idea.
Coloca a los niños en un semicírculo y entrega a cada uno de ellos una hoja de dimensiones mas grandes de lo normal, para que puedan manipularlo a su antojo sin necesidad de que se rompan. Deja a su alcance una bandeja con diversas pinturas ya esparcidas y varias esponjas con formas para que estampen a su gusto.
Esta vez el reflejo en el espejo le devuelve a una Aitana feliz y satisfecha. Desde que decidió cursar los estudios de magisterios en su querida ciudad londinense, estaba segura de las burlas t típicos comentarios que escucharía a diario ¨¿En magisterio tenéis asignaturas de pinta y colorea?¨ ¨Con la media que tienes deberías meterte en una carrera mejor ¿No crees?¨. A ella, como persona insegura que es desde que nació, no fueron pocas las veces que dichos comentarios hicieron mella en su cabeza obligándola a pensar que se había metido en una carrera ¨fácil¨ porque sabía que su capacidad no le facilitaría el acceso a algo de mayor prestigio.
Que equivocada estaba.
Solo le hizo falta la presencia durante el primer curso para darse cuenta que la educación era su vida y que quería dedicar cada día a empaparse de conocimientos que después podría llevar a cabo en su vida laboral.
Se devanó los sesos estudiando y formándose en diversas asignaturas destinadas al aprendizaje sobre el funcionamiento de la mente del niño y otras muchas horas las paso informándose sobre las diversas metodologías existentes.
Vuelve a sonreír al escuchar como los niños carcajean al notar el frío de la pintura chocar contra sus pequeños dedos y sabe con certeza que nunca podrá ser mas feliz que dedicando su vida a ellos.
Pero como cada trabajo su profesión tiene su lado negativo, por eso cuando el último pequeño abandona el centro se dirige al despacho de su jefa con las piernas temblorosas.
-Marta me ha comentado que querías verme – saluda la joven sentándose en una de las sillas que Carmen le ha ofrecido - ¿Ha ocurrido algo?
-La madre de Daniel ha llamado, su hijo tiene la marca de un mordisco en el hombro – informa ella con gesto arrogante levantándose las gafas sobre el puente de la nariz - ¿Puedes explicármelo?
-Informé a su padre en cuanto vino a recogerlo, ocurrió después del recreo – traga saliva al ver como la mujer se pasa las manos por el pelo, en un gesto nervioso – Estaban jugando con las piezas de madera mientras yo cambiaba el pañal a Julia y uno de los niños mordió a Dani justo cuando yo estaba de espaldas.
-Nunca, bajo ningún concepto puedes dar la espalda a los niños – indica la mujer con el índice levantado – Debería haber sabido que poner a cargo a una niña de veintidós años no sería buena idea, yo que siempre confíe en ti y ahora me vienes con esto.
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Incandescente
Fiksi PenggemarConocemos como fuego al conjunto de partículas o moléculas incandescentes de materia combustible, capaces de emitir calor y luz visible, producto de una reacción química de oxidación acelerada. El fuego puede destruir todo lo que encuentre a su paso...