Los cuatro habíamos salido a duras penas despiertos, arrastré mis pies hasta el auto de Lucas y dejé la maleta en los asientos traseros, él hizo lo mismo. Lili iría con Jacob en el otro auto. No pude contabilizar cuando tiempo duró el recorrido o saber exactamente en donde estábamos pues desde que me había acomodado en el asiento del copiloto me había quedado dormida y desperté porque Lucas me movió haciéndome saber que ya habíamos llegado. Miré el camino hecho de cascajo por el cual habíamos entrado, visualice los autos que llegaban al lugar y finalmente posé mi vista en los alrededores, nos habíamos adentrado tanto en el bosque que no podía ver una carretera principal cerca. Camine al lado de Lucas hasta la gran casa, hecha de madera y lo suficientemente amplia para las personas que se encontraban allí, los rostros desconocidos y alguno que otro que recordaba de las fiestas se movían por el lugar acomodando el equipaje y ofreciéndose para ayudar en cualquier necesidad.
—¿Nos quedaremos aquí? —preguntó Lili cuando Jacob nos indicó que lo siguiéramos por las escaleras. Él asintió— Oh, algunas de mis amigas se quedarán en la pequeña cabaña. Allá es más acogedor y pensaba que podríamos pasar las noches allá.
—Nos quedaremos aquí, hay más espacio y es mejor.
—Bien —aceptó casi a regaña dientes.
Seguimos a Jacob hasta uno de los dormitorios. Al entrar vi las dos camas queen size, un armario, una mini nevera en medio de las dos camas y una pantalla led frente a esta. Lucas tomó mi maleta y la dejó junto a la suya en la cama que estaba al lado de la ventana, pues los dos queríamos disfrutar de la poca, pero linda vista que se alcanzaba a ver.
—¿Cómo supieron de este lugar? —pregunté.
—Los institutos o grupos grandes suelen rentarlo para hacer actividades, es un lugar muy conocido ya que tiene una amplia capacidad para hospedar grupos grandes en medio del bosque —dijo Jacob.
—Es lindo, me gustan los lugares así.
—¿Ya te habías quedado en lugares boscosos? —preguntó Lucas.
—SÍ, incluso la última vez fue... fue un bonito fin de semana —sonreí.
—¡¿Quiénes irán a la cascada?! —escuchamos un grito desde el pasillo y cruzamos miradas.
—Yo iré —dijo Jacob.
—Yo prefiero quedarme. —dijo Lili— Si tengo calor iré a la piscina.
—La cascada es mejor, vamos.
—No.
—Como quieras —Jacob salió malhumorada de la habitación.
Lucas y yo no entendíamos porque el ambiente había cambiado tan de repente.
—¿Quieres ir a la cascada? —me preguntó Lucas.
—¿Tú quieres ir? —él asintió, mire a Lili quién se veía algo desanimada— Ve, yo me quedo con Lili, nos vemos al rato —dije dándole una palmadita en el hombro.
Él buscó su toalla y salió de la habitación. Me senté en la cama y me quedé mirando a Lili sacar cosas de su maleta.
—¿Sucedió algo con Jacob?
—Es solo que... —suspiró— sé que los dos tenemos nuestros caprichos, soy consciente de eso, pero he tratado de cambiar y ahora, en las últimas semanas todo tiene que ser lo que Jacob quiera, iremos a los lugares que él quiere, comeremos lo que él quiera, haremos lo que él quiera. Muchas veces no quejo porque compartimos gustos similares, pero todos lo nota, Aly, es horrible escuchar comentarios como "Lili es el perrito faldero de Jacob" o "ella se somete a él" —se cruzó de brazos y se dejó caer sobre la cama— No me gusta una relación así, lo quiero y mucho, pero me gustaría que él empezará a ceder un poco a mí, que me tenga en cuenta en las decisiones. Ah, pero claro, él se enoja cuando no estoy de acuerdo con algo.
ESTÁS LEYENDO
La promesa de Aly
Teen FictionAlison Mendes se convertirá en la nueva niñera de los Rathbone con el propósito de poder ahorrar para sus estudios y así cumplir la promesa que le hizo a sus padres. En el tiempo que estará en New Haven se verá envuelta en amores, desamores, peleas...
