Es tú paga y la mía

10 3 0
                                        

Tan pronto como terminé el trabajo, el cuerpo de Marco había quedado enterrado en algún lugar del espeso bosque. Ya se estaba haciendo de día y me disponía en volver a buscar a Leo. No me falló aún después de todo, y eso me interesa y mientras esto siga así, será interesante seguir hablando con este tipo. Y aunque por ahora no necesitaba, sé que en algún momento necesitaré de él. Encendí el auto y me encamine hacía aquel bar, tuve que rodear todo el bosque para poder volver, de nuevo, las horas se me iban a empezar a hacer eternas. No he descansado ni comido algo aún y eso me estaba matando. Un fuerte dolor de cabeza me obligaba a apurarme a llegar, antes de que cayera del cansancio. Aceleraba a cada momento sin darme cuenta, quería llegar rápido, pero, iba cerrando los ojos poco a poco. Una imagen llegó a mí cabeza, significativo, Rogerd y Marie sonriendo. Me hacia sentir tranquilo; me desperté enseguida, estaba a punto de salirme de la carretera sin darme cuenta. Se estaba haciendo de mañana, la luz empezaba a traspasar las nubes mientras estas se iban abriendo paso a un nuevo día. Tenía rato de no determe a pensar un segundo sobre todo lo que tengo cada día y muchas veces no lo valoramos, no hasta el final. Siempre se puede hayar algo bueno después de todo. No faltaba mucho ahora para llegar, posiblemente Leo este tirado en el suelo dormido para cuándo llegue, así que iré a comprarle un apartamento cerca de allí y luego iré a comprarle comida y ropa. Es de mí misma estatura entonces no creo que sea complicado. Me dirigí a unas cuadras cerca del bar, en un edificio que estaba allí logré ver un cartel dónde decía que se alquilaban apartamentos así que fui a preguntar. El lugar por fuera se veía como un lugar al menos tranquilo para que él viviera. Una voz justo al bajarme llamó mi atención.
- ¿Longan?
- ¿Leo? ¿Que hacés aquí ?
- Salí a dar una vuelta ya sabés loco ¿Que tal estuvo todo? Escuché todo lo que pasó por la radio del bar.
- Ah claro, estuvo bien. - Dije mientras trataba de convencerlo con mi tono de voz
- Bueno, bah. No importa lo que haya pasado, si dices que está todo bien, todo está bien, no cuestionaré eso.  - Dijo mientras sonreía y se me acercaba a dar una abrazo rápido.
- Gracias hermano. Ahora mira esté lugar ¿Que te parece?
- Umm... Hermano estás loco si me piensas mandar a vivir a este lugar.
- ¿Porque lo dices? - Pregunté desconfiado
- ¡Es el mejor lugar para vivir por aquí hermano! Oh claro que sí, debe de ser caro... Pero podemos buscar otro lugar más barato si quieres.
- ¿Quien dijo que no podía pagarlo? - Le dije de manera segura seguido de una sonrisa que le daba confianza.
- ¡Oh hermano! No puedes estar hablando enserio.
- ¿Dudas de mí?
Se quedó callado por un momento mientras se colocaba las manos en la cabeza.
- Es que no puede ser verdad, traté de matarte y solo te dije algo con lo que tuve suerte de contar y decírtelo.
- Oh claro, claro. Bueno, puede que haya sido simple pero no me conoces ni sabes mucho de mí pero de algo estoy seguro es que debes de saber que cumpliré mí palabra y si digo algo, lo haré, créeme.
Me acerqué a la parte trasera del auto y abrí la cajuela, consigo el maletín lleno de dinero. Y saqué varios rollos de billetes.
- Toma Leo. Esto es para tí, con esto podrás vivir cómodamente por vario tiempo.
- ¡¿Que?! ¿Cuanto dinero puede haber aquí?
- Al menos doscientos mil dólares.
- No hermano, esto es demasiado dinero. Está bien el apartamento, ya con eso está sumamente bien no tienes porque darme no hermano, no he hecho mucho para merecerlo.
- Me ayudaste, eso vale mucho. - Me le acerqué y le puse todo el dinero en un bolsa que se encontraba en el suelo. - Tómalo, ahora eres uno más con los que puede contar conmigo.
Leo se acercó y me dió un abrazo y empezó a llorar, no podía reconocer bien sus sentimientos en estos momentos. No sé por lo que ha pasado, pero al menos sé de que se siente bien dar más cuándo alguién verdaderamente lo valora, me hace sentir completo.

Mariposa AzulHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora