Capítulo 20.

778 84 19
                                        


Cuando las lágrimas empezaron a brotar con más intensidad, la ira me inundó al no estará en el lugar que quería y con la persona que quería, pero preferí ese sentimiento, prefería una y mil veces eso a que la tristeza que en ocasiones se sentía como si no pudiese respirar. El celular no dejaba de sonar por las llamadas y mensajes que llegaban constantemente, le escribí a Camille diciéndole que estaría ocupada con cosas de la casa, que por eso había salido temprano y no podía contestarle a nadie, esto con la esperanza de que le avisara a Andrew y este dejara de llamar. No me sentía con fuerzas para enfrentarlo.

La mañana había sido abrumadora, pero tuve que recuperar mi compostura para almorzar con la familia, la señora Katherine y los niños me habían organizado un almuerzo. Después todos siguieron en sus labores, subí a la habitación casi arrastrando mis pies, me tumbe en la cama y quise quedarme allí hasta que el día volviera a empezar. Unos golpes en la puerta me habían sacado de mi trance, la noche había caído y no lo había notado.

—¿Aly? —escuché la voz de Lucas desde el otro lado de la puerta.

—Aquí —respondí frotando mis ojos y limpiando cualquier rastro de lágrimas en mis mejillas.

La puerta se abrió con lentitud, asomó primero su cabeza y después entró.

—Hasta que apareces —dije, sentándome en la cama.

—Fuiste la primera en desaparecer, ¿Cómo te terminó de ir?

—Bien. —me limité a responder— ¿Qué tal tu noche?

—Amanecí besando el inodoro de la casa de Justin. —reí— Por cierto... —me entregó la bolsa que había estado escondiendo detrás de su espalda— espero te guste.

Abrí con cuidado el paquete y sonreí al ver un hoodie de color crema— No tenías que comprarme uno.

—Habías dicho que querías uno, solo acéptalo sin reprochar.

—Bien, gracias, le daré un buen uso.

—Más te vale que lo uses, las temperaturas estarán muy bajas en estos meses. —asentí— Supongo que eso es todo por ahora, te ves algo cansada, deberías bajar a comer algo y después dormir.

—Bajaré en un rato.

—Por cierto, Lili me ha dicho que te ha escrito, solo quiere que le confirmes una salida para el viernes

—Lo haré en un rato.

—Bien. —sonrió— Te veo luego —se acercó con sutileza y besó mi mejilla para luego salir de la habitación.


Me excusé con el maestro por haber vuelto a faltar a una de sus clases, me senté lejos de Camille y me sentí ridícula por querer evitarla. Cuando la clase finalizó y tomé mis cosas respiré profundo antes de enfrentar a Camille, esta me esperaba en la puerta con una expresión malhumorada.

—Claro, hola Aly —dijo cuando pasé por su lado.

—Buenos días, Camille —continué mi camino hasta la salida.

—¿Qué? —me tomó del brazo evitando que continuara— ¿Te vas sin más? ¿Qué te está pasando? ¿Por qué faltaste ayer? Vas a poner en riesgo los créditos con los que debes cumplir.

—Solo he estado algo ocupada. —me solté de su agarre— Debería irme ahora, no quiero que se me haga tarde para recoger a Cameron.

—Aun tienes el tiempo suficiente. Desde tu último mensaje no has vuelto a hablar conmigo, y hoy parece que me quieres evitar.

La promesa de AlyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora