Capítulo 5

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Alexa estaba feliz, viajo a una isla se olvidó del celular y se dedico a disfrutar de su nuevo compañero, el profesor de samba de la universidad era muy atlético, simpático, buen amante, la tenían muy ocupada, de día y de noche se la pasaban amándose, salían a la playa, se dejaban acariciar por el sol y en las noches iban a bailar, amanecían en el mar bailando. Eran sus vacaciones.

Mientras tanto Ingrid se comía las uñas Alejandro estaba viajando hacia ella.

—Que voy hacer se decía. Dios mío ayúdame, había rezado cuanta oración se sabía, era un manojo de nervios.

Ese día no comió, en la noche logro quedarse dormida resignada, no podía torturarse más.

—Que pase lo que tenga que pasar.

Amaneció y todo estaba normal, salió a correr por el conjunto, después fue al gimnasio. Hizo un almuerzo ligero.

En la noche iba a prepar un sándwich cuando sintió que la puerta se abrió y entraron tres hombres y una mujer, todos muy elegantes. Saludaron, uno de ellos se dirigió a ella.

—Hola esposita, como esta mi esposita.

-—¿Hola Alejandro? Se encontró preguntándole.

La mujer y el hombre que venían con el se quedaron asombrados mirándola.

Ella lo noto y se acerca saludar a Alejandro.

—Hola amor como te fue, lo saludo dándole un beso en la boca.

Saludo a la dama y al caballero dándoles la mano.

—Buenas noches.

—Buenas noches.

Era tal el asombro que ella se sintió como fuera de lugar. El caballero era uno de los guardaespaldas de Alejandro y la dama era su asistente personal

—Señor Alejandro. Mañana tenemos una cita temprano en la corporación. Tenemos una agenda apretada. Dijo la asistente

—Señorita Pamela nos vemos mañana, que tenga buena noche. Se dirigió a su guardaespaldas y le dijo. Dile a Fernando que lleve a la señorita Pamela a su casa. Que mañana me recoja temprano.

—Si señor nos vemos mañana temprano.

Ingrid ya se encontraba más serena, le sirvió un vaso de jugo a Alejandro.

-—¡Vaya, parece que si eres tú!, bueno al menos físicamente eres la misma, pero tu forma de actuar. A que juegas. A la esposa modelo. Le dijo irónicamente

Ingrid no dijo nada. Le ofreció el jugo y se retiró un poco.

—¿Que vas a cenar?, me iba a preparar un sándwich.

Alejandro la miro asombrada. Ingrid pensó que un sándwich era algo muy poco.

—Te hago unos huevos revueltos. Algo ligero o esperas a que te prepare algo más, es que no me avisaste que estabas llegando y no tenía nada preparado.

Alejandro pensó que estaba bromeando y dijo:

—Una carne de cerdo agridulce, papitas al vapor. Y el sándwich está bien para acompañar un café. Se rio a carcajadas, estaba muy buena la broma.

Ingrid se dirigió al congelador saco la carne, procedió a descongelarla, saco unas papas y ante el asombro de Alejandro empezó a hacer la Sena.

—Bien, me bañare, te dejo para que puedas pedir a domicilio. No te esfuerces mucho. Lo decía burlándose

Ingrid le pareció una persona sarcástica, y Alexa que no le contestaba.

"voy a seguir con la actuación, si sigo así me voy a ganar el Oscar".

Alejandro se ducho, Ingrid le hizo la Sena, seguía un canal en internet, allí averiguo como hacer la carne agridulce, las papas a vapor si sabía cómo hacerla.

Alejandro salió en bata, el apartamento olía a carne. Había humo, fue y activo el extractor de olores.

Ingrid le sirvió la cena.

—De sobremesa quieres el café o vas tomar jugo.

—Regálame un vaso de agua. Y deseo también un café.

Alejandro decidido seguir su juego. No tenia nada de malo, mañana amanecería y lo mandaría para la mierda, cuando le pidiera un vaso de agua. Ingrid preparo dos sándwiches y el café,

Alejandro no había probado bocado, ella lo miro. Alejandro se limitó a preguntarle

-—¿No vas a comer? le dijo mientras partía la carne y le ofreció un pequeño trocito de carne.

Ella lo probo, estaba rico comió lentamente. Mientras Alejandro seguía burlándose de ella.

—Bien, no estaba envenenado. No me quieres matar. Empezó a comer en silencio. Ingrid hizo lo mismo. Termino de cenar, se levantó a automáticamente, tomo su portátil y reviso su correo.

Ingrid lavo la losa y se fue a la habitación, seco el baño, se iba a poner su pijama cuando lo vio entrar a su habitación.

Se acomodo en la cama. Encendió su televisor y le dijo:

—Bien, como estas jugando a la esposa modelo. Desviste y metete a la cama. Lo dijo mirándola pícaramente.

Ingrid no lo miro porque estaba a punto de sufrir un colapso nervioso, el corazón latía fuerte, sus manos sudaban. Decidido ir al baño, se ducho, estaba sudando de pies a cabeza. Se demoro en la ducha, Deseo con todas las ganas que se quedara dormido.

Salió en bata, Alejandro estaba mirando una serie Norteamérica en la tv.

Se sentó en la cama, se aplico crema en las manos.

Alejandro apago el televisor y la tomo por la espalda y la acostó.

—No se que te pasa, estas muy rara. Todo esto me atrae, eres mi esposa. Tu estuviste de acuerdo en casarte conmigo.

El la beso, Ingrid se sentía incomoda, no tenía experiencia, su experiencia con los novios era nula, como podría actuar, ella había visto series, películas, leído libros sobre el tema. Como siempre en la teoría es completamente diferente a la práctica.

Se dejo llevar, su corazón latía, tenía mucho nervio. De repente todo su ser se negaba a estar con un hombre así, no lo quería, no sabía nada de él, no podía, se negaba a entregarse a este hombre, su primera vez no podía ser así. Involuntariamente lo empujo y dijo:

—No, no quiero. Se levanto de la cama, iba a salir corriendo de allí. Vio a Alejandro levantarse.

—No, tranquila, no te vayas quédate aquí, el que se va soy yo.

lo vio levantarse, buscar ropa en el armario, vestirse rápidamente y salir apresuradamente muy enojado.

Enci Silva

MARIONETAS DEL DESTINOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora