Prólogo

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Caminaba entre los cuerpos sudorosos que se amontonaban en la pista de baile, sus lentes brillaban con las luces parpadeantes, su cabello cambiaba de tono de color con cada paso que daba, muchas manos pasaron por su cuerpo y sólo guiñaba el ojo de manera coqueta ante esas personas o enviaba un beso volador. Su mano muy escondida en su chaqueta negra de cuero con detalles de piedras preciosas y diseños de plumas rosas en esta sin que nadie supiese que bajo ella sostenía su bonita pistola de un color rosa metálico hecha por su tía, la única con ese diseño en el mundo.

Su vista estaba puesta en la muchacha arriba en el escenario quien bailaba al compás de la estallante música con todos animándole. Muchos billetes, silbidos y de más de podían presenciar una vez te acercabas al escenario, pero nadie se atrevía a subirse como lo hacen con otras personas. Al llegar cerca del escenario, las miradas se conectaron y la muchacha fue quien sugirió subiese cuando le indicó con el dedo a lo que obedeció sin rechistar. Dejó en paz su pistola y subió fácilmente al escenario al ya tener una clara experiencia en saltar ese tipo de alturas.

—Que empiece el show -le sonrió aquella muchacha mirándole con ojos de deseo para empezar a bailarle encima.

No se quedó atrás y siguió los movimientos que ella hacía ganando silbidos y gritos del público que parecía prestar atención al escenario. Pronto con un leve asentimiento disimulado de esa chica, no perdió tiempo y la tomó de la cintura acercándola para empezar un baile sensual entre ellos con el ritmo de la música.

Los aplausos y gritos de los hombres hormonales y mujeres necesitadas resonaron al ver aquel espectáculo, pero un grito de una mujer al darse cuenta de la pistola rosa que ya estaba sacando detrás de su espalda hizo que todos prestasen atención y la música se detuviera cuando los disparos al techo se escucharon.

Sostenía a la muchacha muy fuerte con su brazo en el cuello de esta mientras ella por miedo a que algo le pasara se mantuvo quieta escuchando una risa traviesa.

—Ponme el micrófono querida -susurró en su oído provocando que se estremeciera de temor.

Con manos temblorosas acercó el micrófono y cuando sintió que apretó fuerte en su cuello temió por hacer algo que podría costarle la vida.

—¿Me escuchan? —habló por el aparato y sonrió de completa satisfacción al escuchar su voz— tranquilos, nadie va a morir, creo, sólo quiero que me digan donde esta el imbécil de Ahn Ko, el dueño, el papito de esta hermosura —dio un beso en la cabellera de la chica— y si seguridad intenta disparar —mencionó viendo a los guardias con sus pistolas arriba— díganle bye bye a su reina.

El silencio abundó en el lugar, la personas estaban aterradas ante el espectáculo que estaban montando y temían por sus vidas si una palabra errónea salía de sus bocas.

—¿Nadie? Muy bien —lanzó a la chica al suelo y disparó sin dudar provocando gritos de horror a aquellos que presenciaron la muerte de la hija del mafioso.

Con una pirueta hacia el frente, evadió los disparos que comenzaron a resonar por el lugar en el que ahora solo se escuchaban gritos de terror. Para cubrirse tomó de rehenes a varias personas para poder matar a los guardias que le atacaban. Tirando los cuerpos a un lado, caminó hasta el pasillo directo a la puerta dorada donde hacía obvio el que sea la oficina del hombre al que buscaba. Sin una pizca de temor disparó sin dificultad a aquellos tres guardias que vigilaban la puerta para reír bajo y abrir esa puerta.

—Oh lamento interrumpirlos —rio viendo al hombre con una mujer encima quien gritó horrorizada al ver como su ropa estaba manchada de sangre y la pistola apuntando justo a ella.

—No puede ser...

—Querida, ¿podrías quitarte del camino?, este viejo asqueroso es mi objetivo.

La mujer se alejó sin dudarlo para dejar que le dispararan. La primer bala cayó en su pecho provocando que su cuerpo se tirase hacia atrás y cayese de la silla.

—Sucio hijo de perra —gruñó de coraje y dolor mezclados.

Se acercó al hombre que ahora estaba tirado en el suelo con una sonrisa de completa diversión. Puso su pie sobre su pecho aplastando fuerte en este para escuchar las quejas del hombre.

—El único sucio hijo de perra aquí eres tú —rió— me debes Ko, me debes unos miles y miles de dólares, pero te lo perdonaba porque tu princesita estaba buenísima y me venía a rogar que no le hiciera nada a su papito mientras se ofrecía —se mordió el labio—, pero ya me aburrí de ella y ¿sabes que? Pronto la vas a ver —rió para darle dos disparos más.

Se levantó con un semblante serio caminando a la caja fuerte para lanzarla de su lugar provocando que se abriese.

—Mmm señor Ko, tenía la peor calidad en cajas fuertes —rió.

—Tu... s-sucio...

—Tranquilo, nada de lo que dije era verdad, tú princesita y yo somos buenos amigos, me contó que su padre, el que curiosamente me debe un billón de dólares, comenzó a venderla a tipos extraños y aunque ella te pidió que no lo hicieras —chasqueó la lengua mientras jugaba con su arma— aun así le metiste golpes en su bonito rostro —suspiró negando— me dan asco los tipos como tú consumidos por el poder y como escuchas —señaló la puerta riendo por los gritos— aunque te salven de los tres balazos, tu negocio mediocre e ilegal se irá a la mierda y tu princesa se va a ir lejos, así que te haré un favor y... ¡pum! —dijo para darle un último disparo justo en el centro de su cabeza.

Sonrió con satisfacción al ver el cuerpo inmóvil en el suelo. Escuchó la puerta abrirse y unos pasos acercarse a lo que se giró con el arma arriba y alerta listo para disparar, pero se tranquilizó al ver a la princesita con la que bailó.

—¿De verdad esta muerto? —murmuró con lágrimas en sus ojos.

—Muy muertito, solo por tu libertad Linda.

—Santo cielo, ¡gracias Kitty! —sollozó la muchacha lanzándose a sus brazos quien le recibió con gusto abrazándola con cariño.

—Toma el dinero y huye ya, la policía no tardará en venir.

—Te debo mi vida, gracias Kitty...

—Preciosa, dime Jimin —guiñó su ojo— ahora a salir de aquí.

Ambos muchachos salieron corriendo de la escena del crimen y a Jimin no le importaba que sus huellas estuviesen en ella, jamás le importó. Era un as del escape, un maestro en el combate y uso de armas de fuego y un dominante de la seducción. Si le atrapaban que más daba, había escapado de los policías más de treinta veces y de la prisión unas diez, iba por la vida burlando a todos los que le querían matar y encarcelar, vivía por el y sólo el, así que le daba igual, el era Park Jimin o mejor conocido como Kitty y nadie jamás le iba a detener.

 Si le atrapaban que más daba, había escapado de los policías más de treinta veces y de la prisión unas diez, iba por la vida burlando a todos los que le querían matar y encarcelar, vivía por el y sólo el, así que le daba igual, el era Park Jimin ...

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Oigan es que yo siempre veo historias de Kitty Gang Jimin y Agust D y wow son joyitas, y me quede pensando, okay pero, ¿Kitty gang Jimin y Hobi? I don't think I've seen one before 👀 y si conocen alguna DÍGANME POR FAVOR, ¡¡NECESITO!!

Bueno aquí está el prólogo ☺️

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N ❤️

CRIMINAL | jihope Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora