Capítulo 21

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—Me gustó mucho tu familia, espero que en mi casa por lo menos te respeten —deseó Sandrine.

—Va a salir todo bien, al menos tu mamá y tu otra hermana parece que me aceptan.

—Sí, mi mamá, mi hermana Grace y yo somos cálidas, les damos oportunidades a la gente, a diferencia del resto de la familia. Ya viste cómo son May y mi papá. Bueno, mi hermano no es tan frío, pero tampoco te quiere. Es que se deja llevar por lo que dicen nuestra hermana mayor y nuestro padre, además de ser protector como mi papá. De hecho, lo es mucho más.

—Espero que aun así nos llevemos bien.

—Espero lo mismo, aunque...Spencer no siempre fue así, con May no lo fue ni lo es. Sólo con Grace y conmigo. Verás...pasó algo feo en nuestra familia. Mi hermano es bisexual, y, bueno, cuando tuvo su novio el año pasado, mis padres y May estuvieron en contra. Fred también —agregó subiendo y bajando los ojos—. Lo discriminaron, mi padre lo castigaba una semana siempre que lo descubría con el novio en alguna plaza, parque, o mi cuñado lo acusaba, mi hermana mayor les hizo varios comentarios fuera de lugar a él y al chico. Grace y yo los ayudábamos a verse, pero mi papá castigaba también a mi hermana, aunque sólo por un día, por encubrirlo. Conmigo sólo eran discusiones, es decir, yo ya era mayor, y mi mamá no lo defendía.

—No pensé que ella fuera así —comentó, decepcionado.

—No dejó de hablarle ni lo trató como lo trataron mi papá, May y Fred, pero no hizo nada para impedir los castigos, también pensó que estaba enfermo y no lo dejaba juntarse con el novio. Aunque fueran a la misma escuela y a la misma aula. Las únicas que lo apoyamos y defendimos fuimos Grace y yo. Nosotras hicimos de todo para convencer a nuestros padres y a May de que lo aceptaran y, por lo tanto, la relación. Lo logramos en parte. Dejaron de rechazarlo y verlo mal, les permitieron a ambos volver a hablarse, pero creen que es algo que ya se le pasó. Mi hermana menor y yo no lo vemos así —dijo mirando a un costado y negando con la cabeza.

—¿Y por qué ya no está con él?

Ella lo miró.

—Su familia fue peor. Todos estuvieron en contra e intervinieron para terminar la relación. Hasta terminaron cambiándolo de turno. Grace y yo intentamos hacer que se vieran al menos un fin de semana, pero se metían demasiado, y mis padres y hermana mayor no ayudaban a pesar de que ya no lo discriminaban. Decían que debía respetarse la decisión de esa familia.

—Qué triste.

—Desde ese día, Spencer siente que tiene que cuidarnos a Grace y a mí; es su forma de agradecernos —terminó de contar con una leve sonrisa—, aunque hasta ahora no ha aceptado a casi nadie —agregó algo risueña.

Aidan también sonrió.

—Me da curiosidad, ¿con el chef ejecutivo alguna vez se llevó bien?

—Nunca, de hecho, ninguno de nosotros. Es muy soplón, y no sólo lo fue con lo de mi hermano, sino también en otras ocasiones. Mis hermanos menores hacían alguna travesura o salían a escondidas, con mi ayuda, y él nos delataba.

—¿May los defendía o también estaba en contra?

—Le daba la razón a él y se la sigue dando cuando nos insulta. Antes de conocerlo, ella también era así. Nos acusaba. Con respecto a la familia de Fred, ninguno la acepta por ser una mujer gerente y pelirroja. Nosotros sólo lo aceptamos porque May es feliz con él, pero nada más. Ella nunca va a las reuniones familiares de su marido, por cierto. Sólo fechas importantes. Fred la defendió, por eso siguen juntos desde hace cinco años contando el primer año de novios, pero nunca intentó siquiera convencer a su familia de que la traten mejor, la integren más y todo eso. La defiende, pero muy poco. Mi hermana tampoco trató de entenderse con sus suegros y cuñados.

Tu hijaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora