"Dícese de un momento de sorpresiva revelación"
Aitana admira con la boca abierta de par en par el lienzo que tiene delante, uno de los cuadros mas conocidos de Pablo Picasso, al que ella admira como artista pero desprecia como ser humano. Le fascina la manera que tuvo el hombre para expresar todas sus vivencias y preocupaciones en formas abstractas consiguiendo emocionar a una extensa parte del mundo, pero no le seduce tanto el lado oscuro del pintor. Ella misma se encargó en su día de buscar una biografía realista de Picasso y descubrió que era un hombre codicioso, profundamente machista y retrógrado al que no le importaban los sentimientos de sus parejas sentimentales.
El motivo que impulsó a Pablo Picasso a representar la típica escena del Guernica fueron los bombardeos provocados por los alemanes sobre un pequeño municipio de la comunidad autónoma de Vizcaya que pone nombre a la obra.
Según el guía de la sala el artista no quiso recrear ningún suceso en concreto, sino que, prefirió tratar el tema desde un punto más indefinido, para que cada uno pudiera crear en su mente una imagen propia.
La chica tiene todos sus sentidos alerta ante el dramatismo convertido en tal obra de arte.
Al analizar con mas detalle la imagen, Aitana logra poner en practica lo que su profesor de arte, Colin Ainsworth, le enseñó hace ya unos cuantos años. Reconoce a la perfección dos grandes grupos de personajes, el primero de ellos formado únicamente por animales. En el segundo grupo se encuentran unas cuantas mujeres, un militar herido y una madre alzando a su bebé muerto.
Finalmente una última persona eleva los brazos hacia arriba intentando escapar de las llamas de la que posiblemente fuera su casa.
Ríe de forma irónica porque sabe que no es nadie para criticar pero ese hombre no ha podido captar lo que verdaderamente se siente al ver tu hogar envuelto en llamaradas intensas.
Ni el dolor de perder a la única familia que a ellas les quedaba después de que sus padres fallecieran.
Se sienta en un rincón con las piernas encogidas mientras dibuja con carboncillo siluetas desnudas. En los pequeños trazos que realizan sus dedos sobre el papel ha logrado encontrar cierta calma, un punto de conexión con ella misma que le ayuda a respirar de forma pausada. Algo que desde que pisó la capital española no consigue controlar del todo, no entiende muy bien que le sucede a su cuerpo y odia sentir esa sensación de descontrol.
Sumida en sus propios pensamientos dedica gran parte de la mañana a esbozar figuras sin sentido aparente, no es hasta que nota el móvil vibrar en uno de los bolsillos del pantalón cuando vuelve al mundo real.
-Amaia, estoy en el museo ¿Necesitas algo? – pregunta levantándose y saliendo del recinto antes de que el guardia de seguridad acabe echándola de allí por alzar la voz más de lo debido.
-Ya lo sé, he leído tu nota. Estoy cerca ¿Te apetece que nos tomemos un café antes de que me vaya a trabajar?
-Claro, hay un Starbucks a cinco minutos de aquí. Te mando la ubicación.
Camina apurada intentando que el cable de sus auriculares vuelva a su ser inicial después de haberse enrollado dentro del bolso. Llega al establecimiento con la lengua fuera y con la necesidad de un café con hielo.
No le gusta demasiado el café, pero le recuerda a sus tardes después de la facultad donde se perdía por Whitehall con su inseparable amigo Raoul que le insistía en tomar uno cada día para que su paladar fuese acostumbrándose.
-Buenos días, ¿Me pone un Caffè Latte y un Caramel Macchiato? – pide ella con toda la educación del mundo. El joven dependiente le sonríe durante todo el proceso consiguiendo que la chica llegue a incomodarse un poco.
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Incandescente
FanfictionConocemos como fuego al conjunto de partículas o moléculas incandescentes de materia combustible, capaces de emitir calor y luz visible, producto de una reacción química de oxidación acelerada. El fuego puede destruir todo lo que encuentre a su paso...