Se encontraba abriendo la florería ese día nublado y húmedo. Volvía a tener su sonrisa plasmada en su rostro, una llena de sinceridad y a su empleado Jongho le sorprendió verlo tan animado. De vez en cuando le lanzaba miradas de confusión a su jefe y este solo le sonreía y reía un poco nervioso al ver a su empleado darle muchas miradas.
—¿Ocurre algo Jongho?
—No nada, yo le iba a hacer esa pregunta, ¿ocurrió algo señor Hoseok?
—Para nada —soltó una risita— oh ya terminaste esos, déjame ponerlos en la camioneta y vamos a dejarlos —sonrió.
—Si, señor Hoseok.
—Jongho, te he dicho que puedes decirme Hoseok —rió mientras tomaba dos adornos.
—Lo lamento, no me acostumbro aún.
—Esta bien, no te obligaré si te sientes mas cómodo así —asintió con su sonrisa brillante para salir del local y sorprenderse al ver a Huening Kai afuera— ¡Hola!
—¡Hola señor Jung! Perdone la tardanza, había mucho tráfico así que baje del taxi y vine corriendo hasta acá, pero ya estoy aquí.
—No te preocupes, ahora mismo Jongho y yo saldremos a dejar unos arreglos, por mientras necesito que cuides la tienda, ¿cuento contigo para eso?
—Si señor —hizo un saludo poniendo su mano en su frente para luego relajarse y reír junto al mayor.
—Excelente, se que ustedes se llevarán perfectamente bien en el trabajo.
Subió a la camioneta contento mientras Jongho subía de lado del copiloto y arrancó la camioneta.
Después de la confesión que Jimin le hizo, decidió quedarse con él porque siendo sinceros, Hoseok quería, no, deseaba estar con él. Esos dos meses sabía que quería estar con el chico, pero jamás lo había aceptado hasta ese día en que lo beso y le rogó por quedarse a su lado. Sabía que estaba mal, ¿asociarse con un criminal? ¡Demonios estaba loco! ¿A quién se le ocurría eso? Cualquiera hubiese rechazado la petición, cualquiera hubiese huido de sus brazos la primera vez que se encontró con él, pero Hoseok no podía, sentía que estaba hipnotizado por el hombre con sus ojos hechizantes, sonrisas ladeadas y roces que le hacían estremecer. Hoseok anhelaba tanto a ese chico que no dudó ni un poco por su vida y decidió decirle que aceptaba quedarse con él.
Respecto a Huening Kai, Jimin le sugirió que podría volver a contratar al muchacho para que de esa manera ambos puedan regresar seguros al hotel. No era una especie de guardaespaldas, porque no lo era, o eso le aseguró Jimin muchas veces, pero tenía la ligera sospecha de que era para asegurarse de que volvería. No le cuestionó y decidió aceptar, además le agradaba la compañía del muchacho en la florería, le daba un toque más animado y juvenil haciendo que el ambiente sea menos tenso y más ligero, así que no le molestaba para nada volver a tenerlo como un empleado.
Ahora mismo iba a una gran casa para dejar unas decoraciones que le habían encargado hace unos días. Al llegar, Hoseok se dio cuenta que las decoraciones dentro de la casa eran parecidas a ese hotel en donde todo pasó por primera vez. Sintió escalofríos recorrer su cuerpo e intentó bloquear las memorias, los recuerdos de él siendo atado, golpeado, maltratado, lleno de moretones, escupiendo sangre, llorando por su vida...
—¡Que bueno que llegaron!
Salió de sus recuerdos para ver una señora con ropas muy finas y presencia elegante. La mujer les sonreía y podía ver un poco de ese labial rojo que portaba en sus dientes, dejaba salir un aroma impresionante a perfume y eso le estaba comenzando a marear, parecía que se había bañado con ese.
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CRIMINAL | jihope
Fanfiction"Tan elegante el criminal que me destruye" Park JiMin o mejor conocido como Kitty, es solicitado por la policía para rescatar a Jung HoSeok, el hijo del senador. Cuando su misión es completada, el golpe que la policía da es inesperado para el crimin...
