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— ¡Hey no seas brusco!—YoungJo había tenido una discusión con un sujeto en la parada de autobuses que se quería aprovechar de una chica de secundaria. Kim se comporto como todo un caballero, por suerte Hwanwoong estaba a unos cuantos metros de él y así podía matar dos pájaros de un solo tiro. Salvar a la chica y quedar bien con el chico. El más bajo estaba aplicando un poco de alcohol sobre la rasguñada que Kim tenía en su rostro, pero este solo se quejaba.

—Te dije que no te muevas, no duele solo eres un exagerado. ¿Lo ves? Ya estarás mejor–. Tomó las cosas que había utilizado de si botiquín y la llevo nuevamente al mueble donde estaba hace unos momentos. Se había sorprendido por cómo había reaccionado Kim ante el señor que había tenido el desagrado de conocer. — Hiciste un buen trabajo

—Suena a dialogo de Dramas. Te atrape pequeño Hwan, eres un amante de los melodramas– La voz de YoungJo sonaba mas a un tierno y dulce ronroneo que a una simple frase llena de sarcasmo y burla. Ambos se quedaron callados unos segundos, ninguno había mencionado algo sobre el beso anterior y parecía haber funcionado. Hwanwoong tenía una sonrisa en su rostro con solo la presencia del más alto por lo que el otro chico se sentía de la misma manera.

—Gracias, no por mi si no por la chica creo que fuiste muy lindo, ya sabes casi nadie se atreve a hacer esas cosas por personas ajenas a las que ya conocen y solo evitan los problemas. Pero realmente te admire en ese momento– El más bajo sonreía como antes nunca lo había hecho por algo absurdo, tal vez era la segunda vez; la primera había sido cuando recibió aquel beso de los labios de YoungJo.

— ¿No me agradecerás?, podrías repetir aquel momento en el baño. Puedes posar tus labios aquí– su dedo índice fue justo al medio de sus labios los cuales ya tenían un pico formado. Su mirada tan penetrante, era tan tierno y tan sensual al mismo tiempo que hacía que Yeo sintiera un escalofrió en todo su cuerpo.

Negó rápidamente sintiendo como el rubor subía hasta sus mejillas dejando un lindo color en estas. Se apresuró a beber agua para bajar esa sensación de hormigueo que había provocado Kim en su pequeño cuerpo.

—Lárgate, trate de ser bueno pero tu comienzas con tus cosas. –Sus labios estaban con un rojo oscuro no tanto, lo suficiente para hacer notar que estos estaban húmedos por el agua, tal vez. La sonrisa de YoungJo hizo que Yeo soltara una risa burlona, ¿esperaba que son una simple sonrisa podía hacer que Yeo se retractara y así no poder echarlo?, podía ser. Pero ninguno se conocía tan bien, aparte de pequeñas charlas con comentarios de coqueteo barato por parte de YoungJo y aquel beso, ambos no tendrían ninguna cercanía. Pero basto para que Hwan le preguntara al chico que helado quería: Fresa, chocolate o limón, para terminar aceptando el de Limón.



Los hombros de Gunmin estaban un poco curveados hacia adelante. Keonhee tenía su mirada en las manos nerviosas que Lee tenia, estaban tan inquietas que juraría que podía escribir 10 planos de faltas de ortografía sin cansarse; perfecto. Podía hacerle su tarea inexistente. 

Podía soltar una frase, un chiste, o solo una palabra pero le costaba mucho trabajo. Dongju había susurrado cerca de su oído que sería mejor que él y GunMin hablarán solos y arreglaran los que pudo haber ocacionado conflicto entre ellos. Keonhee no había querido soltar la mano de Dongju pero basto con que este le diera un beso en la mejilla antes de salir casi volando de ahí.

Geonhak estaba con Dongju, claro tenían su distancia pero podían sentirse acompañados. GunMin no quería que Kim se fuera y lo dejara solo, no quería llorar solo de camino a casa. Sabía que aunque Keonhee fuera los más lindo, podía hundir sus sentimientos tan fácil que tenía miedo con solo mirarlo, moría  ver cómo sus pupilas se dilatan con la luz artificial o tan solo con la luz del sol pero ahora ya no podía ver a ese chico hacer berrinches con ojos de "amor platónico" solo podía acostumbrarse a verlo como amigo.

—Me gusta alguien más.— Se apresuro a decir el más pálido con una sonrisa vaga en sus labios. El único pensamiento que se le vino a la mente fue la sonrisa de Geonhak aquel día en la cafetería, cuando Youngjo parecía contarle varias cosas que hacían que sus ojos se arrugaran y se hicieran más pequeños. Ladeó su cabeza al recordar que su vista de desvió al ver a Keonhee. — Ya sabes, una linda chica. Muy tierna, muy femenina...

Ni su propia madre que eran tan lejana a él, se la creería. Pero era una buena excusa según Keonhee para poder hacer las pases con Lee.

— Menos mal es así. GunMin gracias por todo lo que hiciste por mí, y lo siento por no saber valorarlo. Pero estoy enamorado de alguien más

— Estoy bien. Deja de verme con lástima— sonrió ampliamente dejando un leve golpe en los brazos delgados del alto.— Tu novio te está esperando a fuera. ¿No?

— Vamos—. Tomaron sus cosas y comenzaron a caminar hasta la entrada, al parecer había bastante aire, y parecía que había bajado la temperatura. El cuerpo de Keonhee se inclinó un poco al chico con más edad— Se que no hay una chica. Tal vez es un chico. Y no te has dado cuenta.

Dongju se apresuro a correr a los brazos del más alto para poder abrazarlo y así mantener el calor corporal. Y terminaron dejando solos a los chicos.

Geonhak parecía tener un poco más de calor que GunMin así que trato de imitar esa escena de televisión donde el protagonista le daba su chaqueta a la dama en apuros para evitar que se enfermara. Pero de algo tenía que darse cuenta; GunMin no era un simple chico en apuros, se negó completamente a aceptarla. No fue hasta que una corriente de aire hizo que sus bellos se erizarán y terminará aceptando la chaqueta del más robusto.

Su aroma estaba tan impregnada en la prenda. Su aroma era tan dulce y fuerte; como él.

Barcos de Papel [LEOHO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora