Ya había amanecido, y la gente salía de la discoteca. Aidan seguía con Sandrine, quien se le hizo mucho más hermosa una vez que salieron, con las luces de la calle. Mientras, su hermano y los demás estaban apartados entre la gente. Randall alcanzó a ver a la chica y le pareció conocida, pero no estaba seguro.
-¿Vives por acá? -preguntó Sandrine con curiosidad.
-No, me voy con mi hermano en auto -contestó Aidan-. ¿Y tú qué haces? No te pregunté eso.
-Soy gimnasta rítmica. Empecé a ir a clases a los seis -contó.
-Ah, qué lindo. ¿Estuviste en campeonatos? -preguntó Aidan interesado en el tema.
-En algunos. ¿Y tú qué haces?
-Soy mesero en un restaurante.
-Ah, mi papá es dueño de uno.
-Qué bien. Bueno, ya me tengo que ir.
-Me gustó conocerte -dijo Sandrine sonriendo.
-A mí también. ¿Me...darías tu número? -le pidió Aidan con miedo de que le dijera que no.
-Sí.
Sacaron papel cada uno. Sandrine le prestó una lapicera e intercambiaron los teléfonos.
-Te llamo en la semana, arreglamos para salir -dijo Aidan.
-Puedes llamarme el viernes o el fin de semana. El resto de la semana ensayo varias horas.
-Ok, te llamo entre esos días.
-Espero verte pronto. Nos vemos.
-Nos vemos, Sandrine.
Ella se fue, Aidan hizo un gesto de victoria y volvió con Randall y los demás.
-Es bueno verte feliz de nuevo -apreció su hermano.
-Me dijo que la llame el próximo viernes. Ahora estoy ansioso.
-¿Cómo se llama, por cierto? -preguntó Frida curiosa.
-Sandrine.
Ese nombre le sonó más familiar a Randall y ladeó la cabeza, mirando hacia abajo, pero decidió no decirle nada a Aidan por el momento hasta estar seguro. Natasha había notado los gestos de su novio, y también Aidan, pero también decidieron dejarlo pasar.
***
Al día siguiente, el menor de los hermanos le contaba a su mamá cómo le había ido, y ella se alegró de que su hijo haya conocido a alguien y verlo feliz de nuevo.
Más tarde, él y Randall estaban en el patio.
-Me di cuenta de la cara que pusiste cuando mencioné a Sandrine. ¿Pasa algo con ella?
-Sólo conozco a una Sandrine y la vi un poco anoche al salir de la disco. ¿De casualidad te dijo que su padre tiene un restaurante?
-Sí -contestó arqueando una ceja.
Randall suspiró.
-Bien, mira, esta vez de verdad no la cagues, ¿sí? Es la hija de Nigel -reveló.
Los ojos de Aidan se agrandaron.
-Randall, ¿estás seguro? Es que, ellos son tan serios y fríos, y Sandrine -hizo una pausa y se sonrojó-...se veía tan dulce al hablar -dijo suspirando.
-Puede que haya salido a la madre, a quien no conozco.
-Pero, ¿cómo la conoces? -preguntó frunciendo el ceño.
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Tu hija
General FictionAidan es un joven promiscuo e impulsivo que trabaja en un restaurante junto a su hermano. Mantiene una relación inestable con Isabelle hasta que ella, cansada de sus actitudes, decide terminar con él. Poco después, Isabelle le revela que está embara...
