CAPITULO 26: PLATICA

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POV CAMILA

-Hola Sofi, ¿Cómo estás? –asombrada por lo que acabo de ver en la televisión, dime que igual lo viste –Claro que lo vi, por eso te marcaba. ¿Sabías algo de esto? –No, estoy igual que tú. Me sorprende que prácticamente no nos dijeron nada de esto –Mía nos vio en la televisión y ahora cree que somos famosos –ay mi niña, pues ella no sabe nada de esto. ¿Piensas hablar con papá sobre esto? –Sí, y también con el Tío David porqué apenas llevo 2 meses en la escuela y no lo pienso dejar votado, me está gustando mucho lo que hago –lo sé hermana, pero lo más prudente será que hablemos con ellos porqué yo sigo estudiando y por lo mientras te podré ayudar con los hoteles pero en definitiva no sé lo mismo que tú –es que no nos pueden imponer esto, es injusto –mañana deberíamos ir a la casa para hablar con papá, hoy no puedo porque estoy en la escuela viendo lo de unas prácticas pero mañana temprano iré para aclarar algunas cosas ¿irás? –sí, lo más probable es que sí –entonces nos vemos mañana, me tengo que ir pero seguimos en contacto ¿sí?—gracias por el apoyo Sof, nos vemos mañana bye.

Me puse a pensar en todo lo que acaba de pasar, no tiene sentido que mi papá no nos haya dicho que ya se quería retirar, estoy consciente que el día que eso pasara por mucho que me doliera tendría que seguir viendo los hoteles, no puedo permitir que todo lo que construimos se acabe en un abrir y cerrar de ojos, tampoco podía ser egoísta y decepcionar a mi familia.

El siguiente día llegó y era momento de ir con mis padres y hablar con Sofía, eran las 9:00 am. Me aseguré de dejar a Mía con su papá, aun no hablábamos de lo ocurrido hace unas semanas pero ya será después, pues sabía que esta conversación no sería apta para una niña de 5 años y lo mejor era dejársela, me arreglé un poco y era hora de ir con mi familia, pase por mi hermana en mi coche y la recogí cerca de la playa, pues queríamos hablar antes de llegar a la casa.

Sofía- Hola kaki, ¿Qué tal todo? –bien, o por lo menos dentro de lo que cabe. ¿Cómo vas en la escuela? –Bien, con mucha tarea—eso es bueno, no quiero sorpresitas de que vas mal –no te preocupes, todo bien –la volteé a ver y tenía un raspón en el brazo—oye ¿Qué te pasó ahí? –le señalé el golpe- Oh, no es nada. Sólo me caí de una moto – ¿desde cuándo te subes a motos? –dije en plan curioso, sin el afán de enojarme – Salgo con un chico, salimos a comer pero nos caímos –¿Traían casco? –sí, no te preocupes. Lo que pasa es que no supo mantener el equilibrio cuando me subí y nos fuimos de lado, no la había prendido todavía – ¿estás segura que es un buen pretendiente? Para no haber avanzado y haberse caído no es muy listo –y reímos al mismo tiempo-

Así pasaron los minutos, hablando de trivialidades que nos habían pasado en esos días y llegamos a casa -¿preparada?- dije al verla un poco inquieta –sí, solo que no sé lo que pasará –le di una pequeña sonrisa y le apreté la mano –ven, ya debemos bajar.

Así pasaron los minutos, hablando de trivialidades que nos habían pasado en esos días y llegamos a casa -¿preparada?- dije al verla un poco inquieta –sí, solo que no sé lo que pasará –le di una pequeña sonrisa y le apreté la mano –ven, ya debemos ...

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Tocamos la puerta y Abigail nos abrió.

Abigail- ¡Mis niñas! Que emoción verlas por aquí, pasen.

CARTAS INCONTABLES (Camren)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora