Era viernes, sonó el teléfono en casa de Sandrine, y atendió su mamá.
—Hola.
—Hola, ¿está Sandrine? Soy Aidan —dijo tímidamente.
—Ah, sí, ya te doy con ella —contestó Katrina del otro lado, sonriendo. Bajó el tubo—. ¡Sandrine!
Su hija vino desde la pieza.
«Parece que no voy a tener problemas con la madre», pensó con esperanzas.
En casa de Sandrine.
—Es Aidan.
Sandrine se acercó.
—¿¿En serio?? —preguntó Sandrine emocionada, su madre asintió, y ella agarró el tubo—. Gracias. —Se lo puso en la oreja—. Hola, Aidan.
—Hola, ¿cómo estás? —saludó—. «Hasta por teléfono tiene una voz hermosa», pensó sin dejar de sonreír.
—Bien. Ay, antes que nada, me quiero disculpar por cómo te debe haber tratado mi papá —se disculpó avergonzada—. En parte pensé que ya no ibas a llamar.
—Está bien, no importa. Y no te preocupes por tu papá, nada ni nadie va a impedir que quiera conocerte más.
—Mmm, qué bueno que no te asustó —sonrió aliviada—. Es que mi papá es muy protector con mis hermanas y conmigo y bueno, también tengo un hermano, y él también está en contra, y ni te conoce —explicó.
—Entiendo, y lo de tu hermano, debe ser por celos —supuso—. Bueno, tu papá también.
Siguieron hablando.
May, quien estaba de visita, pasó por ahí y la escuchó hablar con Aidan. Buscó a su madre y la encontró en el jardín sentada en una mecedora.
—¿Por qué tuviste que darle con ese tipo? ¿No ves que con papá tratamos de alejarla? Tendría que haber atendido yo y colgarle —protestó.
—Sabes que no pienso igual que tu padre. Tu hermana ya está grande; no podemos decirle con quién salir y con quién no —argumentó Katrina con firmeza y paciencia a la vez.
—Aidan nada más va a jugar con ella; los hombres como él nunca cambian. Bueno, él es un niño, pero aun así.
***
—Nos vemos esta noche —se despidió Sandrine.
—Te espero donde dijimos, adiós —se despidió Aidan, y colgaron.
Sandrine se encontró con sus hermanos en el camino.
—No sabía que estaban acá —dijo Sandrine un poco sorprendida.
—Recién entramos —dijo Spencer.
—¿En serio vas a salir con ese mocoso? —preguntó May burlándose.
—Ay, no lo trates así —lo defendió su hermana—. Sí, voy a verme con Aidan hoy a la noche —contestó sonriendo a pesar del comentario despectivo de May.
—¿Al menos podemos saber a dónde? —preguntó Spencer.
—Me invitó a ir al cine y a cenar —contestó.
—¿Contentos? Déjense de tanto interrogatorio —la defendió Grace.
—Nos preocupamos por ella —aclaró May—. Sandrine, abre los ojos. Aidan lo único que va a hacer es hacerte llorar —intentó convencerla.
—No sabemos, tengo que conocerlo primero, y ustedes también deberían conocerlo antes de juzgarlo. Por lo menos mamá y Grace son las únicas que no hablan mal de él.
—Espero que sí resulte ser buena persona, y podamos conocerlo —deseó Grace.
Sandrine le sonrió.
—¿Y mamá dónde está? —preguntó Sandrine.
—En el jardín —contestó May.
Sandrine se fue con los menores. La mayor se quedó en el living a ver la tele.
—¿Qué tal la charla con tu amigo? —preguntó Katrina con curiosidad luego de que sus hijos se sentaran con ella.
—Bien, me invitó a ir al cine.
—Sandrine, no te confíes de ese tipo, ¿sí? —advirtió Spencer.
—Sí, no se preocupen. Pero algo me dice que él no es un aprovechado.
—Espero que salgan muchas veces y un día nos lo presentes. Al menos ya le conocí la voz.
—Sí, ojalá —deseó Sandrine riéndose levemente.
***
—¿Te aceptó la invitación? —preguntó Randall esperando a que la respuesta fuera "sí".
—¡¡Sí!! Estoy ansioso y con nervios a la vez —contestó Aidan feliz.
—¿A dónde la invitaste?
—A ver una película y después a comer algo.
—Ah. Bueno, espero que tengan algo de qué hablar al salir del cine porque parece que ya hablaron de todo —bromeó Randall.
—¿Estuviste escuchando? ¡Qué chismoso eres! —gritó dándole un pequeño empujón, pero sin estar enojado o molesto—. Yo no hago eso cuando hablas con tu novia.
—Tranquilo, no escuché la charla, sólo fue de paso —aclaró Randall mientras reía.
—Ah —emitió bajando la cabeza—...bueno...perdón —se disculpó volviéndolo a mirar, pero todavía cabizbajo.
—No importa. Pero...estuviste hablando mucho tiempo —notó su hermano mayor sonriendo un poco.
—Ah...es que...quería escuchar su voz de nuevo —contestó con la cabeza baja sin poder evitar sonreír.
Hola, espero que les esté gustando esta novela. Dejen sus comentarios, me gustaría saber qué opinan de lo que pasa y de los personajes: cuáles son sus favoritos, menos favoritos, cuáles odian, etc. 😅
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Tu hija
Aktuelle LiteraturAidan es un joven promiscuo e impulsivo que trabaja en un restaurante junto a su hermano. Mantiene una relación inestable con Isabelle hasta que ella, cansada de sus actitudes, decide terminar con él. Poco después, Isabelle le revela que está embara...
