CHANLIX
El apoyo de Chan lo había hecho olvidar su mayor miedo, ambos viajaron a Australia donde sus vidas se verían envueltas en situaciones de las que requerían su mayor madurez.
Chan estaba feliz de poder ver a su familia, los extrañaba tanto que no dejó de pensar en ello en todo el viaje a casa, dejó que su compañero fuera a la suya y se separaron prometiendo juntarse más tarde, con una sonrisa en sus rostros se dieron adiós.
Felix se marchó con la ilusión de ver pronto a su pequeño hermanito, de ver lo mucho que había crecido sin él a su lado, abrazaria a mamá lo suficientemente fuerte para olvidar todos los momentos en los que la extrañó estando lejos de ella.
Su madre al verlo no pudo contener sus lágrimas provocando que el corazón de Felix se rompiera también, pero al ver a su hermanito lloró aún más. Éste corrió hacia él dándole un gran abrazo con sus pequeños bracitos.
Por otro lado, la familia de Chan al verlo llegar a casa lo recibieron con una gran sonrisa y comida por doquier, nuestro niño de ojos achinados no paraba de reír y de abrazar a su madre. Había esperado tanto tiempo para poder ver su rostro que no quería soltarla.
Ambos se quedaron conversando con sus familias, cuando fue la hora de encontrarse Chan se alegró y llamó su rubio por teléfono.
—Hola! ¿Felix?
—Channie, ¿Ya es hora verdad?
Estaba por llamarte porque creo que no podré juntarme contigo hoy. Mamá quiere que me quede con ella y tiene muchas cosas que contarme aún.
—Está bien, no hay problema, espero que pases una linda tarde~
—Gracias Chan~ hablamos mañana, te amo~—Dijo Felix colgando la llamada, dejando a Chan triste.
—Te extraño..—Le musito a la nada, sintiendo un vacío en su corazón.
Intentó darse ánimos, era obvio que él querría quedarse en con su madre luego de estar tanto tiempo lejos de ella. Lo había visto llorar tantas veces recordandola, que con solo pensar en la sonrisa que debía tener ahora su niño, lo tranquilizaba.
De todos modos lo único que quería era la felicidad del chico y pronto se volverían a ver.
La mañana siguiente Chan se levantó con muchos ánimos, su madre le había preparado su desayuno favorito, había extrañado tanto el sabor de su comida que la disfrutó hasta el último bocado.
No sabía si Felix estaría despierto a esa hora así que decidió no hablarle aún, y estuvo en lo correcto. Felix se encontraba durmiendo plácidamente, cosa que seguiría haciendo durante un par de hora más.
Su madre siempre lo había dejado dormir mucho y esta vez no sería la excepción, las preocupaciones que tenía en Corea no le habían permitido descansar como era debido, así que durmió hasta el medio día como un pequeño bebé, olvidándose por completo de Chan, que esperaba aunque sea un mensaje de él.
Mientras Felix descansaba, Chan no podía estar tranquilo con la preocupación del porqué el rubio no se ponía en contacto con él, las horas pasaban y su corazón se entristecia al ver que no respondía sus mensajes y pensando en que se estaba olvidando de él. Por suerte a eso de las dos de la tarde entra una llamada de Felix a su teléfono, con toda la ilusión contestó al fin, para volver a escuchar su voz favorita.
El chico lo citó a un restaurante que por suerte él también conocía, Chan llegó de inmediato pero Felix tardó un poco en llegar haciendo que se impacientara, pero al ver su cabellera llegar su ánimo cambió repentinamente a uno más feliz. Los ojos de Felix se veían hinchados y su cara pálida, cosa que lo hizo preocuparse al instante, el chico lo miró y le regaló una pequeña sonrisa.
—¿Todo está bien?—Preguntó Chan cuando el chico se sentó.
—Si, dormí mucho y me levanté tarde hoy.. mi cara se hinchó demasiado—Dijo Felix tapando su rostro con sus pequeñas manos.
Aquello logró calmar la ansiedad de Chan que lo miraba ahora con una sonrisa, hablaron acerca de sus conversaciones con sus familias. Felix se oía verdaderamente feliz y agradecido, esto llenaba su corazón. Chan invitó al chico a su casa, quería que sus padres lo conocieran, sentia una impaciencia de saber cuál sería su reacción cuando lo vieran.
Por suerte Felix aceptó muy animado, ya que también sentía curiosidad de si sus padres serían igual de cariñosos que él o si serían completamente opuestos.
De camino a su casa se abrazaron y admiraban las casas, Felix miraba con brillitos en sus ojos los árboles arriba de ellos, extrañaba tanto Australia. Chan se sentía feliz de poder caminar junto a él por esas calles que solía recorrer sólo.
—Espera—Dijo Felix frenando de golpe quedando atrás. ¿Crees que debamos contarles de lo nuestro?
Chan se giró absorto en aquella pregunta, no lo había pensado.
—Tú, ¿No quieres?—Dijo Chan dispuesto a todo.
—Me preocupa, pero sé que en algún momento tendremos que hacerlo y si se los escondemos, será más difícil.
—Tienes razón, además estoy seguro de que al final todo estará bien. No te preocupes—Dijo Chan, seguro de que sus padres lo aceptarían de todos modos, Felix era una persona demasiado amable y de apariencia angelical, que de seguro sus padres lo amarian apenas lo conocieran.
Siguieron su rumbo, nerviosos pero esperanzados. Chan abrazaba al chico tratando de calmar sus ansias pero era inevitable sentir su corazón a mil.
Felix lo miraba con miedo cuando estuvieron frente a la casa, así que tomó de su mano y le dió una sonrisa amable para luego entrar.
La familia de Chan se encontraba en medio de una partida de juegos de mesa, el ambiente era muy gracioso y ruidoso, Felix se calmó al verlos tan animados y felices, pudo ver que ellos tenían la misma sonrisa de Chan. Y éste se sentía avergonzado y se reía al ver el desastre que había en el lugar.
Los padres al ver la presencia del chico rubio pararon el juego y lo saludaron cordialmente y lo felicitaron por tener tan hermosas pecas en su rostro. Felix ante su halago sintió más seguridad estando con ellos, todos eran muy amables y atentos al igual que Chan.
Chan lo miraba orgulloso, sin importar lo que fueran a decir sus padres, él sabía que su elección había sido buena, que Felix era una buen chico y que merecía al igual que él, ser feliz.
El miedo reinaba en sus corazones, pronto deberían contarles todo ya que se hacia tarde y Felix debía volver a casa. Chan se armó de valor y soltó todo
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MY OTHER ME | chanlix
Fanfiction"Mi otro yo" [TERMINADA] ▪︎ Vivir sólo por tanto tiempo lo había convertido en una persona muy fría y distante del resto, hasta que un día lo conoció a él. ▪︎ ↠Cнᴀɴʟιx ♡ ↠Historia genuina 100% de mi propiedad. ↠Episodios cortos. ↠Estado: Terminado...
