Morfeo

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¨Dícese de un conocido ser mitológico, considerado el dios del sueño. Hijo de Hipnos, que personificaba el sueño, y de Nix, que era la Noche, y hermano de Tánatos, la muerte.¨

Lleva sin poder descansar un total de treinta y seis horas, más de un día sin permitirse así misma apoyar la cabeza en la almohada y cerrar los ojos con la tranquilidad de que nada malo le ocurrirá a Miguel.

Aun es muy joven, pero tantas horas de vigilia le pasan factura a cualquier ser humano corriente, incluso a la impecable Ana Guerra que se estira y bosteza sin ser vista por nadie y se levanta con apremio de la camilla donde el catalán sigue algo aturdido por culpa de la última toma de su medicación.

Desde el filo de la cama, la joven busca sus calcetines para cubrirse los pies y no verse en la necesidad de colocarlos sobre la frialdad de las baldosas, sería una manera brusca de comenzar el día. Y es desde ese punto del colchón donde se concede la oportunidad de observar un par de minutos a Cepeda y Aitana.

El gallego está plenamente dormido, dejando descansar la cabeza sobre el regazo de la catalana y ocultando gran parte del rostro en su abdomen, dejando únicamente a la vista sus rizos oscuros y despeinados.

Es en el pelo de Luis donde la mano de Aitana se ha perdido hace ya unas cuantas horas, después de acariciarlo hasta que ambos se dejaron vencer por el agotamiento.

Luis pensaba con gran criterio de que aquella noche tampoco podría dormir, mucho menos después de haber presenciado en vivo y en directo como su compañero de infancia se debatía entre el sutil filo de la vida y la muerte.

Pero allí estaba Aitana, su Morfeo particular.

Cepeda se había interesado años posteriores a terminar el instituto en los mitos y leyendas pertenecientes a la cultura de la mismísima Antigua Grecia.

En la mitología griega, Morfeo es el dios de los sueños, su personaje solía ser descrito en libros y representado en esculturas y pinturas con dos grandes alas que batía con rapidez y sigilo, permitiéndole acercarse de forma veloz a cualquier punto del mundo. Entre sus habilidades se encontraba la de poder inducir los sueños de todos aquellos que dormían y también tomar una aspecto de humano y así entrometerse en ellos, especialmente la de los seres queridos, permitiendo a los mortales huir por un momento de las maquinaciones de los dioses.

Sin ninguna duda Aitana tiene ese mismo poder en él, desde que se volvieron a encontrar han sido varias las ocasiones donde ambos han podido compartir colchón, o sofá, y en casi todos esos momentos Luis ha conseguido descansar sin problema alguno. Es sentir el tacto cálido de la chica sobre su piel fría y adormecerse en cuestión de segundos.

Ana no puede evitar esbozar una sonrisa al ver a la chiquilla del flequillo pegando cabezadas sobre el respaldo del sofá cama, pero una sensación de ternura la invade al distinguir su cuerpo, ligeramente cubierto por un top y unos pitillos, temblar por el aire acondicionado de las instalaciones. Se acerca a ellos y los tapa con una colcha en tonos azules, dejando una caricia en sus mejillas y un beso en la frente de la pequeña.

Dirige su cuerpo exhausto hacia el diminuto baño que hay en la habitación, junto con su pequeño neceser de color rosa empolvado con apliques en color dorado. La canaria no puede dejar de repetir en su cabeza las imagen de Miguel inconsciente y pálido sobre el tazón de cereales, por lo que el maquillaje no le sale del todo bien.

Perfuma su cuello y muñecas con su perfume favorito, ese que siempre lleva en pequeñas muestras en cada uno de sus bolsos, para después deslizar sus piernas en unos pantalones de traje de un tono rosa barbie, como ella suele llamar, y una americana del mismo color que deja a la vista un top de encaje negro y su piel bronceada, aun estando en pleno diciembre.

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