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CHANNIE

Al besarlo pudo volver a sentir el mismo sabor de su primer beso, era tan dulce y cálido que sentia que podía quedarse justo así para siempre. Los labios rosas de Felix eran su lugar favorito para estar. Sentir sus pequeñas manos frías sobre su rostro era inexplicablemente grato para él.

Abrió sus ojos un momento para encontrarse con los de Felix que también estaban abiertos y lo observan con amor, sintió un poco de vergüenza y tuvo que separarse de sus labios para sonreírle. Sus mejillas enrojecieron al instante, al notarlo Felix cambio su mirada a una más seria y lo volvió a acercar, esta vez con más fuerza volviendolo a besar.

Chan quedó asombrado, sin aliento
¿A dónde se había esfumado su dulce chico con pecas? ¿Éste era el mismo Felix que horneaba galletas y brownies? Era cierto que nunca había sido así con él, pero no se quejaba en lo absoluto, su corazón había comenzado a palpitar mil veces más rápido que nunca.

Felix jugaba a conseguir algo inexistente dentro de su boca, comenzó a sentirse avergonzado nuevamente. Changbin fue a su rescate por obra del destino, tocando la puerta.

—¿Están ahí dentro verdad? Necesito ocupar el baño, podrían irse a su habitación ¿No creen?.

Felix lo dejó y le sonrió maliciosamente, esa fue la gota que rebasó el vaso, Chan bajó la mirada y su rostro comenzó a tornarse aún más rojo que antes. Las orejas le quemaban, debía lavarse la cara antes de salir.

Felix salió primero, dejándolo solo y con vergüenza esperando la mirada de un Changbin que sólo quería entrar al baño de una vez por todas, él solo lo ignoró y entró como si nada.
Ahora que haría con la imagen de Felix mirándolo de esa manera, con solo recordarlo le daban escalofríos por todo el cuerpo.

Jisung estaba listo para irse, solo esperaba a que Changbin saliera del baño para ir juntos a casa. Chan intentó por primera vez mantenerse alejado de Felix, se ganó cerca de Han intentando no hacer contacto visual. De un momento a otro el rubio se despidió de Jisung y se fue a su habitación.

—¿Que ocurrió?—Dijo Jisung, su intuición era buena.

—No pasó nada—Dijo Chan casi seguro.

LIX

No supo exactamente que fue lo que pasó en ese baño, se suponía que estaba triste y luego las palabras de Chan lograron que un lado que nunca había visto de si mismo comenzara a apoderarse de él, con tan solo verlo sintió el impulso de besarlo, sus ojos estaban cegados por Chan. Era inevitable no estar completamente enamorado de ese ser.

Salió del trance tras la interrupción de Changbin.

Estando fuera del baño era muy obvio que Chan lo estaba esquivando, Jisung lo notó enseguida e intentó encontrar respuestas en la mirada de Chan pero éste tenía los ojos clavados al suelo.

Decidió irse a su habitación, su presencia incomodaba a Chan y no quería eso. Había sido prácticamente rechazado por él.

¿Cómo debía sentirse ahora? Más bien, ¿Qué se supone que debía hacer? Changbin entró a su habitación y se sentó a su lado, tenía algo que decirle.

—Ve con calma—Le dijo tocándole el hombro en un gesto amable—Lo asustarás.. sólo, quierelo y comprendelo y todo irá bien—Dijo Changbin poniéndose de pie y saliendo del lugar.

Felix solo lo observó marcharse, quedando sumergido en sus palabras, admiraba lo astuto que podía ser Changbin, con tan solo un par de frases podia describir muy bien lo que estaba sucediendo. Tenía razón, esto era nuevo para ambos y era normal tener miedo.

No estaba molesto ni triste, solo desilusionado consigo mismo por no darle su tiempo y espacio. Le marcó a Changbin y respondió de inmediato, le preguntó acerca de cómo supo lo que había pasado, tenía curiosidad.

—Vi la cara de Chan, lo conozco bastante bien y pude ver que estaba avergonzado, lo he visto varias veces así, él intenta ocultar su miedo y hacer como si todo estuviera bien, debes cuidarlo, él es una persona que suele preocuparse demasiado por todo. No le des más motivos.

—Lo siento mucho—Respondió con voz triste, las palabras de Changbin le dolían, no tenía intenciones de hacerle daño a Chan.

—Tranquilo, te lo digo porque los quiero a ambos y quiero que estén bien, si tengo la oportunidad de ayudar lo haré—Terminó Changbin siendo la persona más amable y sincera del planeta, Felix le agradeció y colgó la llamada.

Con todos esos pensamientos en su mente salió de la habitación para ayudar a Chan, había olvidado que tenía que limpiar después de la cena. Chan se encontraba en la cocina lavando los platos.

—No te preocupes yo termino de limpiar, ve a descansar—Dijo Chan muy amable al darse cuenta de su presencia, girandose y sonriendole con los ojos.

Su corazón se derretía, fue hacia él y le dio un abrazó desde atrás. A lo que Chan soltó una risita tierna y siguió lavando, Felix se quedó abrazandolo en silencio al ver que a él no le molestaba.

Cuando Chan terminó se giró y le regaló una sonrisa, Felix se la respondió y volvió a abrazarlo. Le había dolido estar alejado de él aunque haya sido por poco tiempo. Pensar que él lo había evitado por sentirse incómodo, era muy doloroso.

—Disculpame porfavor.

CHANNIE

Acontecimientos como éste debía evitar que volvieran a pasar, si quería estar bien con Felix debía serle sincero, gran parte del problema fue por no haberle sido franco desde el comienzo. Gracias a los concejos que le dió Changbin antes de irse, lo hicieron reflexionar sobre lo sucedido.

No quería volver a verlo triste, últimamente su relación se basaba en disculpas y malos entendidos. Lo amaba y le había costado darse cuenta de ello y no estaba dispuesto a perderlo, adoraba todo de ese niño, le llenaba los días de luz y cariño, lo quería cuidar para siempre.

—Prometo esforzarme para que todo vaya bien... lo único que quiero es verte feliz—Le dijo Chan tomándolo de sus pequeñas y blancas manos.

Felix era sus ojos, no quería pasar más tiempo alejado de él, se reprochaba por ser tan temeroso y no haber afrontado la situación como debía. Luego se fueron a la cama, uno de los momentos preferidos de Chan porque podía admirar a detalle cada facción del chico. Cada noche se concentraba en una parte en especial, se recostaron y mientras Felix miraba su teléfono, comenzó a fijarse en su pequeña nariz.

La adoraba, además de que llevaba sus hermosas pecas al rededor, era una pequeña y bonita nariz brillante. Era impresionante la manera de enamorarse cada vez más de él, todo lo que conocía acerca del chico le fascinaba, cada día era algo nuevo que aprender y él quería saberlo todo.








MY OTHER ME | chanlix Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora