—Solo sopórtalo—
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*_EREN_*
Tomé el cucharón a un lado de la encimera con cuidado de no gotear el líquido escurridizo de la superficie. Ya debería estar listo, ahora solo faltaba esperar a que se enfríe un poco. Me apoyé sobre la refrigeradora mientras esperaba, y me quité el delantal con rapidez. Levi debe estar muy hambriento ¿Cómo pudo conducir estando tan débil hasta aquí? Debería tener más cuidado.
Suspiré y me estiré a tomar la bandeja de la alacena para dejarla sobre la encimera. No parecía estar bien, se veía decaído. Fue por eso que le obligué a entrar, no quería que se fuera con esa expresión, a pesar de saber esconderla con una destreza dueña de años de práctica, lo que de verdad siente. Y ni hablar de lo orgulloso y necio que parecía ser. Con ayuda del cucharón enrollé una buena porción de espagueti y llené el plato. Debería poner más, debe estar hambriento, aunque no lo parezca. Tome una segunda cucharada y luego una tercera. Hasta que el plato estuvo exuberante de esos filamentos suaves,y llena de pequeñas albóndigas.
Me gustaba hacerlas más pequeñas de lo normal, se veían de alguna extraña forma, más apetecibles. Solté una risita, pequeñas y apetecibles como Levi.
Enrollé un par de cubiertos en una servilleta y la dejé a un lado del plato. Supuse que también debía tener sed así que fui a preparar un poco de limonada. Y cuando ya todo estaba listo, volví a encaminarme de forma silenciosa hacia mi habitación. Y sin siquiera pedirlo mis pensamientos empezaron a tomar una nueva forma. Levi y su forma de ser directo.
—Quiero una relación sin ningún tipo de sentimentalismo de por medio…contigo, idiota ¡Contigo! ¡¿Entiendes?!
¿Qué debería decirle?
Apreté los bordes de la bandeja inconscientemente. No quería negarlo, sentía algo por Levi, desde el mismo momento en que lo vi parado por primera vez en la cafetería cerca de mi colegio. Su imagen se quedó adherida de forma permanente a mí, pero nunca fui capaz de acercarme a él porque siempre estaba acompañado. Si no era por sus dos amigos infaltables, eran por las mujeres demasiado tontas como para notar la mirada de molestia que mantenía Levi cada vez que era rodeado por ellas. Pero entonces lo vi la noche del viernes y no pude despegar mis ojos de su cuerpo menudo, y de la forma en como tomaba el alcohol que llenaba su vaso…y entonces él me regresó la mirada, fue tan de repente, que estaba seguro de que me confundí en un acorde de la guitarra, pero seguí cantando, no quería detenerme. Quería cantárselo a él.
Pero me di cuenta de que la canción ya estaba llegando a su fin.
Aun así no me permití perderlo de vista y bajé lo más rápido que se me hacía posible del escenario, pero si me metía al gentío y me veían a cercarme a él, seguro harían todo un embrollo, como siempre. Así que había corrido hacía los servicios y me había sacado la máscara, con la esperanza de que aun siga cerca.
Y salí, esquivé a muchas personas y hasta las llegué a empujar. Hasta que por fin di con él. Apoyado en una de las columnas brillantes, como si estuviera perdido. Se veía desorientado pero no dejaba de retar con la mirada a las personas, como si les desafiara a acercarse.
Yo lo hice, me acerqué. No con malas intenciones, solo quería verlo más de cerca y saludarlo. En mi vida me había sentido tan nervioso pero cuando lo saludé y el solo me miró con molestia supe que a lo más lejos que podía llegar con él era a solo ese simple acto. Aun así no dejé que eso me detuviera.
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Amigos con Derecho
FanfictionLa vida de Levi se regía por tres reglas fundamentales. 1) Nunca beber cuando estabas acompañado solamente de Irvin y Hanji. 2) Nunca ser el pasivo de la relación ¿Como pudo en una sola noche romper dos reglas? Y terminar en una extraña relación con...
