Despierta

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En este anexo en el que me encontraba era tán diferente y reconfortante, pero ahora no había nada seguida de una terrible oscuridad seguido de un goteo. No sentía mi cuerpo y mi mente se sentía osada; sin ganas de vivir más allá iba recuperando mi conciencia poco a poco y me estaba empezando a doler la cabeza. Ese recuerdo o sueño ¿Que era realmente ¿Que sucedió? Pero todo es tán realista que llegados a este punto no puedo diferenciar la realidad. Cada sensación que viví y sentimiento quedó permanente, con el mi cuerpo empezaba a arderme y el dolor de cabeza que no era tán fuerte se estaba volviendo insoportable. Quería abrir mis ojos pero no podía, y la presión de lo que era tratar de hacerlo no podían ser más, me encontraba vendado. Quise hacer un movimiento a levantarme pero el dolor que sentía me lo impedía hasta que la voz de un hombre interrumpió mi pensamiento.
- Ya has despertado, solo trata de no asustarte ni moverte mucho. Al menos que quieras seguir lastimado. - Mientras escuchaba como se levantaba de una silla por el crujir que hizo, y se acercaba por el sonido que producían sus zapatos al caminar.
- No sé que haría si estuviera en tus pies, probablemente estaría muerto antes de haber sobrevivido. Llevas mucho tiempo en coma chico, estabas muy lastimado cuándo te encontraron a la orilla de Ruta 32. - Tomó un suspiro profundo, y prosiguió.
- Mi equipo y yo te hemos mantenido a salvo, atendiendote constantemente y curando todas esas heridas. Pero bien. Supongo que ya es hora de que abras los ojos. - Poco a poco sentí como la venda que tenía la iba despegando de mi cara, y conforme a ello iba abriendo más los ojos, seguidos por una claridad, está proveniente de una ventana de al lado derecho y a mi lado izquierdo un señor mayor, dónde le podía calcular un poco más de cincuenta años por su calvicie y barba blanca. El ruido de la puerta se hizo escuchar, cuándo una chica jóven entro por ella, con vestido de enfermera y una tabla de notas en la mano junto con un lapicero.
- ¿Con que ya ha despertado? Deberías mantenerme más al tanto de lo sucede, Raúl. - Mientras se acercaba a mí empezaba a tomar nota. - ¡Hola! Soy Marie, tengo tiempo de conocerte pero aún seguimos sin saber quién eres o sí tienes familia, espero que dentro de poco podamos saber algo de tí. - Su voz era muy dulce y daba confianza al hablar. - S...o...y...L..og..an... - Mi voz temblaba y por cada letra que decía terminaba en un dolor en el pecho. Raúl y Marie quedaron sorprendidos por la mirada que me dieron al haber hablado, la chica siguió escribiendo en sus notas mientras Raúl se dió la vuelta y se dirigió a un librero que tenía detrás de él, sacando un folder blanco con lo cuál tenía un par de hojas abiertas. Se acercó a mí con un período con varias fotos de hombres diferentes. - Mira estas fotos, dime si puedes reconocerte en alguna de ellas y si te encuentras has un sonido para decirme. - Empezó a mostrarme una por una, mientras seguía una por una, fotos en blanco y negro hasta que llegó a una mía e hice un sonido de dolor. - ¿Este? - Cerró el folder y se dejó la foto en la mano mientas su cara me daba a entender que algo no estaba bien. - Está foto la tengo por chicos que han sufrido transformaciones bastante abruptas y que ahora son irreconocibles y que han estado desaparecidos por mucho tiempo y de los cuáles la policía ha tomado por muertos. Yo soy encargado de la Morgue y son cuerpos que nunca encontré... Has cambiado bastante. - Me dejó la foto en el pecho y tomó un espejo del al lado. Cerré los ojos, estaba nervioso y no quería ver que tan grave había sido el resultado o quién carajos era ahora. Pero no, debía ver, en quién soy en este instante. Abrí los ojos de golpe... ¿Pero quién coños era ahora? Mi pelo está más largo que nunca, ahora se ha vuelto de un negro oscuro y mi piel morena se había vuelta blanca... Tenía la cara más marcada y detallada, y estaba demasiado delgado por la falta de ejercicio y comida adecuada... - Espero que no te asustes pero todavía no has visto tu cuerpo completo, dentro de poco empezarás a comer como una persona normal y podrás levantarte y poder ser quién eras. - Marie se acercó a mí y me miraba fijamente a los ojos, y sus sonrisa no se hizo esperar mientrad bajaban unas lágrimas de sus ojos. No entendía muy bien del porque lo hacía si nisiquiera le conocía al menos hasta ahora. Raúl señalo la puerta y ella se dirigió hasta ella yéndose a un paso despacio, mientras se iba quitando las lágrimas con su mano. - Disculpala, ella es muy sentimental. Probablemente tu recuperación sea rápida ya que no esperaba que pudieras hablar tán rápidamente. Mañana posiblemente tengamos una profunda conversación. - Tomó la foto y la volvió a guardar en el folder y colocándolo en el lugar que lo había sacado. Y salió del cuarto. De nuevo estaba solo y miraba a mi alrededor; mis brazos estaban llenos de mangueras, junto con cables en el pecho que daban a una máquina que leía mi pulso. ¿Cuanto tiempo pasó y que me pasó? Tengo tantas lreguntas que me gustaría que fueran respondidas mientras más llegaban y no tenía respuestas para estas. ¿Donde estaba por ejemplo? Esto no parece ser un hospital, era un cuarto de una casa antigua, pero dónde... Mi miraba se perdía y mis ojos permanecían hacia la ventana, tratando de buscar fuera pero solo lograba escuchar el sonido de las aves. Mierda...

Mariposa AzulDonde viven las historias. Descúbrelo ahora