A la noche, Aidan volvió a su casa. No había nadie en el living y subió a su pieza, pero su familia había escuchado el ruido de llaves desde el patio. Clarissa decidió entrar a la casa, Randall también quería ir, pero su mamá le dijo que mejor le hablaba ella sola. Entró y subió a la pieza de Aidan. Su hijo estaba en el piso viendo sus revistas de rock y pop.
—Hola —lo saludó con seriedad.
Aidan la vio y le sonrió algo avergonzado. Luego bajó un poco la cabeza.
—Hola, ma.
Los dos se sentaron en la cama.
—Tú y yo tenemos que hablar —sentenció su madre, dejando claro que no era una invitación.
—Lo sé, perdón por irme así. Es sólo que no esperaba a Isabelle con esa noticia. Ni sé si esperaba que viniera. Pensé que me odiaba.
—¿Ella te dijo alguna vez que te odiaba?
—No —contestó mirándola.
—Sólo porque te dejó no quiere decir que te odie. En cuanto a su embarazo, lo hecho, hecho está; tienes que hacerte cargo.
—Pero, apenas tengo 18, Belle también. Mis otras ex y chicas con las que me acosté siempre abortaban. Sé que estás en contra de eso, pero no estoy listo. Sólo causo problemas, no tuve un buen padre. ¿Cómo voy a cuidarlo?
—Tú y Randall me tuvieron y tienen a mí; los cuidé a los dos, y a la vez Randall me ayudó a cuidarte. Que hayas tenido un mal padre no quiere decir que vayas a ser igual. Y en cuanto a tus actitudes, encontraremos la forma de arreglar eso en algún momento. Escucha, tu ex quiere tener a ese bebé. Sé que no te sientes listo, pero lo correcto es que te hagas cargo aunque ya no estén juntos. —Aidan hizo una mueca y miró a un costado—. No me decepciones por favor, no quiero eso de parte de ningún hijo mío. —Se levantó, se acercó a la puerta y salió.
Aidan se quedó en la pieza. Estaba pensando en cómo pudo suceder ese embarazo. Tal vez se había roto el preservativo o Isabelle se había olvidado de la pastilla. También se sentía mal por cómo la había tratado, y seguro ahora lo odiaba más que antes aunque no fuera cierto. Pensaba en llamarla antes de hacer de cenar, ¿o mejor mañana? Tal vez estaba muy enojada para atenderlo y prefería evitarlo por el bien del feto.
***
Randall estaba con Natasha caminando por una plaza. Le contaba lo de su sobrino.
—Me imagino cómo deben estar, pero entiendo que debió ser muy repentino para tu hermano.
—Mi mamá me dijo que no se siente listo. Los dos son muy jóvenes para ser padres, pero la verdad es que Belle quiere tener a ese bebé, y Aidan va a tener que hacerse cargo. No puede huir de los problemas. De todas formas, en parte estamos contentos.
—Vas a ser tío —comentó sonriendo.
—Sí —contestó con el mismo gesto.
Pasaron cinco semanas. En ese tiempo, Aidan había llamado a su ex para pedirle perdón por reaccionar mal y que esperaba que el bebé nazca bien. Isabelle se hizo la ecografía, la acompañó, y ambos les contaron a sus familias cómo iba la formación del feto.
Era sábado por la noche, Aidan iba con su hermano en bus a una discoteca donde los esperaban Natasha y los tres mozos amigos de ellos. Se fueron a la barra y pidieron unos tragos. En medio de la gente y mientras sonaba "Policy of truth" de Depeche Mode, Aidan vio a una chica rubia de pelo ondulado bailando con sus amigas y se le quedó mirando solamente a ella. Pensó en cómo acercársele.
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Tu hija
RandomAidan es un joven promiscuo e impulsivo que trabaja en un restaurante junto a su hermano. Mantiene una relación inestable con Isabelle hasta que ella, cansada de sus actitudes, decide terminar con él. Poco después, Isabelle le revela que está embara...
