Capitulo Veintiuno

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Un escalofrió recorría su cuerpo cada que revivía aquel momento.

Varios gritos a su alrededor le hicieron despertar bastante confundido por no saber dónde se encontraba. No levantó la cabeza por el intenso dolor que sentía, pero se concentró en los sonidos y voces hasta que una le pareció una más que familiar.

Era el mejor amigo de su padre, eso era bueno. ¿Habían llegado a salvarlos? Estuvo a punto de hablar cuando escuchó a la persona que lo sostenía hablar.

—Líder de secta, ¿está seguro que él también?

¿Él también?

La horrible verdad le cayó de golpe, sin dejarle responder a nada de lo que el hombre frente a él hablaba.

—Lo siento ZiZhen, pero entiendes que esto es por el bien de todos, ¿verdad?—sintió unas palmadas en el hombro y de inmediato fue liberado por el enmascarado que lo sostenía, dejándolo solo con el líder.

—Incluso si eres su hijo, tengo que equilibrar la balanza o todos estaremos perdidos. —y entonces el agarre se soltó liberándolo al vacío.

La sensación de estar cayendo, y aun así querer aferrarse a lo único que puedes confiar fue desagradable para él.

Si había algo peor que la desesperación de caer a una muerte segura, era que hubiera alguien ahí en quien tuvieras confianza y que no hiciera nada por detenerlo.

OuYang ZiZhen había sentido verdadero miedo y dolor cuando Wei WuXian le confirmó lo que ya sabía. Por eso había querido hablar con él.

Por eso Wei WuXian, le pregunto si podría asegurarlo frente a todos en Lanling Jin y él había dudado. Porque a pesar de las evidencias, no podía evitar sentirse como si fuera un error, pero no lo era.

Tan solo no estaba dispuesto a aceptar la realidad de que una persona tan cercana a su familia pudiera hacer semejante acto.

Fueron las palmadas en su espalda lo que lo hicieron despertar de su ensoñación. Volteó a Wei WuXian quien con una sonrisa aunque apagada, parecía muy sincera.

—Buen trabajo ZiZhen. —Lo felicitó el joven maestro—En serio te estoy muy agradecido.

—Eres mi héroe, amigo. —le siguió Lan JingYi sentándose junto a él y pasando un brazo por encima.

Así se acercaron muchos de los jóvenes a agradecerle por haber apoyado en hacer justicia. E incluso varias de las chicas del grupo fueron con ellos y le dieron un beso como premio, sus amigos no pudieron evitar burlarse de él.

OuYang ZiZhen sentía que debía sentirse orgulloso, y probablemente así se sentía, pero tenía una leve molestia que no le permitía del todo regocijarse por ser en ese momento el centro de atención.

Wei WuXian que se sentía bastante a gusto con el grupo de niños, dejando a los adultos discutir entre ellos tuvo que dejarlos para atender a los mayores. Aun debía disculparse por haber raptado a los muchachos a una Cacería clandestina y aparte muchos querían agradecerle personalmente por haber protegido a sus pequeños.

Jin Ling llamó a todos a comer dentro, incluso a la bocona. Debía ganar puntos con Lan SiZhui y él quería que la tratara bien. Al momento de retirarse Lan LiXue se dio cuenta que uno de los que no quisieron asistir fue su amigo.

Bastante desidiosa, se quedó con él para acompañarlo. — ¿hay algo que no esté bien?

—no es que haya algo mal, sino que... pese a todas las pruebas y a que el señor incluso lo admitió, aun no puedo creérmelo.

WangXian - La Melodía Final de ChenqingDonde viven las historias. Descúbrelo ahora