POV Mew
Siempre le había gustado ser optimista, era quien solía animar a los demás a que vieran el mejor lado de la situación y que no se desanimaran, pero no sabía si ese optimismo se podía aplicar en su caso. No sabía si en algún momento despertaría y todo lo vivido habría resultado ser solo producto de su subconsciente y no de la realidad.
Se sentía afortunado como ninguna otra persona, realmente no sabía si merecía tanta felicidad, porque era casi el único sentimiento que lo invadía de manera inevitable, casi comparado con la felicidad que sentía cuando aún era niño y su cumpleaños se acercaba, sabiendo que recibiría regalos y sus amigos llegarían a su casa para celebrar junto a él, solo que ahora el sentimiento era más maduro. N'Gulf no podía ser comparado con un regalo material o una celebración, él iba más allá de cualquier otra cosa que hubiera experimentado a lo largo de su vida.
Saber que lo tenía tan cerca lograba que su corazón latiera de manera desbocada, pero otra vez el sentimiento no se podía comparar a cuando lo tenía entre sus brazos, tan a su merced, dispuesto a todo, dispuesto a llegar hasta el final en lo que fuera que hicieran. Lo deseaba con desesperación, tanto como se podía desear lo prohibido. Lo quería de todas las maneras posibles, pero quería que todo se diera en un momento adecuado para que ambos recordaran el primer encuentro real como algo único.
Quizá estaba pecando de sobreprotector o de ser demasiado detallista con alguien que sabía que no deseaba esas cosas, pero todo aquello no lo hacía únicamente por N'Gulf, sino también era por él mismo, porque era consciente de lo duro y largo que había sido el camino hasta llegar a donde se encontraban ahora, tan tranquilos y sin conflictos que los separasen, era por eso que tenía la necesitad de ir con cuidado, de hacer todo de manera correcta y sin apuros, porque no quería que todo terminara siendo algo pasajero, algo efímero, que al final solo le debería un vacío más grande del que ya había sentido. Sabía que si las cosas no resultaban, el dolor sería irreversible.
Quería esforzarse aún más por ambos, para que nunca sintieran ninguna carencia. Sabía que N'Gulf era alguien que no demostraba lo que sentía, era por eso que se complementaban, porque él sí era alguien que no guardaba sus emociones ante los demás. Ambos sabían equilibrarse de una manera que pocos comprendían.
Aún podía recordar con claridad aquel mediodía en el que habían despertado juntos. Ambos habían llegado agotados de esa pequeña reunión que se había salido de control para los dos. La felicidad aún lo invadía con la misma fuerza con la que lo hizo esa noche, cuando se habían besado y habían dejado que sus cuerpos hablaran por ambos, llegando casi al éxtasis, pero tristemente no habían podido terminar lo que habían comenzado. Esa vez, luego de haber sido interrumpidos, las ganas habían menguado como si hubiera recibido una gran dosis de cubos de hielo directo en la ropa interior. Estaba resignado porque no todo podía ser perfecto, pero había podido sentir la frustración en N'Gulf.
Las cosas se habían encendido una vez más al estar frente a frente, tan cerca como se podía dentro del espacio que había en aquella cama que habían decidido compartir para descansar. Sus cuerpos se rozaban, logrando incrementar el calor en el ambiente. Ambos tenían un asunto pendiente que no habían podido concluir y el momento parecía el indicando. Se encontraban a solas, sin la posiblidad de ser interrumpidos una vez más, sin el miedo de poder ser descubiertos o escuchados, pero sabía que no era así como quería hacerlo, no cuando aún estaban agotados y solo guiados por las ganas de poder terminar lo que no habían podido dentro de ese baño.
Resistirse a la tentación de seguir y no poder corresponder a su deseo había resultado una labor más compleja de lo que alguna vez hubiera imaginado, y es que en muy pocas horas se había vuelto adicto a él, a sus besos, a su cuerpo y a increíble manera de decirle tantas cosas sin pronunciar ninguna palabra, porque su piel hablaba por él, vibrando bajo el toque de sus manos y al contacto de sus labios.
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Cansado
FanfictionLa situación ya no daba para más y él lo sabía. Por fin, el cansancio había logrado que se rindiera.
