Los días habían pasado y al fin había llegado el fin de semana que estábamos esperando. Lucas y yo íbamos rumbo a una fiesta, pero primero debíamos hacer una parada.
—Que sí Lili... ¿sabes lo que me cuesta que ella coma? ¡Ella suele olvidar sus comidas! Tengo que aprovechar cuando quiere comer. —solté una pequeña risita escuchando a Lucas hablar con Lili por teléfono— No, tiene que ser ahora... ¡Porque me ha dicho que se ha saltado el almuerzo y ya son más de las diez de la noche! —Lucas rio— Estaremos allí en un rato.
No es que tuviera problemas con comer, de hecho, lo hago muy bien, es solo que a veces me ocupo tanto que olvido hasta un almuerzo. Cuando mi mente se llena de cosas, es un viaje sin regreso.
—¿Qué ha dicho? —pregunté cuando finalizo la llamada y él se quitó el auricular.
—Que me golpeará. Se supone que ya deberíamos estar allá, pero no estamos ni cerca.
—Es tu culpa, conduces lento —reí.
—¿Mi culpa? —me miro y volvió su vista a la carretera— ¿En serio? ¿Mi culpa? Te dije desde las siete que te empezaras a alistar ¡y te fuiste a dormir!
—Era porque no quería ir a la fiesta.
—Ah, pero cuando por fin decidiste que si ibas te demoraste mil horas en estar lista.
—Pero valió la pena ¿no?
—Sí, estás hermosa. —dijo, tratando de ocultar la sonrisa que empezaba a formarse en su rostro— Y ese vestido... —le echó un vistazo al vestido dorado con lentejuelas que llevaba puesto— Empieza hacer que me quiera olvidar del tiempo que nos estamos dando.
Lucas encontró un lugar donde vendían hamburguesas así que compró una.
—Lo digo en serio al decir que debes ponerte juiciosa con los horarios de las comidas, no puedes seguir almorzando en la noche y cenando en la madruga —dijo mientras me vía comer.
A él realmente le molestaba cuando se enteraba de que me saltaba las comidas y de una u otra manera era algo que yo debía mejorar, por recomendaciones médicas debía tener una mejor dieta, era algo que debía empezar a mejorar, eso y el consumo de alcohol, quizá esta sería mi última noche de malos cuidados. Si quería continuar con mi vida debía cuidar de mi salud, cuidar y proteger la segunda oportunidad que me habían dado.
Note que la velocidad del auto empezó a disminuir y las calles se me hicieron conocidas.
—¿La fiesta es en casa de Justin? —asintió— La fiesta no es por mí ¿cierto?
—No eres tan especial como para organizarte una fiesta.
—Uh, tienes razón.
—Es broma.
—Lo sé —reí.
Lucas finalmente encontró un lugar donde aparcar, la calle realmente se había llenado de una gran cantidad de coches. Salimos del auto y me aferre a su brazo cuando el frío golpeó mis piernas e hizo que estas se estremecieran.
—Que floja.
—Lo dice el que trae puesta una camisa, un hoodie y una chaqueta.
—Traes un vestido y una chaqueta, solo di que estás celosa de mi hoodie.
—Sí, también quiero uno.
La casa reventaba de música y estaba al tope de unos cuantos estudiantes bebiendo y bailando.
—¡Al fin! —dijo Lili cuando nos vio adentrarnos a la casa.
—Se ven arreglados, no estaban haciendo travesuras —dijo Jacob entre risitas.
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La promesa de Aly
Fiksi RemajaAlison Mendes se convertirá en la nueva niñera de los Rathbone con el propósito de poder ahorrar para sus estudios y así cumplir la promesa que le hizo a sus padres. En el tiempo que estará en New Haven se verá envuelta en amores, desamores, peleas...
