Estaba siendo paciente, demasiado paciente, si ella estuviera actuando sola, habría ido de inmediato a increpar al sujeto que tenía a su hermano y tomarlo de vuelta. Pero no era así. Tenía que esperar. No solo aria caerá su padre por vender a su hermano sino también al hombre que lo tenía, la policía y ella estaban actuando rápido, porque no solo revelo información de su padre sino también de Luka para comprobar sospechas de que ambos, grandes miembros de la sociedad, que cuidaban a sus familias, habían obras caritativas y donaban un porcentaje de sus ingresos a compañías pequeñas; estaban involucrados en cosas sucias.
Sin embargo, no solo bastaba la palabra de una joven y pruebas sueltas que no conducían hacia ningún lado, necesitaban un caso sólido. Y solo trabajando juntos lo iban a lograr.
La joven iba a la escuela por las mañanas, iba al trabajo por las tardes y por la noche se reunía de forma frecuente con los policías. Eventualmente, dejo toda actividad extra clase, las animadoras, la repostería, todo.
Su rol principal era tomar fotos, fotos de Luka haciendo cosas sospechosas, se metía a un auto y hacia vigilancia. No dudaba que aquel hombre la descubriría en algún momento, pero rezaba para que fuera casi al fin del caso. Cuando todas las piezas del rompecabezas estaban unidas.
A veces tenía la oportunidad de ver a su hermano acompañándolo y el llanto la alcanzaba cuando regresaba al departamento, se quedaba un rato en la puerta principal, pensando en que si ella hubiera descubierto el atraco antes, pudo haber salvado a su hermano, pero no fue así.
El departamento... después de la aparente muerte de su hermano ya nada fue igual. Su padre pocas veces regresaba a casa y su madre... eventualmente se fue, los dejo, y Aurora dejo a su padre. He hay por qué tuvo que conseguir un trabajo y solicitar una beca en la escuela. Vivía en un pequeño pero limpio complejo de apartamentos.
Cargaba una cámara a todas partes, en caso de que el empresario se dirigiera a algún lado y ella estuviera presente.
Y paso.
Saliendo del local de comida rápida donde trabajaba, enfrente había un lujoso edificio con grandes ventanales y un portero que te abría la puerta del edificio.
Se quedó parada para poder tomarle una fotografía y prefirió esperar un rato más. Usualmente Luka era seguido por otra persona, y quedaba en lugares para reunirse a hacer sus negocios.
El empresario se quedó en la puerta a esperar a su acompañante.
Efectivamente otro auto llego al lugar, nunca había visto al protagonista de aquel bonito carro, era guapo, como la mayoría de los empresarios, seguía manteniendo el encanto a pesar de que su pelo comenzaba a pintar de plateado.
Lo sorprendente era que Luka se quedado en la entrada, esperando a aquel hombre. Quien al verlo lo recibió con un abrazo. Aurora se había aprendido los patrones del empresario, y nunca esperaba en la puerta ni abrazaba a sus colegas. Sin embargo, de inmediato reconoció ese rostro.
Necesitaba ir a la comisaria, ahora.
La estación del metro le quedaba cerca, no tomo más fotos y se fue directo a la estación de policías. Claro que antes paso a la farmacia más cercana para revelarlas. Eso tomo un buen tiempo.
Sabía que hacia lo correcto, se convencía todos los días que iba a regresar con su hermano... todo fue tan repentino, se seguía culpando de haber sido tan ilusa y haber pensado que sus padres le decían la verdad. Cuando en realidad ellos, hermano y hermana, eran un negocio.
Aurora llego al mundo por planes de su madre, si, una mujer que quería dinero y vivir bien, eventualmente su padre la amo... también por conveniencia, estaba prometida con el hijo de uno de los socios de su padre, hasta que este rompió el compromiso. Claro, que ella nunca lo sabría.
Casualmente la estación quedaba frente a la salida del metro, solo tuvo que cruzar la calle y estar ahí. Tenía acceso, podía entrar y salir sin ningún problema ya que poseía un gafete que le permitía entrar a las instalaciones.
‒Qué tal, Marina. Puedes llamar al coronel y al equipo a la sala de junta ¿por favor?‒ Marina era la cara amigable que te recibía en la estación, pronto entablaron una amistad genuina y en ocasiones la mujer, alimentaba a la chica.
Mientras sacaba las fotos, sus compañeros fueron llegando uno a uno. Al final el coronel.
‒No tengo mucho tiempo, el segundo turno comienza en dos horas... tome estas el día de hoy, saliendo de la primera jornada. Se encontró con este hombre ¿lo reconocen?‒ dio un golpecito en el acercamiento de una foto, el rostro estaba claro, solo quería saber si lo reconocían.
‒ ¿No?.. Bueno, él es el tío de Luka, hace unos años este hombre encabezo la lista de los empresarios más guapos del mundo‒ en esos momentos, en su adolescencia, se sabía todos los chismes de las revistas, y finalmente daba frutos ‒Ivanov, desarrollo un emporio de videojuegos... y actualmente está a cargo del banco central‒.
Ivanov, había sido apresado por lavado de dinero... sin mencionar otros crímenes que no fueron aclarados por la policía. Eventualmente una persona con su poder, carisma y contactos, pudo evadir los años de cárcel y seguir andando en la moneda.
El coronel finalmente hablo ‒Ivanov no solo evadió la ley sobre el lavado de dinero, también fue tráfico de armas y de drogas‒ no era usual que ambos se juntaran, no en un lugar público ‒bien, vigilen los movimientos de Ivanov, ya no es solo una misión de rescate, esto es más grande de lo que pesábamos‒ ya no podía con eso, las voces comenzaron a ser de diferentes personas y su vista se emborrono.
Era difícil de digerir, prefirió salir, sin dar explicaciones ni hablar con nadie, solo tomo su bolso y huyó de ahí. Ni siquiera Marina la pudo detener, todos en la comisaria... bueno, a los que el coronel creía leales y capaces de atender el caso, sabían lo difícil que podía ser esa situación, su hermano fue vendido, sus padres le mintieron y ahora uno de ellos había escapado al enterarse de los cargos legales y el caso que se estaba armando en su contra.
El tiempo de irse le fue perfecto para dirigirse a su trabajo, de vuelta, sin embargo, tuvo varias fallas en el trascurso del turno, pues seguía pensando en su hermano, en si estaría bien o si le han causado algún dolor, de cualquier tipo. A duras penas rindió en el trabajo y, a pesar de que le iban a descontar algo de su sueldo por los errores, ya se encontraba de camino a casa. Tomo un bus que quedaba exactamente en el rumbo de su departamento. Al bajar del bus, su teléfono comenzó a sonar, lo saco para contestar, mientras miraba a los alrededores para verificar que no había nadie cerca. Era Marina.
‒ ¿Dime? ¿Ocurrió algo?‒ camino a paso rápido hasta su edificio, inserto la llave para entrar y supo que ya estaba segura ‒no, solo quería saber cómo estabas, todos estamos preocupados por ti, sé que esto no es fácil‒ suspiro, no le gustaba quejarse pero realmente necesitaba hablar con alguien ‒sabes que lo llevo pésimo, a cada minuto que pasa él se sumerge más en ese mundo‒ subió por las escaleras, su departamento quedaba en el séptimo piso, por lo que cada día ejercitaba sus piernas ‒siento que él no saldrá de ahí ¿sabes? Luka no lo dejara ir tan fácil‒ al llegar puso el altavoz, ya que quería cenar algo rico ‒saldrá, por eso estamos haciendo todo lo que podemos, pero para que las cosas salgan bien, necesitamos más tiempo y...‒ tomo un gran respiro, intervino ‒ese tiempo es el que se le acaba a mí hermano‒ colgó, n quería ser grosera, pero simplemente ella no iba a entender la situación.
Recargo sus manos en la encimera he inclino la cabeza, estaba cansada, eran tantas cosas para tan poco tiempo.
Respiro, necesitaba calmar sus ansias. Tomo un té y ceno, sola. Dejo la comida, abrió la ventana y se dispuso a sacar uno de sus cigarros de la caja, ella no era fumadora, pero después de todo lo que estaba pasando, su vida se descompenso. La nicotina hizo su efecto, aunque tenía las manos temblorosas. Debía ser paciente, se repetía a cada rato. Sin embargo su paciencia ya estaba llegando a su límite.
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Llorar y seguir llorando.
Teen FictionJade era hijo de un empresario, un buen hombre que siempre trataba de darle lo mejor a su familia. Pero la deuda lo alcanzo. Opto por vender a su hijo, su tesoro, con tal de salvar su cuello. Luka tenía un plan, había salvado a Jade, sabía que el c...
