Destiny.
—Podríamos almorzar juntos.
—¿Tiene esto que ver con lo de mi seguridad? —cuestiono.
—También tiene que ver con que se me apetece verte, asegurarme que estás bien.
—No estaría mal —le digo.
—Entonces... pediré a Wilson recogerme para ir por ti a almorzar.
Me despido de Henry y corto la llamada.
Desperté por esa llamada, llevaba dos mensajes en mi celular y unas cuantas notificaciones sobre llamadas perdida que no acababan de llegar. No tuve que darle tantas vueltas para saber de quien se trataba, pero si tuve que luchar contra un sinfín de sentimientos tontos que me hicieron dar de bruces contra una inexistente pared. Debo mantenerme firme y entender que si Henry comienza a comportarse de distintas formas es porque no quiere cargar con el peso de mi muerte en su conciencia.
No lo digo yo. Tan solo es algo obvio.
Además, mi fin de semana fue de darle vueltas a este asunto, llenarme la cabeza de posibles escenarios y terminar llenándome de valentía para poder ver a Henry al rostro. No puedo escapar, es imposible cuando ya estoy enredada en todo esto. Aun así, puedo enfrentarme a esto y no dejarme vencer. Por más imposible que me parezca.
Reordeno las carpetas que predominan en mi escritorio, hago a un lado todos los informes que he escrito esta mañana y me preparo para ir por mi almuerzo. No he visto a Lore desde la mañana, pero bastó con un mensaje para darme cuenta que debía arreglar unos asuntos con su hermano y que ya luego se presentaría en el trabajo. Tomo la última carpeta por guardar, la lleno de los informes que se supone debí organizar desde hace ya un tiempo y la llevo hasta el archivador detrás de mí. Cuando termino, me planto satisfecha frente a mi escritorio.
—Temí no encontrarte.
Busco el dueño de esas palabras, cuando doy con él hago lo posible para no llenarme de desespero y salir corriendo de la oficina. Quentin entra temeroso, se acerca de a pocos a mí, lo hace como si temiera que con cada paso que dé yo me asuste, parece un cazador sobre su presa. Sacudo mi cabeza, ahuyentando todos esos pensamientos.
Aquí no puede hacerme daño, sería una muy mala jugada de su parte.
—Vete —digo, haciendo lo posible por no parecer atemorizada.
—Permíteme emplear una disculpa... Destiny yo...
—Sal de mi oficina —le repito.
Quentin levanta sus manos, dejándome claro que no quiere hacerme daño. ¿Pero cómo creerle? Si él solo se degradó como persona cuando me dijo de cosas en la discoteca. Sé que todos merecemos segundas oportunidades, pero no puedo mirar a Quentin al rostro cuando lo sucedido aquella noche reaviva muchos recuerdos en mí que creí, con la terapia, haber superado.
—Destiny, por favor, discúlpame —suspira, derrotado. Quiero hablar, decirle que estoy dispuesta a escucharlo, pero ni una sola palabra sale de mi boca— estoy consciente de que lo que hice no estuvo bien, no debo dar escusas, lo sé, pero por favor escúchame.
Muerdo el interior de mis mejillas. Habla, me digo, habla Destiny, no dejes que el pasado de haga colapsar, no te dejes ganar por un recuerdo que debió morir hace años. Tomo aire, ¿por qué siempre debo reflejar a quién me dañó en cada hombre que tengo en frente? Me llevo a situaciones en las que, vivo con un miedo inminente de encontrar nuevamente a quien me hizo perder la fe en mí.
Miedo de encontrar a quien me engañó y degradó.
Cada mínimo roce de lujuria, cada palabra bonita. Lo encuentro todo lo que me rodea y me hace feliz. Y no sé cómo enfrentarme a ello.
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Hasta el Final #1 ✅
RomanceHistoria #1 de la Biología "Secretos". Destiny Maher se cataloga a ella misma como alguien insegura y deseosa de aventuras. A sabiendas de esta mala combinación ha podido manejar su vida como adulta de una ¿buena manera? Es por ello que siendo una...
