Pasaron otras semanas, Aidan de a poco fue superando a su ex y dejó de beber por el momento, aunque lo vigilaban por las dudas. Randall y Natasha seguían saliendo y su relación se desarrollaba cada vez más entre salidas y pequeñas charlas en los descansos del restaurante. Aidan a veces quería salir con su hermano, pero este lo dejaba para después por salir con Natasha, y entonces empezó a sentir celos de la chef y a tenerle bronca. Para no pensar en eso, hacía la cena la mayoría de las noches. Nunca había querido estudiar para ser chef; no se le daba muy bien recordar textos teóricos, sólo poner en práctica recetas que les había enseñado su madre a él y a Randall, y de unos libros de cocina que había en la casa.
Un sábado, llamó Ethan e invitó a Aidan y a Randall a bailar junto con los otros mozos. Casi a la noche, ellos dos estaban charlando en una mesa del patio.
—Creo que me voy a bañar ahora, Ethan nos dijo que nos juntemos a las 11, pero, aun así. Si quieres, puedes ir tú antes que yo al baño. —Se puso serio—. Supongo que no cambiaste de idea como siempre.
—Ah, sobre eso.... —dijo Randall bajando la cabeza y mirando para un costado.
—¿Qué? Dijiste que ibas a ir.
—Sí, pero resulta que me llamó Naty y quiere ir al cine —dijo mirándolo—. Disculpa.
Aidan se levantó enojado.
—¡Yo sabía, yo sabía que me ibas a hacer esto de nuevo! ¡Ahora que tienes novia, me haces a un lado! —Se fue enojado, y Randall lo siguió.
Entraron a la casa.
—Aidan, no te pongas así. —Lo agarró de los hombros y lo hizo dar vuelta. Su hermano se soltó bruscamente—. Deja de portarte como si tuvieras cinco años. ¡Sabes que otro día me junto contigo o con nuestros amigos, siempre cumplo!
—¡Sí, pero ya son muchas veces que quedas de juntarte conmigo y después cambias de planes! ¡Ya sea porque a ti se te ocurre o te llama Natasha! —protestó.
—¡Te recuerdo que no siempre hago eso, y lo sabes muy bien!
—¡Pero yo cuando tenía novia, nunca te hice a un lado ni cambié de planes!
—¡Hacemos las cosas de distinto modo, nada más! ¡Pero eso no significa que te haga a un lado o me dejes de importar!
—¡Sí, es así! ¡Tú prefieres a esa tipa antes que a tu hermano! —lo celó. Subió trotando a su pieza, y Randall se quedó abajo.
—¡Te dije mil veces que no lo veas de esa forma y que no trates así a Natasha!
Su hermano lo ignoró y se metió a bañarse. Minutos después salió, y entró Randall.
***
Los dos estaban cenando con su mamá. Le contaron la discusión que tuvieron y que al final Aidan iría él solo a juntarse con sus amigos. El menor de los hermanos terminó de comer y se levantó. Se fue un rato arriba a ver tele en su pieza. Abajo, su mamá estaba sentada en el sillón; y su hermano mayor, en el sofá. Clarissa fue hasta donde estaba sentado Randall. Se colocó detrás de su hijo.
—¿Estás bien? —Le puso las manos en los hombros—. No me gusta que se peleen así.
—Ya se le va a pasar. Sabes que me hace todo un berrinche, una escena y después pide disculpas y nos terminamos juntando otro día.
Ella dio la vuelta y se sentó al lado de él.
—Aidan me dijo que Natasha es mala influencia, que trata de alejarte de tu familia y tus amigos. La verdad no le creí mucho pero aun así quería decirte.
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Tu hija
RandomAidan es un joven promiscuo e impulsivo que trabaja en un restaurante junto a su hermano. Mantiene una relación inestable con Isabelle hasta que ella, cansada de sus actitudes, decide terminar con él. Poco después, Isabelle le revela que está embara...
