20. EL ACUERDO.

263 20 5
                                        

Dejo pasar dos meses en lo que hacía una lista de lo que quería como condición para casarse con él. Era una lista larga, así que día tras día las revisaba con Ellie, para saber cuáles descartar y cuales dejar, al final todo se resumió en 2 hojas, llenas de peticiones que él consideraba de suma importancia.

Antes de ir al encuentro con Luka, Ellie lo acuno en sus brazos, meciéndose sobre ella y cantando una nana – ¿crees que ceda a mis peticiones? – Ellie lo miro a la cara y le sonrió –tendrá que aceptar, no tiene otra opción si quiere tu mano en matrimonio– Jade se convenció de eso –igual me casaría con él, solo que no ahora, no de esta manera– Ellie se le quedo mirando un buen rato hasta que dijo –has crecido y madurado tanto, mi niño– ambos sonrieron.

Jade dio una última revisada mientras lo esperaba, Ellie se quedó en su cuarto acomodando la ropa que Jade había comprado por adelantado, quería estar preparado, además tenían que ir arreglando el cuarto del bebé y todo lo que fuera posible.

Cuando escucho el carro estacionarse, supo que era hora, por la mañana habían acordado que el llegaría temprano para hablar y por otro importante acontecimiento ese día.

Cuando lo vio entrar se levantó para recibirlo, se dieron un suave beso, hablaron un poco y después se pusieron serios.

Sentados los dos en el gran comedor, donde se suponía se tomaban las cenas importantes, Jade traía consigo el documento que oficiaría el matrimonio entre ambos.

Hizo una copia para Luka y el original lo tenía él, en caso de emergencia. Al final de la segunda hoja venia la sección donde firmaría, luego se modificaría y volvería a firmar, solo quería una garantía.

Bueno, hice una redacción muy precisa y necesito que realmente escuches mis peticiones– saco la pluma que aria las anotaciones en la hoja.

Quiero comenzar con esta– aclaro su voz para pronunciar –vas a pedir mi mano de forma apropiada, quiero que me lo digas bien– Luka se sorprendió, pero acepto de inmediato, a lo que el chico califico con un visto bueno, además de que sirvió para abrir el dialogo al tema de la boda, a lo que Jade realmente no le prestaba atención, solo quería enfocarse en su bebé y llevar su embarazo a terminó.

No me importa la boda en este momento, te daré mi opinión si la pides, pero prefiero que te encargues tú– paso a la siguiente hoja –voy a volver a la escuela hasta que el embarazo me lo permita– al ver que Luka no dijo nada, subrayo la petición, dándole el visto bueno –vas a dejar la mafia, no voy a educar a mi hijo teniendo miedo de si volverá de la escuela o no– Luka negó –ese lo vamos a dejar pendiente, hay cosas que tenemos que hablar sobre eso– Jade torció la boca y escribió pendiente al lado de su petición, estaba esperanzado en que se le concediera, aunque eso de dejarlo para después le daba esperanza.

Las demás peticiones fueron más sencillas de digerir, como tener libertad dentro y fuera de la casa, manejar una cuenta bancaria para mayor independencia, y una garantía de qué si a Luka se le ocurría dirigir algún golpe en contra suya, era equivalente al divorcio.

El de forma sorpresiva accedió, haciendo ciertas modificaciones como cuánto dinero sería depositado, excepciones de tiempo para las citas y comidas con socios, entre otras cosas.

Ante todo, el firmo y Jade le comunico que una vez que tuviera la versión oficial en sus manos, el sería el primero en tenerla, además de un notario y Jade.

Una vez que todo estuvo arreglado llamo a Ellie para que se lo llevara, ella tenía todos los papeles, sabía que ella nunca lo traicionaría, respetaba eso, le daba confianza de seguir estando a su cuidado. Se quedaron un rato más conversando sobre Luka, le dijo que en cuando pudiera aria su primera petición realidad. Esa tarde tenían otro asunto pendiente, era el primer ultra sonido del bebé, y el hombre no se lo iba a perder.

Luka extendió su mano para que Jade la tomara, él acepto –vamos a ver al bebé– espero a que Ellie se fuera, eso le daría la tranquilidad para saber que sus planes estaban en marcha. Una vez que perdió su carro de su vista estuvo listo para subir al lado de Luka que lo esperaba.

Una vez en camino tuvieron una buena platica, después de pasar un tiempo solo pudo calmarse con respecto al tema del bebé.

Su vientre era pequeño, apenas una ligera curva, después de todo solo habían pasado dos meses desde la primera revisión, no habían ido hasta ese momento por Luka, quería estar presente y ese día era el único disponible.

Luka tomo su mano para darle un suave beso mientras veía la carretera –no hay de qué preocuparse amor, has comido y dormido bien, solo tienes que ganar algo de peso– sabía eso, pero aún estaba abierto a cualquier cosa que le dijera el médico.

Una vez llegando a la clínica esperaron un poco, sentados los dos en una esquina a que lo pasaran con el obstetra. Una vez que vio que una mujer embarazada salía de la sala sabía que era su turno, pero espero a que salieran o que le comunicaran que podía pasar cosa que paso.

Jade, Luka, es su turno– hizo un ademan con la mano y Jade paso, esperando estar adentro para saludar adecuadamente –hola, espero que hayan estado bien en estos días– ya todos sentaron comenzaron a hablar de cómo habían cambiado las cosas desde que supo del embarazo, checaron su peso y midieron su cintura. Una vez las cosas ya habladas le pidieron pasar a acostarse y usar la maquinaria.

Deben de estar muy emocionados– era obvio, por como ambos sonreían y se tomaban la mano, el obstetra descubrió su estómago, con la mirada de Luka puesta en él, luego esparció el gel y puso el aparato. Buscaba al bebé y los ojos atentos de ambos se encontraban en la pantalla, hasta que lo encontró, era hermoso y pequeño.

¿Es él? – pregunto Luka, estaba extasiado, finalmente veía a su primogénito, de inmediato quiso protegerlo, ese instinto de matar a todo aquel que se acercara era latente en Luka.

Jade por otro lado no decía nada, solo miraba la pantalla con los ojos empañados, era tan pequeño, apenas una mancha y aun así lo amaba, aun le dolía saber en qué había sido concebido en un momento en el que no sabía nada, le hubiera gustado planearlo, al menos tener más edad, es decir, solo había pasado un año al lado de Luka y calculaba se había embarazado alrededor de su cumpleaños, hace no mucho.

El obstetra les explico los cambios próximos que estaría ocasionando el bebé, Jade no estaba muy emocionado con eso, los cambios físicos iban a ser los más duros.

Limpio su vientre una vez que terminaron de ver al pequeño, aún estaba un poco pegajoso por lo que llegando a casa se daría un baño –todo se ve bien Jade, como es un embarazo masculino te pediré venir cada quince días para monitorearte, te voy a escribir algunas vitaminas para que no decaigas ni tu bebé, además de una dieta– vio como anoto las cosas en una hoja y se la paso a Luka, después de todo él era el responsable de todo.

Agendaron la cita próxima y le dio el ultrasonido, iba directo a su álbum.

Una vez afuera le pidió a Luka la receta para ver con que nuevas exigencias molestaría Luka a las pobre cocineras, no era excesivo, así que las señoras estarían bien –le mandare un mensaje a Ellie para que consiga las vitaminas– tomo una foto y se la envió, la chica sabía qué hacer.

Jade se montó al carro, esperando a que Luka lo encendiera –es hermoso– escucho de repente, sabía que platicarían un momento, otra vez –sí, estoy seguro que las cosas mejoraran para él– sabía que venía después –Jade, entiendes esto, ¿verdad? Tú y el bebé me pertenecen, son míos y mientras estén conmigo todo estará bien– ya no estaba seguro de esas palabras, la seguridad era lo primero que debía brindarle, y había sido secuestrado y mataron a su hermana en su propia casa, lo hacía dudar, pero callaría sus palabras en su garganta, solo asintió y atino a besar sus labios –somos tuyos, siempre– esa respuesta le gusto a Luka, pues su sonrisa lo delataba –en unos meses más todo va a estar bien, confía en mi– eso sí, creía en su palabra, toda promesa que hacia siempre la cumplía y eso sonaba a una promesa –lo prometo– lo sabía.

Era momento de volver a casa.

Llorar y seguir llorando.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora