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LIX

Despertar con el aroma de Chan era especialmente una de las cosas que se habían vuelto de sus favoritas desde que dormía con él. Se levantó sin despertarlo para ir a preparar el desayuno para los chicos, pero Changbin ya estaba despierto, se encontraba en la cocina, comiendo algo a escondidas. Ambos se dedicaron a cocinar el desayuno, luego se despertó Minho el cual también ayudó con la preparación, mientras Han y Chan dormían como verdaderos osos invernando.

Cuando el desayuno estuvo listo Felix fue a despertar a su niño, estaba durmiendo tan plácidamente que le daba pena tener que despertarlo, los ojitos hinchados de Chan se abrieron y le sonrió dulcemente.

—Buenos días mi sol—Dijo Chan tratando de despertar bien.

Felix era el más feliz viendo su cara de recién despierto junto con oír su voz ronca diciéndole que era su sol.

*Debería grabarlo algún día*

—Vamos, el desayuno ya está listo—Dijo ayudándolo a levantarse de la cama, alcanzandole una camisa.

Chan volviendo completamente en si tomó de las mejillas de Felix dándole un pequeño beso para luego dirigirse al baño a lavarse la cara.

*Este chico quiere matarme*

—Estoy seguro—Musitó Felix.

Su corazón sufría con esas pequeñas acciones, era increíble lo que podía causarle en cosa de segundos. Estando en la mesa todos juntos, veía el rostro de Jisung el cual se veía muy cansado, Changbin se le acercó y le susurró al oído:

—Se fue a dormir muy tarde anoche, creo que se quedó con Minho conversando, escuché varias veces su risa. Por eso su cara de muerte, no te asustes, no es un zombie.

Felix lo miró intentando ocultar su emoción, Jisung de seguro quizo hacerle compañía, él era un buen chico.

CHAN

Los chicos desayunaron y se fueron a sus casas, no tenía nada planeado para hoy así que decidió preguntarle a Felix. Lo miró y el chico solo limpiaba y ordenaba el lugar, estaría inmerso en sus pensamientos?

—¿Que dices, nos quedamos en casa o prefieres ir a caminar?

Felix al parecer no lo escuchó, caminó hacia él.

—¡Hey!—Dijo parándose cerca de él provocándo que se asustara—¿Estás bien?—Esta vez se preocupó.

—Estoy bien, ¿Que pasó?

—Te preguntaba qué querías hacer hoy pero no respondiste—Dijo Chan observándolo detenidamente, Felix le respondió que quería quedarse en casa.

A lo que Chan lo tomó colocándolo sobre su hombro y llevándolo a la habitación.

—Okey, hoy nos quedaremos—Dijo dejando caer al chico sobre la cama, procurando que no se golpeara la cabeza.

—Chan.. estaba pensando en que pronto será año nuevo y se acercan las vacaciones. Quisiera viajar a Australia.. ¿Tu quieres ir conmigo?—La pregunta le cayó por sorpresa, esto significaba que tal vez tendría la oportunidad de conocer a la familia de Felix.

En su corazón existía el miedo del posible rechazo que podría sufrir de su parte, pero por otro lado sentía la emoción de poner viajar juntos a su país he ir a ver a su familia también. Los extrañaba mucho y quería presentarles a Felix, de seguro lo amarian tanto como él lo hace.

—Wow... eso sería realmente genial, pero dime, ¿Porque tienes esa cara?—El rostro de Felix se veía preocupado y triste a la vez.

—Sólo sentí un poco de miedo, Chan.. para mí, mi madre es lo más importante en mi vida y me sentiría realmente triste si ella no ve con buenos ojos lo nuestro—Dijo Felix entristecido dejando rodar por sus mejillas, lagrimas tibias de dolor.

Era cierto que sería estresante pensar en aquello, pero aún tenían tiempo suficiente para pensarlo juntos y en calma, Chan tenia la esperanza de que todo saldría bien a su debido tiempo.
No quería verlo llorar, si seguía así él tambien se pondría triste así que decidió cambiar el tema para el bien común.

—Tranquilo, todo saldrá bien—Dijo Chan tomando de sus manos—No nos apresuremos en esos temas, pronto lo pensaremos ¿Si?

Felix lo miró esperanzado y aliviado de tenerlo cerca.

▪︎

Chan le propuso salir al mercado, ya que debían comprar comida para celebrar el año nuevo. Si bien, era cierto que los chicos no estarían en casa ese día porque la pasarían con sus familias, no tenían nada en su despensa para preparar algo simple. Así que se enlistaron y se aventuraron a las compras, cosa que a Chan no le gustaba para nada.

Felix era el encargado de ver lo que les hacía falta, en especial para sus recetas dulces, Chan sólo lo miraba confiando en su criterio aunque de pronto solo veía harina y barras de chocolate en el carrito de las compras.

*Bueno, si Felix las metió ahí será por una buena razón*

Felix era un verdadero bebé, corría por los pasillos subiéndose al carrito y Chan lo cuidaba desde lejos. Amaba su felicidad tan infantil, ese chico era la definición de frágil, su corazón era propenso a los sentimientos fuertes y repentinos. De la nada se sumergía en pensamientos tristes y lloraba en sus brazos y luego era el niño más feliz comprando chocolates y chispitas de colores brillantes.

—¿Para qué quieres las chispitas?

Felix lo miró molesto frente a su pregunta tan obvia y no dijo ninguna palabra.

—Está bien, no te enojes—Dijo Chan dando un paso hacia atrás, riéndose de su expresión tan sería.

Estar con él era un caos, un pequeño y dulce caos que le llenaba el corazón. Regresaron a casa cargados de bolsas, las cuales se separaban en los alimentos y útiles de aseo, y los ingredientes para las recetas del señor Felix Youngbokie. Gracias a los brazos de Chan llegaron sanos y salvos a casa.

—Wow, creo que con todo ese peso no necesito ejercitarme hoy..—Dijo Chan reponiendose rápidamente.

—No me digas—Soltó Felix con el poco aire que le quedaba en los pulmones, subir las escaleras con todas esas bolsas lo habían dejado sin aliento.

Sus pequeños brazos sentían el trabajo y esfuerzo realizados. Chan regresó con una botella de agua y se la entregó a su pobre chico.

—Desde hoy entrenarás conmigo.

—¿Acaso quieres matarme?

*Está completamente loco*






MY OTHER ME | chanlix Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora