—Despegaremos en unos minutos —anunció Seonghwa hacia los tres chicos.
Con el cinturón puesto, esperaron a que Seonghwa pusiese en marcha el jet. Jimin miraba la ventana, Yeonjun movía la pierna ansiosa mientras que Van procuraba tranquilizarse con ejercicios de respiración.
Una hora después de haber dejado a Hoseok, Van, Seonghwa, Jimin y Yeonjun se encontraban en el jet a punto de salir de las tierras suecas para correr a Corea y socorrer al único miembro de esa pequeña y extraña familia que habían formado sin querer. La llamada de Soobin alteró un poco a los dos chicos y a Jimin, pero este sabía que el chico era inteligente y no se preocupaba tanto, aún así temía que los policías lo encontrasen y la culpa le invadía.
Soobin es un chico muy inteligente, tiene los mejores promedios en la universidad, estudia medicina, realiza prácticas en un hospital cerca de la zona más rica de la ciudad, sabe cada cosa y siempre ayuda a Van en cualquier problema del hotel, sabe administrar muy bien el negocio y además de eso es muy buen croupier en el casino del hotel. La manera en la que lo encontraron no fue la mejor, pero ahora es casi como un hermano para él, el hermano menor exitoso. Sabe que Soobin siempre los tiene primero y sabe que realmente haría cualquier cosa por ellos. Eso le aterra.
—Pasajeros, llegaremos en 15 horas, así que pónganse cómodos, será un viaje largo.
Los tres soltaron un suspiro algo preocupados. Estaba bien, Soobin llegaría antes que ellos, pero les preocupaba que lo encontraran y le hiciesen algo. Van suspiró al ver como Yeonjun comenzaba a llorar del pánico para abrazarlo y consolarle.
—Estará bien Yeonjun, Soobin estará bien, confía en él.
—Mi Soobinnie —murmuró con un puchero en sus labios.
La culpa comenzaba comerle los talones a Jimin, todo este caos resultó porque quería jugarle una pequeña bromista a la policía, a veces podía ser tan estúpido, a veces Kitty tomaba el control de todo y luego recordaba que él era Kitty, entonces el tenía la culpa. También estaba asustado por Soobin, y echarse la culpa ahora no ayudaría en nada, sólo esperaría a que aterrizasen y buscar al muchacho.
15 horas después
Bajaron del jet y Yeonjun encendió su teléfono de prisa para llamar o enviarle un mensaje a Soobin en un intento de tener noticias sobre él. Lo último que les dijo fue que su vuelo estaba por despegar y estaría en trece horas más en Corea del Sur. Trotaban por la pista de aterrizaje hasta la camioneta abandonada del equipo, pero Jimin los detuvo.
—¿Qué?
—La camioneta puede tener un rastreador, lo mejor es ir en taxi.
Van asintió sin argumentar algo más y siguieron su caminata hasta la autopista intentando detener algún taxi. Jimin ya traía su famosa paleta de cereza en la boca mientras jugaba discretamente con el residuo de papel de la paleta en el bolsillo de su chaqueta.
—Deberías dejar de comer tantas paletas —murmuró alzando su brazo haciéndole una señal a un taxi vacío que veía acercarse.
—Sabes que no puedo —rio mientras abría la puerta trasera del taxi diciéndole a Yeonjun que subiese.
Se montaron en el auto para que este avanzara mientras el conductor pedía silenciosamente cuál era su destino, pero estos esperaban a que Soobin contestara para saber si podían ir directo al hotel o a idear un plan de rescate.
—¡AH! ¡SOOBINNIE! —gritó emocionado Yeonjun al borde del llanto.
—Pásamelo, rápido —pidió Van.
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CRIMINAL | jihope
Fan-Fiction"Tan elegante el criminal que me destruye" Park JiMin o mejor conocido como Kitty, es solicitado por la policía para rescatar a Jung HoSeok, el hijo del senador. Cuando su misión es completada, el golpe que la policía da es inesperado para el crimin...
