CAPITULO 48: SUEGROS

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POV CAMILA

Pasaron los 18 minutos desde que me contestó Lauren y tocaron el timbre -Perfecto- Caminé hasta llegar al picaporte y abrí la puerta con mucha autoridad-

-Hola Camz -habló jadeante, estaba mirando el suelo mientras con ambas manos se recargaba en sus rodillas para componerse - es-es que tu portero no me quería dejar pasar, deberías darme una llave o algo por... -alzó la mirada- por la mierda -reafirmo su postura y trató de arreglarse el cabello con su mano.

-Hola señorita Jauregui, pase por favor -Pero Cam- Cállese y entre por favor- 

Entro sin saber que estaba pasando, y es que si soy sincera yo tampoco sé que me hizo tomar el valor de vestirme de esta manera.

-¿Porqué te vestiste de policía? -pregunto con voz ronca y acercándose- empiezo a sospechar que no había ninguna emergencia ¿verdad?

-Soy la autoridad y merezco me hable con respeto -la tomé de su chaqueta y le hablé muy cerca de la boca- hubo una emergencia y necesito me acompañe, parece ser que usted es la principal sospechosa...

-No sé de que me habla agente -me siguió el juego- pero si la tengo que acompañar a algún lugar-me dio una mirada provocativa- iré sin objeción alguna- 

-Me encanta su disposición y participación en este caso señorita Jauregui, sígame por favor-

POV LAUREN 

¿Qué está pasando? No tengo idea, pero esta fase de Camila controladora me fascina.Estaba vestida de policía, con una placa a un costado de su pecho, el gorro que los identifica por su peculiar forma y color. Su uniforme totalmente pegado a sus curvas, unos lentes de sol y eso sí, unos tacones para no perder la sensualidad. Y la cereza del pastel, una larga y firme macana de color negro. No sé si algunos me envidien en este momento, es decir mírame. Salgo con mi profesora y ahora le gustan los juegos de roles, es mejor que cualquier fantasía.

 Llegamos a lo que supe era su cuarto, estaba lleno de velas aromáticas y pétalos de rosa regados por el suelo y la cama.

-Por favor, necesito que se de la vuelta, haré la revisión correspondiente -me di la vuelta, dándole la espalda y me empezó a "revisar"- No, no me siento confiada.

-¿Cree que puedo tener alguna arma? -pregunté sarcástica...mala decisión- 

-No me gusta como me habla señorita -me tomó del hombro y me dio la vuelta bruscamente- voy a tener que deshacerme de esto -tomo mi chamarra y me la quito, al igual que una playera que tenía, dejándome en bra y con mis pantalones- 

-Supongo que ya no soy un peligro para usted.

-¿Sabe? -empezó a hablar mientras me rodeaba completamente -tampoco estoy segura de esos pantaloncillos.

-Vamos -dije en modo de reclamo- le juro que no tengo algún cuchillo o algo que la pudiera herir -esperaba provocarla un poco más y me pegó con la macana en el trasero-

-Quítese la ropa -se posiciono en frente de mí y se quito los lentes lentamente para ponerlos en sus labios mientras sentía como me miraba. Cumplí sus órdenes, de hecho me  hizo quitar mis botines y ahora quede totalmente en ropa interior.

-Bien, supongo que ya puede estar segura de que soy inofensiva.

-De hecho, por protocolo la tenemos que esposar -Espera, ¿Qué?- obedezca si no me quiere ver enojada... -una sonrisa amenazaba con salir de su boca pero la reprimió para poner el ceño fruncido- A la cama... AHORA-

Me asusté por su tono de voz y me aventé en la cama, quedando en medio para esperar su siguiente orden -muy bien señorita Lauren, siga así de obediente y esto terminara pronto-me guiñó el ojo y me esposo ambas manos, cada una en un costado de la cama-

CARTAS INCONTABLES (Camren)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora