19. LA PROPUESTA.

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Los días eran tensos, después de que se enteró del embarazo y salir del hospital, tomo su espacio, tenía que arreglar el funeral de su hermana ya que sabía que ni su madre ni su padre se harían cargo. Grande fue su sorpresa cuando se enteró que ninguno de los dos se encontraba en el país, a la policía no le causo gracia pues atraparlo iba a ser un reto, así que emitieron una orden internacional para su captura y posterior arresto. Solo era cuestión de tiempo para atraparlo.

Ahora si había un funeral real en su familia, pero solo estuvo él, nadie más, ni familiares, amigos o conocidos. Elli lo esperaba en el auto. Como todos dieron por muerto a Jade nadie se había enterado del funeral hasta que después, un comunicado por medio de la policía, quien se encargó de decirle a sus cercanos que había fallecido, no le dijeron a nadie quien ordeno su lapida ni nada. Iban a mantener secreta la identidad de Jade de forma parcial. Algo que le costaría mucho después.

El día había sido perfecto, sin lluvia, ni nubes bloqueando el sol, todo era radiante, dejo sus flores favoritas encima de la tierra. Iba bajando las escaleras de aquel panteón y pudo ver a los amigos de su hermana llegar, con sus rostros tristes y desconcertados, solo la mejor amiga de su hermana, con quien había convivido en más de una ocasión, vio su rostro, paso a su lado y no saludo ‒ ¿Jade?‒ no respondió, solo se detuvo un momento al escuchar su nombre, giro su cara, ambos se vieron por un momento y siguió su camino, realmente ahora no le importaba si se descubría que él seguía vivo; el chófer que lo esperaba afuera le abrió la puerta del carro y se fue.

La noticia de su embarazo recorrió la casa como la pólvora, ahora todos tenían especial cuidado, lentamente se fue posicionando al lado de su novio como parte de su séquito. Además de que las medidas se volvieron más estrictas, después de la muerte de su hermana la policía comunico que Luka, tenía una pareja. No basto con que sus secuestradores lo hayan expuesto, sino la policía hizo lo mismo, por lo que ahora estaba más en la mira de bandos enemigos.

Pasaba las noches con tés frente a la chimenea, con los ojos llorosos y sin cambiar su pijama. Le había pedido a todo el mundo que lo dejara solo, Elli, iba a verlo, era la única a parte de su novio que mantenía contacto directo con él, sin embargo, ella respetaba sus límites. Quien no lo entendía era Luka, siempre intentando hacerle sonreír, solo conseguía que Jade lo culpara cada vez más por la muerte de su hermana. Aunque admitía que gozaba de su atención.

Esa noche todos hacían sus rondas y cada vez que un guardia pasaba por la biblioteca, lo saludaba, Jade solo cerraba sus ojos en señal de saludo. Escucho un carro estacionarse frente a la casa y por lógica pensó en su novio, sabía que lo iría a buscar, irían a dormir o probablemente se quedarían conversando. Era una noche tranquila, realmente no sentía en esos momentos odio hacía él, se iban esparciendo lentamente.

Escucho la puerta abrirse, de inmediato sintió un beso en la mejilla ‒mi hermosa joya, deberías de estar dormido, no está bien que estés despierto mucho tiempo‒ le sonrió, poso su mano en la aza de la taza y tomo un sorbo del té ‒como sea, te traje un regalo‒ tenía la costumbre de regalarle joyas, plantas, cenas, ropa, todo menos una bolsa negra pesada, que azoto contra la mesa. No paso mucho tiempo cuando noto las manchas de sangre en su ropa. Tenía un mal presentimiento; al mirar sus ojos algo le dijo que tenía que mirar adentro, suspiro. Bajo el cierre de la bolsa y metió su mano, lo primero que sintió fue humedad... y cabello, al sacar su mano sus dedos tenían un tono rojo, sangre, para ser exactos.

Mira bien lo que hay ahí adentro‒ no estaba listo, pero tenía que ser valiente. Suspiro una vez más.

Metió ambas manos y sacaron el bulto pesado que había dentro. Una cabeza. La sangre recorrió sus brazos hasta llegar a sus codos, trago saliva.

Llorar y seguir llorando.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora