Nota de autor: Bueno les dejo este capitulo por acá, espero les guste, es medio corto, quizás más tarde suba otro o mañana, no olviden votar y comentar, saluditos.
*Agradecimiento a @TDarkEmpire y @ElQloDeSCoups por el bello banner*
Amanda
La semana había pasado muy rápidamente, tuve algunas pruebas, salí con Marcus, también a su vez con Pía y Jasón, en cita de cuatro, no fue tan desagradable honestamente. El fin de semana llegó y con él una sorpresa, mi celular sonó, no tenia agendado el número pero por lo que decía el texto no fue muy difícil adivinar.
«Hola Amy, ¿Cómo estás?»
Era Noah, medite por unos segundos si responder o no, decidí contestarle, la intención de que me escribiera era invitarme a salir, no sabía si era la mejor de las ideas, si bien habíamos decidido ser amigos y él lo había aceptado, las líneas podían desdibujarse, terminé diciéndole que aceptaba tomar un café juntos, recalcándole que como amigos. Entonces luego de unos minutos contestó.
«A las 20hs te paso a buscar, ¿una cena y un café?»
Debía mostrarle todos mis defectos y peores aspectos, así se desinteresaría de una vez por todas y todo estaría bien.
«Genial, nos vemos a esa hora.»
Luego de dejar el celular, comencé a rebuscar en mi armario ropa adecuada para usar, una que me quedara bien, pero que no llamara tanto la atención de Noah. A la hora acordada estaba pronta, había usado un poco de maquillaje, quise que mi pelo quedara suelto con ondas en las puntas, llevaba puerta un vestido con mangas, azul claro, sin escote y que casi llegaba a mis rodillas. Realmente me agradaba el resultado obtenido.
Noah llegó puntual, tocó bocina frente a casa, no quise salir enseguida, no quería que notara mi ansiedad o mis nervios, al cabo de unos minutos golpeo la puerta, mi madre que estaba conmigo en el comedor, me consultó si abría ella la puerta, pensaba hacerlo yo, pero quería ver la reacción de Noah cuando fuese mi madre la que lo atendiera.
—Buenas noches señora—dijo el muy seriamente y le tendió la mano a mi madre en forma de saludo formal, era una escena muy graciosa— mi nombre es Noah Miller, soy amigo de su hija y vamos a salir, la traeré a una hora prudente.
—Buenas noches—dijo mi madre sonriendo, también le causaba gracia— un gusto conocerte, gracias por cuidar a mi hija. —entonces volteó y me llamó, como si no hubiese estado tras la puerta oyendo todo.
—Hola—me limité a decir.
—Hola Amy—mi madre notó el apodo y me observó—esta bellísima. —no pude evitar sonrojarme, al contrario que con Marcus, la situación de presentación con mi madre no me había alterado.
Comenzamos a caminar hacia el auto, tuvo la gentileza de abrirme la puerta para que subiera.
La charla durante el viaje fue agradable, aunque era inevitable no notar que éramos muy distintos, no nos gustaba ni la misma música, ni género de películas, yo amaba leer, pero él adora estudiar, nos reíamos bastante de los gustos del otro. Llegamos a un bello restaurante, parecía bastante lujoso, eso no me agradaba mucho, mi familia no era de una gran economía, los sitios así me ponían algo incómoda.
Luego que entramos, Noah había reservado una mesa para nosotros, nos sentamos en una esquina, había un ventanal que daba una preciosa vista de la ciudad. Estaba tan ensimismada con mirar para afuera que no noté cuando Noah y el mesero, parado a mi lado me hablaban.
ESTÁS LEYENDO
Polos Opuestos
Roman d'amourPolos magnéticos Los polos iguales se repelen y los polos distintos se atraen. No existen polos aislados y, por lo tanto, si un imán se rompe en dos partes, se forman dos nuevos imanes, cada uno con su polo norte y su polo sur, aunque la fuerza...
